Higiene

Cómo enseñar higiene a un niño pequeño

Los niños a partir de los dos años ya pueden comenzar a aprender las primeras pautas sobre higiene personal.

higiene niño
De qué modo podemos educar a un niño en su higiene personal

La higiene personal es algo muy importante que debemos inculcar a los niños desde que son pequeños. Pero debemos tener en cuenta también sus capacidades en función de la edad que tengan por lo que será bueno actuar e de forma gradual y siempre como no, dando ejemplo. Veamos entonces a continuación, cuáles son las pautas o los pasos a seguir para enseñar higiene a un niño pequeño.

Cómo enseñar higiene a un niño pequeño

La edad adecuada para comenzar a enseñar a los niños higiene personal es alrededor de los dos años. Es  a partir de esa edad que los niños ya pueden empezar a aprender cosas básicas de higiene como lavarse la cara, o lavarse los dientes, de modo que el hábito se pueda inculcar de forma muy gradual, no exagerado, aunque asegurándonos que el niño entiende cómo hacer lo que le explicamos y sobre todo, que comience a darse cuenta de lo importante que resulta mantener el aseo personal diario. 

Pero ¿Cómo podemos hacer que los niños aprendan sobre higiene personal? Siguiente pautas sencillas como las que ahora os enumeramos:

  • Respeta su ritmo de aprendizaje:  La limpieza no se aprende en un día: por lo tanto, no hay necesidad de ejercer presión, sino que debemos ir poco a poco y con mucha paciencia.
  • Considera su entorno . Si tu hijo está angustiado, si tiene problemas, por ejemplo en la guardería con otros niños, en definitiva, si su vida emocional se ve perturbada, seguramente su educación en limpieza también lo estará.
  • Elige un adaptador o un orinal para colocar en el baño. Pero asegúrate qu el niño no se confunda y que no piense que es un juego o una silla para descansar. Tampoco uses el orinal como castigo.
  • Si has decidido quitarle el pañal, deja que se moje:. Si se moja su ropa interior, se sentirá más avergonzado que si moja el pañal; esto lo alentará a mantenerse seco.
  • No dramatices cuando se equivoque:  No importa si tu bebé se mojó las mangas de la camiseta mientras se estaba lavando las manos. No lo regañes porque entonces puede que ya no quiera lavarse más o que no ponga interés cuando le explicamos cómo hacerlo.
  • Establece una rutina: Los niños funcionan mejor cuando se establecen rutinas, de modo que si los acostumbras a lavarse la cara nada más levantarse por ejemplo, seguro que siempre lo harán incluso sin que se lo tengamos que pedir.

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