Habla uno de los jóvenes que agredieron al ladrón colombiano en Palma: «Le metí un palizón y lo tiré al agua»
Rubén cuenta a OKBALEARES que él y sus amigos conocían al delincuente y que lo ayudaron muchas veces
Le dejaron el coche para que pudiera dormir porque no tenía adonde ir, pero aun así les robó
Un grupo de jóvenes españoles propinó el pasado domingo una paliza a un conocido ladrón colombiano al que sorprendieron in fraganti robando en el interior de un vehículo en el Paseo Marítimo de Palma.
El agredido es un delincuente muy conocido por el personal de seguridad de las discotecas de esta zona de ocio nocturno de la capital balear. Se trata de un ladrón multirreincidente que frecuenta locales de ocio con el único objetivo de robar carteras, bolsos y teléfonos móviles.
Tras la difusión del vídeo de la paliza publicado en exclusiva por OKBALEARES, este periódico ha hablado con uno de los jóvenes que participó en la agresión. Rubén relata que conocían al delincuente y que lo ayudaron muchas veces, incluso dejándole el coche para que pudiera dormir porque no tenía adonde ir.
«Yo estaba en Marítimo, como casi cada noche. Vino un colombiano que no conocíamos. Lo acogimos bien, como de la familia, como siempre. El dueño de El Malecón, una discoteca donde yo suelo estar y donde siempre ayudo a trabajar, apoyando a los de seguridad. Bueno, le ayudamos, le dimos todas las necesidades: comida, ropa, todo. Yo lo dejé dormir en mi coche una noche porque hacía frío y le dije: Bueno, mientras yo estoy ayudando al jefe, te puedes dormir en el coche», explica a OKBALEARES.
Rubén cuenta que el chico al que había ayudado le robó. «Llegué y me encuentro un porro en el coche. Eso a mí ya no me gustó. Un día, yo y un compañero de trabajo nos quedamos a dormir en el coche. De repente me despierto y noto unas manos en los bolsillos. Y el cabrón me estaba robando: me robó el móvil y la cartera. Lo vi corriendo y vi a una persona con un abrigo verde y unos vaqueros azules. Como era un guarro y no tiene ropa, iba siempre con lo mismo. Yo sabía que era él», detalla.
Rubén fue a la Policía a denunciar el robo, pero sabía que lo iba a volver a ver y que «iba a recibir». «Llegó el día en que lo vi en el Marítimo. Se me cambió de acera, se fue hacia donde está el agua y yo fui al compañero de seguridad, Jose, y le dije: Jose, aguántame esto. Le di el móvil, las llaves del coche. Madre de Dios. Voy para allá y le di merengue para que se abroche la cara un poquito. Lo tiré al agua y dije: Bueno, yo creo que ha escarmentado», relata a OKBALEARES.
Cuando Rubén se fue a la otra acera con sus amigos y los porteros, lo vieron salir del agua. Se cambió y sacó una botella. Entonces la gente le dijo: «Ve a por él otra vez. Con lo que ha hecho, lo tienes que matar». Y fue en ese momento cuando Rubén se calentó: «Saqué la herramienta y fui a por él. Cuando vio la herramienta, se asustó un poquito y se fue corriendo a la parada del bus. Se quedó en la parada del bus, se pensaba que no íbamos a ir. Yo fui a por él y de repente mis compañeros también. Le doy gracias a mi primo, el Parche, que fue de los primeros en darle también. Palizón que se llevó el muy desgraciado por robarme. O sea, yo le fui a pegar. Mi gente vio lo que hizo; a más gente le robó, a mi gente le robó».
«Se merecía un palizón este cabrón. Y bueno, le pegamos, yo y mi gente. Tremendo palizón. Aproximadamente 30 metros de pelea, desplazándonos. Le dimos botellazos. Cuando la gente no se paró, mis amigos se fueron y yo me quedé con él solo. Lo miré a la cara, porque la tenía reventada y estaba muy asustado. Y le dije: Yo aquí no te quiero volver a ver más. ¿Me has entendido o no?Dijo sí y yo le contesté: Pues corre y vete y que no te vuelva a ver aquí nunca más, porque a mí nadie me va a faltar el respeto. A mi gente tampoco. Y se fue».
Rubén no entienda que el colombiano agredido venga a España a delinquir. «Si vienes a este país sin papeles, por lo menos intenta hacer las cosas bien. No vengas a robar, a quitarle las cosas a la gente que se lo está trabajando», afirma.
Asegura que lo ha vuelto a ver y que se esconde de él, pero en uno de sus encuentros volvió a agredirle: «Lo vi el otro día también y le pegué, le pegué yo solo. Me destrocé las manos y desde entonces ya no lo he vuelto a ver más. Y ésa es la historia cortita que ha pasado. Bueno, más el vídeo que ha visto la gente y ya está».
Rubén explica a OKBALEARES que el delincuente colombiano se dedica a dormir en los coches. Además, les contó que se cuela en hoteles abandonados y que también duerme allí. «Supe por terceras personas que fue él quien me robó el móvil, porque una compañera mía me contó que él llegó un día a la discoteca diciendo que había robado tres móviles. Se dedica a robarle a la gente, a sus amigos: bicicletas, móviles… Va contando que roba móviles, que vende droga, como si fuera un narco ladrón», apostilla.
Finalmente, Rubén relata que para hacerse el chulo, cuenta que lleva como 42 días en España y que de esos 42 días ha estado nueve veces en los calabozos. «Y la gente le dice: ¿Qué quieres, un pin, una chapa? ¿Estás orgulloso de estar en los calabozos seis veces en 30 días que llevas? Y a eso se dedica», lamenta.