Digamos cogobernabilidad
Aquí tenemos ahora un bonito conflicto. El Consell de Mallorca, que tiene la competencia sobre las carreteras de la isla, se propuso eliminar el carril bus-VAO de la autopista del aeropuerto, al resultar problemático, entorpecer el tráfico y causar accidentes, y el Ministerio del Interior se opuso alegando la validez del carril al no hallar razones técnicas para su supresión.
Ante esta decisión, el Consell presentó recurso y el Tribunal Superior de Justicia de Madrid lo desestimó al no considerar probados los riesgos de seguridad. Ahora, este conflicto continúa al elevar el Consell el caso al Tribunal Supremo, aportando datos sobre la accidentalidad registrada en dicho tramo, antes y después de la implantación del carril Bus-VAO.
¿Quién instó al Gobierno a impedir la supresión de este carril? Hete aquí un buen ejemplo de la llamada cogobernabilidad, pregonada por Pedro Sánchez, pero sólo cuando puede desestimar soluciones que tratan de imponer quienes no son de su cuerda. Y el Consell no lo es.
MARTES: LA TITULITIS. El número de alumnos matriculados en FP ha superado al de Bachillerato y supone una transformación profunda en la percepción social de estos estudios y una mayor conciencia sobre las oportunidades laborales que ofrecen. Lo dijo el conseller de Educación al afirmar que Baleares necesita diversificar progresivamente su economía y reducir la dependencia exclusiva del turismo, impulsando también otras ramas formativas relacionadas con la tecnología, la sanidad, la innovación, la náutica o la inteligencia artificial. Ocurre ahora que muchas empresas demandan actualmente perfiles técnicos muy especializados y que sectores clave de la economía balear necesitan cada vez más trabajadores formados en nuevos retos tecnológicos. Es decir, la titulitis de carreras universitarias acaba por fin compartiendo estudios con la formación profesional.
MIÉRCOLES: LA LENGUA, LO PRIMERO. ¿Saben ustedes cuáles son los problemas más necesarios y urgentes que tiene ahora Palma? Uno diría que la vivienda, la saturación, el tráfico y por ahí, que ya son suficientes para una urbe que no se sabe muy bien hacia dónde se encamina. Pues no, la prioridad de los llamados ecosoberanistas, dicho sea en lenguaje comprensible, los separatistas de Més ante los problemas de Palma, preferentemente, se concreta en cursos gratis de catalán en los casals de barrio porque, a juicio de este partido, los palmesanos «tienen ganas de lengua, de convivencia y de compartir ciudad».
Con todos los respetos y admitiendo opiniones en contrario, lo que los palmesanos necesitan en primer lugar es entenderse en alguna de las dos lenguas que, por desgracia, según Més, aquí se hablan: castellano y mallorquín. Lo que ocurre es que, mientras a nadie se le ha solicitado nunca un examen de castellano, se supone que se nace sabiéndolo o se adquiere por ciencia infusa; el catalán, si se quiere acceder a la administración –ahí está el caso de los médicos con dos años para aprenderlo—, necesitan examinarse y, a cada peldaño, con las excepciones de rigor, no son más que trampas para el suspenso. ¿Cómo va a lograr Més superar con algunos cursos todo esto?
JUEVES: DALMAU, UN EJEMPLO. Parece ser que a sus 44 años, Francesc Dalmau, el nuevo portavoz del grupo municipal socialista en el Ayuntamiento nombrado por el secretario general, Iago Negueruela, para renovar el PSOE de Palma, lleva 23 viviendo de la política, en concreto, desde las elecciones municipales de 2003. Entre sus muchas ocupaciones, estuvo al frente de la Empresa Municipal de Transporte (EMT), donde su gestión, para mal, aún es recordada. Es probable que en otros partidos puedan darse ejemplos similares donde alguno se ha especializado en vivir de la política, pero el caso de Dalmau es uno de los más notorios en los que uno sirva para cualquier cosa. O sea, un auténtico fenómeno.
VIERNES: LGTBI. La fachada del Ayuntamiento de Palma, entre el 8 y el 28 de junio, lucirá la bandera LGBTI. El Ayuntamiento explicó que, por criterio institucional, las banderas conmemorativas se colocan durante la jornada correspondiente, pero el colectivo exigió todas estas fechas. Muchos días al parecer, pero a saber lo que Cort persigue con estas concesiones. De paso, el Ayuntamiento, para contentar nuevas exigencias de este colectivo, ofreció nuevas medidas de apoyo institucional, entre ellas la iluminación del Castell de Bellver con los colores conmemorativos del Orgullo. Ya puestos, y con el visto bueno del cabildo, también se podría iluminar la catedral.