Cruz Roja supo con días de antelación que iba a haber una oleada masiva de pateras a Baleares esta semana
Informó el viernes 20 a sus voluntarios para que tuvieran la "máxima disponibilidad posible"
Hacía un mes que no venía ninguna y desde este pasado lunes no han parado de llegar cayucos

Cruz Roja conocía con antelación la oleada masiva de pateras que iba a llegar a Baleares esta semana. Así se lo hizo saber el viernes 20 de febrero a sus voluntarios, instándoles a tener «máxima disponibilidad» para atender a los inmigrantes ilegales que llegaran a las costas de las Islas.
El responsable de la entidad encargado de coordinar a estas personas en la primera atención a menas e inmigrantes que llegan en cayucos acertó de pleno en sus previsiones en el mensaje que remitió a la red de voluntarios, al que ha tenido acceso OKBALEARES.
Y es que desde este pasado lunes han sido ya más de una docena las embarcaciones interceptadas por Salvamento Marítimo y la Guardia Civil, cuya llegada a Baleares no ha cogido, por tanto, por sorpresa a Cruz Roja, que 72 horas antes ya conocía lo que se le venía encima y el goteo constante que se iba a producir esta semana.
A primera vista no era nada de fácil que lo acertara porque hacía un mes que no llegaba ninguna patera hasta que esta última semana de febrero se ha producido el desembarco incesante de inmigrantes ilegales en las costas de las Islas Baleares, algo que no ocurría desde el pasado 16 de enero.
El mensaje remitido a los voluntarios por este alto cargo de Cruz Roja en Baleares la pasada semana, al que ha tenido acceso este periódico, era el siguiente: «Hay previsión de llegadas masivas hacia la semana que viene!!!!. Les rogamos que se apunten en la máxima disponibilidad posible, así podemos cubrir las necesidades de todos los perfiles. Paso el cuadrante donde pueden indicar el horario que les vaya bien», rezaba el escrito remitido el pasado viernes 20.
Por ello, advertía de que «el finde también hay previsión de llegadas» y les daba el teléfono de contacto de la persona que está de guardia: «Por si tenéis alguna consulta o queréis indicar alguna modificación de disponibilidad».
El mensaje a los voluntarios era para que eligieran prestar su servicio en el turno de mañana, tarde o noche y para que la dirección pudiera elaborar una bolsa de personas disponibles para activar el servicio de atención cuando haya una patera a la vista.
El aviso normalmente es de la Policía Local o la Guardia Civil y la entidad en ese momento pone en marcha los vehículos provistos de mantas, ropas, zapatos, etcétera. Cada grupo de tres o cuatro voluntarios, que reciben unos vales de 3,50 euros para comida, tiene un jefe de equipo.
Los primeros voluntarios se tuvieron que activar el mismo lunes cuando llegaron 76 inmigrantes ilegales a Baleares a bordo de cuatro pateras, la mayor parte de ellos origen magrebí, que desembarcaron en la Playa de Figueretes de Ibiza, al este de Formentera y hasta en las inmediaciones del establecimiento Blue Bar en esta pequeña isla pitiusa. Desde entonces, y durante esta semana ya son una veintena de cayucos los que han llegado a las Islas, con casi 400 personas a bordo.
En Baleares, al igual que en los centros y pisos distribuidos por todo el país, Cruz Roja da respuesta a las necesidades más básicas de las personas inmigrantes: alojamiento y manutención, reconocimiento médico, información y asesoramiento legal, formación…
La entidad defiende que desarrolla actividades dirigidas a favorecer la integración de estas personas con clases de idioma, actividades educativo-culturales, entrenamiento en habilidades sociales, formación ocupacional, ocupación del ocio y tiempo libre, intervención psicológica o ayuda en la búsqueda de vivienda.
Todo ello en base a notables subvenciones y ayudas por parte del Gobierno de Pedro Sánchez y otras administraciones autonómicas y municipales.
Así en 2025 recibió más de 70 millones: 36 millones de euros del Ministerio de Sanidad, del Ministerio del Interior, 1,1 millones más para Centros de Internamiento (CIEs) y fondos de la Unión Europea (38 millones) para servicios esenciales de la atención humanitaria de inmigrantes, atendiendo a el año pasado a casi 200.000 inmigrantes y solicitantes de asilo en España.