Contestí, el hombre que salvó al Mallorca de la desaparición
En el verano de 1978 se jugó su patrimonio personal para rescatar a un club hundido
El milagro Contestí: en cinco años pasó de la nada a Primera División

Miquel Contestí fue el hombre que salvó al Mallorca de la desaparición, y no es ni un eufemismo ni una hipérbole, sino la pura realidad. En 1978 se jugó su patrimonio personal respondiendo con un aval particular al préstamo de 78.000 euros (13 millones de pesetas) que recibió el club de la Federación Española de Fútbol para permitirle pagar a los futbolistas y comenzar la temporada 78-79 en Tercera División. A partir de ahí comenzó una escalada que le llevaría en solo cinco años hasta Primera División.
En el verano de 1978 el Real Mallorca estaba técnicamente muerto. Con la luz y el agua del estadio Lluís Sitjar cortadas, sin futbolistas, sin aficionados y después de haberse convertido en noviembre de 1977 en el primer club del mundo cuyos jugadores se encerraron en el vestuario para protestar por los salarios que se les adeudaban, todo hacía indicar que iba camino de la desaparición.
Fue entonces cuando el abogado Miquel Contestí Cardell, de 45 años, que ya había pertenecido a la directiva del Mallorca en 1966 durante la etapa de José Barona, dio un paso al frente. Con la intermediación del periodista mallorquín Miquel Vidal, redactor jefe del Diario As, invitó a su llaut al presidente de la Federación Española de Fútbol Pablo Porta y consiguió de él un préstamo a devolver en 10 años sin intereses. «Te lo doy, pero respondes tú». Esa fue la única condición que le impuso Porta. Contestí aceptó sin dudarlo.
Aquel Mallorca no podía fichar jugadores profesionales hasta que no hubiera resuelto sus deudas antiguas, así que tuvo que tirar de juveniles, militares y veteranos que en muchos casos aceptaron jugar gratis, como Joan Parera. Así, la primera temporada, la 78-79, fue de tránsito en Tercera División, finalizando en decimotercera posición.
El arranque verdadero comenzó en la siguiente, en la 79-80. Con Antonio Oviedo en el banquillo el Mallorca mantuvo un codo a codo espectacular con el Poblense, logrando al final el ascenso a Segunda B, donde sólo estuvo un año ya que dio el salto inmediato a Segunda y, por fin, en 1983 volvió a Primera División, categoría en la que no militaba desde 1970.
Tres ascensos a Primera División consiguió Miquel Contestí, además de un sexto puesto en la temporada 86-87 y un subcampeonato de Copa en 1991. Abandonó el club en diciembre de 1991 porque no quería participar en la conversión del Mallorca en Sociedad Anónima Deportiva, un sistema que siempre le repugnó y contra el que se manifestó crítico una vez tras otra.
Hasta muy entrados los 80 años Contestí no perdió su costumbre de jugar a fútbol-sala al menos una vez por semana. Al final el covid le debilitó tanto que su estado físico decayó abruptamente. Hoy nos ha dejado y el mallorquinismo le llora como a nadie.
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