OKENTREVISTA AL PADRE DE MARTA DEL CASTILLO

Antonio del Castillo: «Hay una mano negra política, tras el asesinato de Marta hubo muchas llamadas»

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Han pasado casi catorce años desde la desaparición de Marta del Castillo en Sevilla. Una desaparición que paralizó España y de la que hoy, tanto tiempo después, aún se desconoce el paradero de la víctimaAntonio del Castillo, padre de la joven, tiene claro que hay una «mano negra política» que ha impedido que se esclarezcan los hechos respecto al crimen de su hija. «Tras el asesinato de Marta se hicieron muchas llamadas…», desliza.

Antonio sigue investigando por su cuenta el paradero de su hija. Hace unas semanas, la familia de Marta se llevó una pequeña alegría: condenaban a dos años de prisión al Cuco y a su madre por mentir en el juicio del crimen. Pero es una alegría insuficiente. Sin embargo, Antonio, en una entrevista a OKDIARIO Andalucía, insiste en invitar al Cuco a un encuentro privado cara a cara con él: «Yo le ofrezco la oportunidad de que, si quiere decir algo, si quiere hablar algo, ahora es el momento. Yo creo que es para pensárselo. Él se dará cuenta de que es el eslabón más débil y yo le ofrezco lo que sea. Mi prioridad no es que entre nadie en la cárcel, mi prioridad es que aparezca mi hija. Podríamos llegar a un acuerdo, hablar las cosas… Y ya sería cuestión de los abogados y hablar con los jueces».

«Yo por mi cuenta sigo investigando, pero desgraciadamente, hasta ahora no hay nada»

Sobre las posibilidades de encontrar el cuerpo de Marta, Antonio asegura que «no puedo decir las esperanzas que tengo, pero es cierto que hay personas que me llaman, que me cuentan… También hay otras que dicen recordar… Pero ya, con el tiempo que ha pasado, que te llame una persona diciendo que vio o que estaba en cualquier sitio… Hay que ponerlo entre comillas. También hay otro tipo de información que se puede mirar, que se puede estudiar. Si hay una probabilidad, pues se mira».

Y es que Antonio sigue invirtiendo tiempo en intentar esclarecer los hechos. «Yo por mi cuenta sigo investigando, pero desgraciadamente, hasta ahora no hay nada», lamenta. «Si a mí me llaman y me dicen algo lógico, que cuadre, entonces yo no pierdo nada por ir. No voy a molestar a la Policía por este tipo de cosas. Primero voy yo. Y si yo veo probabilidades y eso, se le comunica a ellos. Y ya la Policía hará cosas. Confío mucho en este equipo que hay nuevo, porque se están haciendo cosas…».

Antonio cree la última versión

«Yo la primera versión la puse en duda. La del cenicero. Entraba dentro de una versión lógica pero había cosas que no…», esgrime Antonio, que descarta también la agresión sexual, al menos tal y como la describió Miguel Carcaño: «Lo de la violación… Yo no llegué a ver en esos momento la reconstrucción que hizo el juez de la violación, pero tampoco era factible. Yo no sé cómo mi abogado en aquel entonces se la tragó. Incomprensible».

«La lógica es la última versión, la firmada por Miguel Carcaño en la cárcel»

«La lógica es la última versión, la firmada por Miguel Carcaño en la cárcel. Inculpa al hermano, que tiene una edad considerable como para calmar los nervios y controlar la situación. Tenía vehículo, tenía amistades… Así que a mí todo me hace pensar que la última versión es la verdadera. Ahora, ¿dónde está el cuerpo?», se sigue preguntando el padre de Marta.

Visita a prisión

«Cuando yo fui a prisión a ver a Miguel Carcaño me dijo que él tampoco tenía ni puñetera idea de dónde había estado. Que también es comprensible. Yo, si voy por primera vez a un sitio, de noche, con los nervios y la tensión que supone llevar un cuerpo en un vehículo, puede ser que no sepa. Pero quien conducía el coche seguro que sí lo sabe», enfatiza Antonio del Castillo, que cuenta cómo le preguntó a Carcaño a cuántos kilómetros por hora iban, para intentar deducir al menos un radio. «Me dijo que su hermano conducía, por tanto, que él iba en el asiento de atrás con el cuerpo de mi hija y no veía el cuentakilómetros. Que no sabía la velocidad», explica.

«Me creo la última versión, las demás no tienen lógica», continúa un convencido Antonio del Castillo, que tiene claro que quienes ocultaron el cuerpo, «aunque no se ha podido demostrar nada y no hay condena, y este es un pensamiento mío y del resto de los españoles, yo pienso que son el hermano y Miguel Carcaño».

«Que Miguel Carcaño ande despistado, o no sepa… Porque también la Policía sabe que Miguel Carcaño no salía de Sevilla. (…) Entonces, tiene algo de cierta lógica que no sepa con seguridad dónde está. Quien sí creo yo con total seguridad que sabe dónde está es el hermano de Miguel. Y según dice Miguel, el hermano conducía el vehículo de su ex mujer y fue en ese vehículo donde la llevaron», continúa.

«Tienes que andar con buenas palabras y casi como un psicólogo. Y más sabiendo que ha matado a tu hija y no dice dónde está el cuerpo»

«¿Cómo es mirar a los ojos al asesino de tu hija?», preguntamos a Antonio. «Es complicado. Pero es lo que hay cuando quieres sacar información o quieres que te hagan el favor de hablar. Porque como no está obligado ni siquiera a recibirte, entonces tienes que andar con buenas palabras y casi como un psicólogo. Y más sabiendo que ha matado a tu hija y no dice dónde está el cuerpo. Ahí se te viene a la cabeza todo. Lo malo, lo bueno… Pero ante todo tienes que anteponer lo que tú quieres, lo que tú deseas. Es como lo que te decía del Cuco. Yo, por mí, que entre o no en la cárcel, imagínate las expectativas… Pero yo antepongo encontrar el cuerpo de mi hija», responde.

«Yo sé que el Cuco y los demás amigos se reunieron al día siguiente. ¿Qué hablaron? Seguro que hablaron. El Cuco siempre ha dado muestras de tener miedo a alguien. De hecho, la Policía investigó unas posibles amenazas del hermano de Miguel hacia el Cuco, que era menor», expone el padre de Marta. «Que el Cuco se presentó ahí (León XIII) está demostrado por sentencia. Y él lo ha dicho. ¿Que vio a más personas? ¿Por qué el Cuco no ha dicho en el último juicio: ‘Estuve ahí y vi a ese, a ese y a este’. ¿Por qué no lo ha dicho? Solamente se declara culpable para no tener que decir quién estaba ahí, y que Miguel no declare. Entonces, sabemos que hay más gente metida.

García Mendaro

Si hay un asunto del que apenas se ha hablado, o al menos quizá no lo suficiente, es de María García Mendaro, la entonces novia del hermano de Carcaño y cuya madre era alto cargo del PSOE en Sevilla. En teoría, García Mendaro estuvo estudiando en la casa del crimen la noche de la desaparición de Marta del Castillo. Para Antonio, su implicación en la trama ha provocado la entrada de una «mano negra política» que ha evitado descubrir el cuerpo de Marta.

La Fiscalía pedía 5 años de prisión a García Mendaro por un delito de encubrimiento y contra la integridad, aunque finalmente fue absuelta. Y es que esta familiar de una alto cargo socialista en Sevilla estaba en el lugar de los hechos la noche del crimen, y misteriosamente está en libertad.

Según la sentencia, María estaba estudiando cuándo el padre de Marta del Castillo se presentó en el lugar de los hechos para buscar a su hija, pero nadie le abrió la puerta, pese a que ella estaba allí. «Mi familia y yo siempre hemos pensado que si en este caso no hubiera habido una mujer involucrada en el caso, ‘hija de’ y ‘con los contactos de’, este caso se habría resuelto muy rápido. ¿Qué pasó después? Para mí, que hubo muchas llamadas de teléfono. Muchas. De hecho, todos entraron en prisión menos la susodicha mujer esta. Todos entran en prisión menos ella. ¿Por qué? ¿La Ley no es igual para todos? Eran los mismos delitos. Y ahí nadie pensó por qué esta mujer no entraba. Pues, en mi pensamiento, una mano negra política», asegura Antonio del Castillo.

«A lo mejor, yo tengo un poco de resentimiento políticamente contra el partido que apoyaba a esta señora (PSOE). A mí me dicen, ¿qué tienes en contra de estas personas? No, yo en contra de ellos no tengo nada. Yo soy una persona que puede tener amigos de un lado y de otro. Hablamos de política. Yo no voy a intentar cambiar tus pensamientos, tú no quieras cambiar tampoco los míos, un respeto mutuo y punto. Y no pasa nada. Pero, ¿que puedo tener un poco de resentimiento hacia ese partido? Lo puedo tener. Lo puedo tener por lo que me ha pasado a mí. Y yo he sido votante de…», continúa.

«¿Llega hasta tal punto la política?», le cuestionamos a Antonio. «Aquí en este país sí. Y en Andalucía más. Todo el mundo sabía que esto era un cortijo. Aquí han estado 40 años y ha sido un cortijo. Lo sabíamos todos los andaluces, sabíamos lo que había. Porque aunque se piensen que la gente de la calle somos tontos o ciegos, no es así. Lo que pasa es que la gente de la calle no denuncia. Pero, ¿quién tiene que denunciar? En este país, si yo te acuso a ti, yo tengo que demostrarlo. Así que aquí la gente de la calle no te va a acusar sin las pruebas. Pruebas que sólo se pueden coger de los sitios oficiales, pero si no tienes contactos, aunque tú sepas, veas y escuches lo que está pasando, si no hay pruebas no vas a denunciar. Por tanto, todos los andaluces sabíamos lo que había aquí, lo que pasaba en Andalucía, pero nadie podía decir nada», responde.

«Todo el mundo sabía que esto era un cortijo. Aquí han estado 40 años y ha sido un cortijo»

«¿Responsabiliza en cierto modo al PSOE de que no se haya encontrado el cuerpo de su hija?», le preguntamos al padre de Marta, que no duda en responder que «en parte sí». «En este caso había una ‘hija de’, ‘metida en’ y yo creo que esos días se hicieron muchas llamadas de teléfono», insiste.

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