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La señal que delata a una tienda online falsa en segundos

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Foto: Unsplash
Nacho Grosso
  • Nacho Grosso
  • Cádiz (1973) Redactor y editor especializado en tecnología. Escribiendo profesionalmente desde 2017 para medios de difusión y blogs en español.

Comprar por Internet se ha convertido en algo rutinario, casi automático. Vemos un producto con descuento, entramos, añadimos al carrito y pagamos sin pensarlo demasiado. El problema es que muchas veces esa aparente ganga esconde una tienda online falsa diseñada para quedarse con tu dinero y desaparecer sin dejar rastro.

Cómo comprobar en segundos si es una tienda online falsa

La señal más clara y rápida para detectar una tienda online falsa está en algo que casi nadie revisa, el apartado legal y los datos de la empresa. En España, cualquier comercio electrónico que opere de forma legítima debe mostrar información básica como el nombre fiscal de la empresa, CIF o NIF, domicilio social y una forma real de contacto.

Si entras en una web y no encuentras aviso legal, política de privacidad o condiciones de compra claras, mala señal. Si los encuentras pero no incluyen datos identificables, todavía peor. Muchas tiendas fraudulentas copian textos genéricos, traducidos automáticamente y sin referencias reales a una empresa concreta.

Otro detalle clave es comprobar si ese CIF o nombre de empresa existe. Basta con buscarlo en Google o en el Registro Mercantil. Si no aparece nada, o aparece relacionado con otra actividad distinta, lo más probable es que estés ante un fraude.

Captura: Nacho Grosso

Descuentos demasiado buenos para ser verdad

Las tiendas online falsas suelen apoyarse en una estrategia muy clara, la de precios irresistibles. Un móvil de última generación con un 70% de descuento, zapatillas de marca a mitad de precio o electrodomésticos por debajo de coste. No se trata de desconfiar de todas las ofertas, pero sí de aplicar sentido común. Si un producto cuesta 1.000 euros en todas las tiendas conocidas y aquí aparece por 299 euros sin motivo aparente, algo no encaja. Los estafadores juegan con la urgencia y el miedo a perder la oportunidad.

Fuente: Gemini – Nacho Grosso

Dominio extraño y errores evidentes

El nombre del dominio también puede delatar una tienda online falsa en cuestión de segundos. Direcciones largas, combinaciones raras de letras, dominios poco habituales o con extensiones sospechosas pueden ser una pista.

Además, muchas webs fraudulentas presentan errores ortográficos, textos mal traducidos o imágenes copiadas de otras páginas. Incluso es habitual que los logotipos estén pixelados o que las redes sociales no funcionen al hacer clic.

Una comprobación sencilla es copiar una frase del texto y pegarla en Google entre comillas. Si aparece en decenas de páginas diferentes, probablemente sea un contenido reutilizado sin control.

Métodos de pago que deben hacerte sospechar

Otro punto crítico está en la forma de pago. Si la tienda solo acepta transferencia bancaria directa, pagos por Bizum a un número particular o sistemas poco conocidos, conviene frenar. Las tiendas legítimas suelen ofrecer métodos como tarjeta con pasarela segura, PayPal o sistemas con protección al comprador. Cuando el único método disponible implica enviar dinero sin posibilidad real de reclamación, el riesgo se dispara.

Opiniones inexistentes o demasiado perfectas

Buscar el nombre de la tienda junto a la palabra “opiniones” es un gesto rápido que puede ahorrarte disgustos. Si no hay ninguna referencia externa, ni en foros ni en plataformas de reseñas, es sospechoso.

También debes desconfiar si todas las valoraciones son extremadamente positivas y con textos muy similares entre sí. Las tiendas online falsas suelen crear comentarios falsos para generar confianza artificial.

Qué hacer si ya has comprado

Si sospechas que has comprado en una tienda online falsa, actúa con rapidez. Contacta con tu banco para intentar bloquear el pago, especialmente si fue con tarjeta. Cuanto antes lo hagas, más opciones tendrás de recuperar el dinero.

También es recomendable recopilar capturas de pantalla, correos electrónicos y cualquier comprobante de la compra. Con esa información puedes presentar denuncia ante el CNPO de Policía o Guardia Civil y alertar a otros usuarios.

Comprar online es cómodo y seguro cuando se hace con un mínimo de precaución. Dedicar unos segundos a revisar los datos legales, el dominio y los métodos de pago marca la diferencia entre una buena oferta y una estafa. En un entorno digital cada vez más saturado de promociones llamativas, el mejor antivirus sigue siendo el sentido crítico.

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