Es oficial: Boeing construirá el F/A-XX, el primer caza de sexta generación de la Marina de EEUU, con un contrato de más de 20.000 millones de dólares
El contrato paga varios aviones de prueba, el caza sustituirá a los F/A-18E/F Super Hornet y EA-18G Growler a partir de la década de 2030 y es el segundo de sexta generación que gana Boeing tras el F-47 de 2025.
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El 29 de septiembre de 2026, después de más de un año de retrasos, el Departamento de Guerra de Estados Unidos anunció quién fabricará el próximo caza de los portaaviones de la Marina. El contrato del F/A-XX, el primer caza de sexta generación de la Navy, es para Boeing y vale «más de 20.000 millones de dólares» solo para la fase de desarrollo completo.
Según el comunicado del Departamento de Guerra, el contrato «adquiere varios aviones de prueba para ensayos en tierra, de aeronavegabilidad, de sistemas y de integración de armas». Boeing competía por el programa con Northrop Grumman, y la Marina lo celebró en sus redes sociales con un mensaje breve: «¡Bienvenidos a la próxima generación de la aviación naval!».
Más de 20.000 millones de dólares solo para desarrollarlo
El F/A-XX forma parte del programa Next Generation Air Dominance (NGAD) de la Marina, que no es el mismo que el programa homónimo de la Fuerza Aérea. La «sexta generación» es la etiqueta que se usa para los cazas que seguirán a los furtivos actuales, como el F-35, y que se diseñan para trabajar en red con drones.
«El F/A-XX es un pilar fundamental de nuestro compromiso de mantener la paz mediante la fuerza. El F/A-XX dominará el espacio aéreo disputado, ampliará el alcance operativo y dará una ventaja de combate decisiva al combatiente», dijo Michael P. Duffey, subsecretario de Guerra para Adquisiciones y Sostenimiento, en el comunicado oficial.
Duffey añadió que el avión «representa una inversión crucial e innegociable en la seguridad nacional de Estados Unidos y en sus capacidades de combate aéreo a largo plazo». También dijo que el Pentágono «une fuerzas con Boeing para desplegar estas capacidades con rapidez» y para asegurar «una superioridad aérea absoluta».
«Este logro marca una nueva era para la Marina de Estados Unidos», declaró por su parte Hung Cao, secretario en funciones de la Navy. «El caza de sexta generación es un salto generacional en superioridad aérea y dará a los mejores aviadores del mundo capacidades sin igual para combatir, ganar y volver a casa sanos y salvos».
El relevo del Super Hornet a partir de la década de 2030
El Departamento de Guerra explica que Boeing entregará el avión para «complementar y, con el tiempo, sustituir» a los F/A-18E/F Super Hornet y a los EA-18G Growler, el avión de guerra electrónica de la Navy, «a partir de la década de 2030». Volará junto al F-35C, la versión del caza furtivo de Lockheed Martin para portaaviones, cuyo motor F135 ya se monta también fuera de Estados Unidos.

El comunicado describe al F/A-XX como un avión de «proyección de poder avanzada desde portaaviones que amplía el alcance de los aeródromos más ágiles y con mayor capacidad de supervivencia: los portaaviones de la Marina de EE. UU.», como el USS Abraham Lincoln.
Será además compatible con aviones tripulados y no tripulados, como los Collaborative Combat Aircraft (CCA), los drones de combate que vuelan en equipo con un caza pilotado, y según el texto oficial «aumentará la capacidad de cada CCA con el que forme equipo».
La Navy no ha publicado sus prestaciones.
El segundo caza de sexta generación para Boeing
Es la segunda adjudicación de sexta generación que gana la compañía, después del F-47 de la Fuerza Aérea en 2025, según la nota de prensa de Boeing. Con ella, la empresa desarrollará los cazas tripulados del NGAD tanto de la Navy como de la Fuerza Aérea.

«Es un honor haber sido elegidos para producir la primera plataforma de sexta generación de la Marina», dijo Steve Parker, presidente y consejero delegado de Boeing Defense, Space & Security. «Entregar dos cazas avanzados en paralelo siempre fue nuestro plan, e invertimos en consecuencia. Estamos preparados y somos capaces de fabricar a la vez varios programas de futuros aviones de combate», añadió.
La compañía recuerda que sigue construyendo en St. Louis (Misuri) su planta de fabricación segura, que describe como «la mayor de Estados Unidos». «La inversión en instalaciones es solo una parte de la historia; también invertimos en tecnología y en personas para poder cumplir con nuestros clientes», apuntó Parker.
El mismo día, según la lista oficial de contratos del Departamento de Guerra, la Marina dio a Boeing otra orden de 16.667.607 dólares, la N0001926F1139, para apoyo de planificación, análisis, ingeniería y gestión del cierre de las líneas de producción del Super Hornet y del Growler, hasta noviembre de 2030.
Lo que todavía no se sabe del F/A-XX
El contrato cubre la fase de desarrollo y los aviones de prueba, pero ni el Departamento de Guerra ni Boeing han dicho cuántos cazas se comprarán ni cuánto costará la producción en serie. La Navy tampoco ha anunciado la designación oficial del avión.
Boeing advierte de que «los detalles técnicos y programáticos del F/A-XX siguen clasificados según las leyes de seguridad nacional y de exportación de EE. UU.». La Marina ha difundido una recreación artística del avión, publicada por la NAVAIR, el mando de sistemas aéreos de la Navy, y Boeing ya había mostrado antes un render de su propuesta.
El comunicado se ha publicado en la web del Departamento de Guerra de Estados Unidos el 29 de septiembre de 2026.
Crédito de la imagen: NAVAIR / Boeing.
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