DESAPARECIDA EN VALLADOLID

La Guardia Civil revisa los vídeos del funeral de Esther López y sus contactos en redes sociales

Los investigadores ya saben quién asistió y quién no a dar el último adiós a al joven y toman nota del comportamiento de determinadas personas

Las interacciones de Esther con un número concreto de personas en redes sociales antes de desaparecer es otra de las líneas de trabajo de los agentes

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Esther López
Los agentes miran con lupa el comportamiento de los asistentes a funerales después de muertes violentas.

El pasado 9 de febrero cientos de personas se dieron cita en la iglesia de Traspinedo para dar su último adiós a Esther López, para arropar a su familia y para entre todos hacer algo más llevadero el dolor de la pérdida violenta de una joven vecina y las suspicacias de que los responsables de su muerte puedan estar entre los vecinos de este pequeño pueblo vallisoletano. También fue visible la presencia de guardias civiles uniformados quienes representaban el apoyo de todo un Cuerpo al dolor de una familia que les estará eternamente agradecida. Sin embargo, pese al dolor, para otros agentes el funeral de Esther fue también una oportunidad para seguir investigando.

Mientras los sacerdotes oficiaban el acto religioso y los vecinos de Traspinedo los escuchaban entre evidentes signos de dolor, varios agentes de la Guardia Civil los miraban a ellos en una práctica policial meramente orientativa, pero con el paso de los años, y en según qué casos, se ha revelado como extremadamente útil.

Los investigadores confirmaron en el funeral de Esther la presencia de Luis, el joven que la recogió en su casa el día de su desaparición cerca de los ocho de la tarde para ir con él y otro amigo a ver un partido de fútbol al bar del pueblo. Su comportamiento durante la investigación, su coartada y su reacción tras la desaparición de su amiga y sobre todo tras el hallazgo de su cuerpo cuadran dentro de una cierta “normalidad”, aunque ni siquiera por eso ha dejado de estar en la lista de más de diez nombres de personas de interés que maneja la investigación.

Durante el acto religioso hubo personas desconocidas para los investigadores tras más de 20 días de concienzudo examen del entorno de Esther López. Viejas amistades, algunas provenientes de Valladolid, o simplemente amigos desconocidos para la familia de la chica, también fueron vistos por los agentes, quienes desde el día del funeral han revisado concienzudamente los vídeos del acto. De hecho, hay personas en esos vídeos cuyo comportamiento ha sorprendido, sin entrar en detalles, y para lo que se está buscando explicación.

Análisis de la conducta

Y es casi todo se puede explicar desde un punto de vista razonable, explican a OKDIARIO fuentes relacionadas con el ámbito policial del estudio del comportamiento. Por ejemplo, Óscar, la última persona conocida que estuvo con Esther antes de desaparecer, no fue al funeral de su amiga, y eso, en lugar de ser incriminatorio es absolutamente razonable. El hombre siente la presión de ser la última persona que ve a la joven fallecida y de hecho ya ha recibido consejo legal para salir lo menos posible de su casa. Así que su ausencia, según estas fuentes, puede ser de todo menos sospechosa.

Los agentes del caso han revisado minuto a minuto todo lo que sucedió también en torno a la familia de la joven. Quién se acercó a ellos, quien compartió alguna confidencia más larga de lo que un pésame requiere. Afortunadamente los padres de Esther, Miguel y Chus, asistieron con una enorme serenidad a la despedida de su hija y recuerdan perfectamente lo que cada persona les dijo en cada momento de aquel día ya inolvidable para ellos.

Acabado el funeral y revisadas las asistencias y las ausencias, los investigadores han puesto en común una serie de nombres a los que ya han podido poner rostro y también rostros a los que ya han podido poner nombre, y esto es una herramienta crucial para el trabajo que están haciendo en las redes sociales de Esther López. Los agentes que investigan su muerte están más centrados que nunca en su vida y no hay mejor herramienta para conocer la vida de una persona fallecida que sus redes sociales.

Los agentes de la Guardia Civil de Valladolid que revisan las redes de Esther se están centrando especialmente en una de ellas de la que ya han obtenido material multimedia y textos de la joven y de su interacción con un número muy determinado de personas, cuya cantidad, identidad o género no pueden ser revelados aún pero que están arrojando datos muy ilustrativos sobre las relaciones sociales, costumbres y rutinas de la vecina de Traspinedo.

La presencia de Esther en esas redes sociales se mantuvo hasta el mismo día de su desaparición y los investigadores tratan de saber si esa actividad tiene algo que ofrecer al misterio de su muerte o si fue algo recurrente en su día a día. Lo que hicieron en esas redes sociales los que interactuaron con ella cuando la joven había desaparecido también podrá ser un elemento crucial en el caso.

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