Solo un 30% de los usuarios de patinetes eléctricos usa casco pese a que un 17% ha tenido incidentes

Patinete eléctrico
Los patinetes han invadido todo tipo de vías.

El 65% de usuarios de Vehículos de Movilidad Personal (VMP) --como patinetes eléctricos, segways o hoverboards-- no utiliza ningún sistema de protección. En concreto, solo un 30% usa casco, pero este porcentaje se reduce al 15% en ciudades de menos de 100.000 habitantes. Pese a ello, un 17% reconoce haber sufrido algún percance, casi siempre con peatones, aunque sin consecuencias graves.

Esta es una de las conclusiones de ‘Nuevos sistemas de movilidad personal en ciudad y sus problemas asociados a la seguridad vial‘, un informe realizado por Fundación Mapfre y la Asociación Española de la Carretera, en el que analiza la opinión y percepción de los conductores tradicionales, peatones y usuarios de VMP sobre estos vehículos que están proliferando en las ciudades en los últimos años, gracias a una encuesta realizada a 517 personas: 50% peatones, 28% conductores tradicionales y 22% usuarios habituales de VMP.

El análisis también pone de manifiesto que, aunque la mayoría de usuarios tradicionales (73%), esto es, peatones y conductores, declara conocer los VMP –porcentaje que aumenta hasta el 91% en las ciudades menores de 100.000 habitantes–, el gran desconocimiento sobre la existencia de regulación para los VMP es común para todos los usuarios de la vía: un 84% para usuarios tradicionales y un 79% para usuarios de VMP.

Actualmente, se presenta una situación de vacío legal en muchos casos, dado que, si bien existe una Instrucción de la Dirección General de Tráfico (DGT) sobre estos VMP, no existe una legislación a nivel estatal que regule la circulación y normas de convivencia de estos vehículos, siendo los Ayuntamientos los encargados de regularlos mediante sus ordenanzas municipales.

En este sentido, la encuesta revela que el 92% de peatones y conductores considera necesaria una adecuada regulación (un 70% cuando quienes responden son los usuarios de VMP). El 82% opina esto porque considera peligrosos estos vehículos para los peatones; un 32% porque no son seguros; y un 26% porque no hay regulación.

Un dato que destaca el informe es que 4 de cada 10 usuarios de VMP cree que puede desplazarse por cualquier sitio, mientras que 2 de cada 10 considera que sólo puede circular por la acera. Precisamente, la DGT trabaja para establecer una regulación mínima sobre los patinetes eléctricos y los VMP que contemplaría la prohibición de circular por la acera, entre otras cuestiones.

17 de 22 ciudades con alguna prohibición

Además, de las 22 ordenanzas analizadas en el informe, se desprende que en 17 ciudades existe algún tipo de prohibición de circulación de los VMP por la acera, dependiendo del tamaño, anchura y tipo de vehículo, así como la velocidad de circulación. Solo en Madrid, Marbella y León está completamente prohibido, sin contemplación de excepciones. Igualmente, en 19 ciudades hay algún tipo de prohibición de circulación de los VMP por la calzada.

Con respecto a los requisitos necesarios para poder circular con VMP, los conductores y peatones se encuentran divididos al 50% entre si es no necesario contar con un tipo de permiso, seguro o autorización, entre otros, para poder utilizar un vehículo de este tipo. Y 7 de cada 10 creen conveniente que se realicen formaciones oficiales para su utilización.

Por el contrario, el 80% de usuarios de VMP declara no ser necesario ningún requisito para su utilización, y sólo 4 de cada 10 considera la formación necesaria. No obstante, solo un 24% de los usuarios necesitaron algún tipo de aprendizaje para poder utilizar un VMP.

Perfil del usuario de VMP

El informe también concluye cuál es el perfil de usuario de VMP: es mayoritariamente hombre (61% frente a un 39% de mujeres), de edad
media 37 años. Destaca que el 85% de los usuarios son propietarios del vehículo.

Entre los usuarios habituales, el 75% declara utilizarlo todos los días como medio de transporte para ir al trabajo o medio de transporte general. El 39% de los usuarios ocasionales lo utilizan principalmente los fines de semana como elemento de ocio.

Asimismo, 2 de cada 3 usuarios lo combinan con otros medios de transporte, en especial el coche, autobús y metro, ya sea en el mismo viaje o en diferentes trayectos.

El VMP más utilizado (7 de cada 10 usuarios de VMP) es el patinete eléctrico. Sin embargo, entre la población más joven, de 18 a 35 años, esta distribución varía, adquiriendo popularidad el segway, los skateboards y los hoverboards.

Entre las principales ventajas señaladas por los usuarios de VMP, se encuentra el ahorro de tiempo, mientras que como desventajas subrayan la inseguridad, la incertidumbre legal y la escasa duración de la batería del vehículo. En las ciudades de menos de 100.000 habitantes, el ahorro económico es la principal ventaja, siendo la incertidumbre legal el principal inconveniente para los usuarios.

Peligrosidad e inseguridad

De los usuarios tradicionales preguntados en la encuesta, un 17% admite haber usado alguna vez un VMP, porcentaje que asciende al 36% entre los jóvenes de entre 18 y 30 años.

En general, aquellos usuarios tradicionales que nunca han probado un VMP no creen probable que lo hagan, pues alegan como principal motivo la inseguridad. Conforme aumenta el rango de edad la predisposición a probar estos vehículos disminuye.

Pero incluso entre los encuestados que se declaran más predispuestos a probarlos, un 19% los considera inseguros, peligrosos y les dan miedo, y un 9% indica que los probaría aunque no les gusten.

La encuesta también desvela que 6 de cada 10 usuarios tradicionales valoran con un 6 (de un máximo de 10) la sensación de peligro e inseguridad con los VMP circulando por la ciudad. Un 10% declara haber tenido algún percance con ellos, la mayoría de veces (69%) atropellos o casi atropellos, aunque leves, seguido de caídas (15%).

Más campañas, análisis y estadísticas

En base a los resultados obtenidos, Fundación Mapfre emite en su informe una serie de conclusiones. La primera es que, dado que los ciudadanos muestran un importante desconocimiento, en general, acerca de la existencia de regulación para el uso de los VMP, Fundación Mapfre y AEC ponen de manifiesto la necesidad de realizar campañas de comunicación no solo a los usuarios, sino también a la ciudadanía en su conjunto.

Asimismo, insta a analizar la necesidad de utilización de equipamiento de seguridad, principalmente el casco, para reducir las consecuencias de un posible siniestro, teniendo en cuenta que ya están sucediendo (incluso siniestros mortales). Por este mismo motivo, pide analizar la necesidad de circular con seguro obligatorio, al menos con una coberturas mínimas, por parte de los usuarios de VMP.

Igualmente, dice que se debe poner "solución en el corto plazo" a la falta de datos de siniestralidad asociada al uso de los VMP, ya que disponer de ellos permite analizar la evolución del número y características de los accidentes y evaluar el impacto de las políticas de seguridad vial realizadas.

Los únicos datos oficiales a nivel estatal que se tienen fueron difundidos por la Fiscalía de Seguridad Vial: en los primeros 11 meses de 2018 se llevaban contabilizados, en 44 ciudades, 273 accidentes, de los que, en principio, en 203 habría algún tipo de responsabilidad del usuario de VMP. Hasta el momento, hay cinco fallecidos por siniestros en los que estuvo implicado un VMP.

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