Aparato Digestivo

No utilices el teléfono en el baño: ésta es la afección médica dolorosa que debes evitar

Las hemorroides se producen cuando las venas del recto o el ano se inflaman, causando dolor, picor o sangrado

teléfono en el baño
Un hombre maneja un teléfono en el baño.
Diego Buenosvinos

Fact checked

×

Este artículo de OkSalud ha sido verificado para garantizar la mayor precisión y veracidad posible: se incluyen, en su mayoría, estudios médicos, enlaces a medios acreditados en la temática y se menciona a instituciones académicas de investigación. Todo el contenido de OkSalud está revisado pero, si consideras que es dudoso, inexacto u obsoleto, puedes contactarnos para poder realizar las posibles modificaciones pertinentes.

Un gesto cotidiano, casi automático, se repite en millones de hogares: sentarse en el inodoro con el móvil en la mano para leer noticias, revisar mensajes o deslizar el dedo por las redes sociales. Sin embargo, lo que parece una pausa inofensiva podría tener consecuencias médicas inesperadas. Un estudio reciente dirigido por especialistas del Centro Médico Beth Israel Deaconess, y publicado en la revista científica PLOS One, pone el foco en una posible relación entre este hábito moderno y el aumento del riesgo de hemorroides.

El trabajo parte de un problema de salud ya frecuente y costoso: en Estados Unidos, esta afección provoca millones de consultas médicas cada año y supone un gasto sanitario de cientos de millones de dólares. Las hemorroides se producen cuando las venas del recto o el ano se inflaman, causando dolor, picor o sangrado. Durante años, los médicos han sospechado que permanecer demasiado tiempo sentado en el baño puede favorecer su aparición. La irrupción del smartphone ha añadido un nuevo factor que, según los investigadores, podría prolongar esas estancias sin que el usuario sea consciente.

Para analizar esta posible conexión, el equipo estudió a 125 adultos que acudían a realizarse colonoscopias de rutina. Antes de la prueba, los participantes completaron cuestionarios sobre sus hábitos diarios y su comportamiento en el baño, mientras que los médicos evaluaron clínicamente la presencia de hemorroides. Dos tercios reconocieron usar el teléfono mientras estaban sentados en el inodoro, un hábito más frecuente entre los participantes jóvenes. Tras ajustar variables como la edad, la actividad física o la ingesta de fibra, los investigadores observaron que quienes utilizaban el móvil en ese momento presentaban un 46 % más de probabilidades de tener hemorroides que quienes no lo hacían.

El análisis también reveló diferencias claras en el tiempo de permanencia: más de un tercio de los usuarios de smartphone admitió pasar más de cinco minutos en cada visita al baño, frente a una minoría entre los no usuarios. La mayoría aprovechaba ese tiempo para leer noticias o consultar redes sociales.

Curiosamente, el esfuerzo al defecar no mostró una relación significativa con el problema en este estudio, lo que refuerza la hipótesis de que el factor clave podría ser la duración de la postura sentada. Según los investigadores, prolongar esa posición aumenta la presión sobre las venas anales y rectales, un mecanismo que podría contribuir a la aparición de hemorroides.

Aunque los resultados no demuestran una causa directa, sí ofrecen pistas prácticas para la consulta médica. Reducir el tiempo en el inodoro y evitar distracciones digitales podría convertirse en una recomendación sencilla para prevenir molestias futuras.

Los autores subrayan que se necesitan investigaciones más largas para confirmar si el uso del móvil en el baño influye de forma directa en el desarrollo de hemorroides, pero advierten de que los hábitos cotidianos vinculados a la tecnología siguen revelando efectos inesperados sobre la salud.

Lo último en OkSalud

Últimas noticias