Experto en Microbiota y Alergología

Dr. José Vigaray: «Los probióticos deben emplearse con la misma precisión que un antibiótico»

"La gran mayoría no son patologías digestivas, sino fibromialgia, migraña, infecciones genitourinarias, psoriasis, alergias, etc"

microbiota
Dr. José Vigaray.

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La prevención se ha convertido en uno de los grandes desafíos sanitarios de las próximas décadas, debido al aumento de enfermedades crónicas relacionadas con el estilo de vida, el estrés, el sedentarismo, la mala alimentación o la falta de descanso. Bajo esta filosofía surge la denominada Medicina de Estilo de Vida, un modelo que apuesta por intervenir sobre hábitos relacionados con la nutrición, el ejercicio físico, el sueño, la salud emocional o las relaciones sociales para mejorar la calidad de vida y reducir el riesgo de enfermedad.

Dentro de este nuevo paradigma, uno de los elementos que más interés científico despierta es la microbiota. Y es que cada vez existen más evidencias sobre su influencia en procesos metabólicos, inmunológicos, neurológicos e incluso emocionales. OKSALUD ha entrevistado al Dr. José Vigaray, experto en microbiota y alergología y miembro del comité de expertos de Wone Health, quien explica cómo los cambios en el estilo de vida moderno están afectando directamente a la salud intestinal.

PREGUNTA.- Afirman que la microbiota es ‘transversal’ a todos los pilares de la salud. ¿Cómo influye en aspectos tan distintos como el estrés, el sueño o incluso las relaciones sociales?
RESPUESTA.- La microbiota tiene una relación bidireccional con todos los pilares de la salud, muy evidente con el estrés a través del eje intestino-cerebro o con la alimentación que la modula directamente, al tiempo que sus alteraciones condicionan intolerancias alimentarias. Con sueño y ejercicio también hay un vínculo estrecho, ambos la pueden modular favorablemente, al tiempo que sabemos que hay bacterias que se asocian a un mayor rendimiento físico o que favorecen el insomnio. Las relaciones sociales también son muy importantes, la microbiota está condicionada por la unidad de convivencia o por relaciones más estrechas.

P.- ¿Qué papel juega la microbiota en un aumento de enfermedades alérgicas en las últimas décadas?
R.- Desde un punto de vista poblacional, desde hace años sabemos que la higiene del primer mundo ha contribuido al incremento de la alergia, enfermedad generada por una respuesta anómala de nuestro sistema inmune frente a agentes inocuos de nuestro entorno. Hoy día sabemos que esto está vinculado directamente a la abundancia y biodiversidad de la microbiota, que mejora en entornos rurales donde en la primera infancia los niños se exponen a muchos más microorganismos.

P.- ¿Los cambios en el estilo de vida moderno están impulsando este fenómeno?
R.- Efectivamente, la alimentación procesada o entornos ambientales con mayor exposición a químicos y menor contacto con la naturaleza favorecen este proceso, donde también contribuyen directamente otros factores como la contaminación.

P.- Se habla mucho de suplementos y probióticos, pero también de ‘modas’. ¿Cuáles son los principales errores que está cometiendo la población al intentar cuidar su microbiota por su cuenta?
R.-La microbiota es un ecosistema muy complejo y pensar que con cualquier probiótico ya la estamos mejorando es un gran error. Los probióticos no siempre están indicados y deben emplearse con la misma precisión que un antibiótico. Además, no basta con tomar un probiótico; son necesarias estrategias personalizadas que siempre van a incluir una mejora global del estilo de vida, incluyendo control del estrés, buena higiene de sueño, práctica de ejercicio físico y un plan de alimentación individualizado según la microbiota y posibles intolerancias de cada persona.

P.- ¿Puede una intervención sobre la microbiota ayudar a prevenir o mejorar enfermedades más allá del aparato digestivo, como problemas metabólicos, autoinmunes o incluso de salud mental? ¿Qué evidencia científica tenemos?
R.-Por supuesto, en la actualidad se vincula la microbiota a más de 350 enfermedades que abarcan al 90% de los enfermos crónicos. La gran mayoría no son patologías digestivas y abarcan procesos muy dispares y frecuentes como, por ejemplo, fibromialgia, migraña, infecciones genitourinarias, psoriasis, alergias, enfermedades autoinmunes, obesidad o parkinson.

P.- Mirando al futuro, ¿cree que llegaremos a una medicina realmente personalizada basada en la microbiota de cada paciente? ¿Qué papel pueden jugar herramientas como la inteligencia artificial en ese proceso?
R.- Sin ningún tipo de duda, la microbiota va a ser determinante para esa medicina personalizada que ya empieza a ser presente. Para su desarrollo va a jugar un papel imprescindible la IA, herramienta que ya se emplea en test metagenómicos de diagnóstico del microbioma en cualquier muestra biológica y que en un futuro inmediato va a permitir un conocimiento infinitamente superior de la microbiota y de su papel crítico en la salud.

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