Coordinadora de Ergonomía y Psicosociales de Unimat Prevención

Consuelo Casañ: “Los millenials y la ‘generación Z’ disponen de más recursos para afrontar el tecnoestrés»

Consuelo Casañ
Consuelo Casañ.

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En la era digital, el avance tecnológico ha transformado la forma en que trabajamos, pero junto con sus beneficios, ha surgido un fenómeno preocupante: el tecnoestrés. Este término, que combina tecnología y estrés, se ha convertido en una realidad omnipresente en el ámbito laboral moderno tal y como constata en el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales

En el marco del congreso Ágora Bienestar, celebrado el pasado octubre en Madrid en la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense de Madrid, varios expertos se reunieron para analizar este fenómeno y cómo impacta en la salud de los trabajadores. También analizaron cómo este problema afecta a las empresas y a su productividad. En palabras de la directora de Ágora Bienestar, María Moreno, este panel «era especialmente importante proponerlo porque se trata de un tema que, especialmente después de la pandemia, está absolutamente de actualidad. Pensamos que ya era hora de tener una discusión profunda y visibilizar el problema». Desde OkSalud hemos entrevistado a Consuelo Casañ, coordinadora de Ergonomía y Psicosociales de Unimat Prevención, que participó en la mencionada mesa de debate, para que nos hable en más profundidad de este problema y cómo afrontarlo en las empresas.

PREGUNTA.- ¿Qué es el tecnoestrés?

RESPUESTA.- La interacción con las nuevas tecnologías es prácticamente inevitable en la sociedad actual, dentro y fuera del ámbito laboral. Si los recursos que disponemos para hacer frente a las demandas de las nuevas tecnologías no son suficientes, ya sea a nivel individual, social u organizacional, se genera un desajuste que puede dar lugar a una respuesta de tecnoestrés. Así pues, podríamos decir que el tecnoestrés es la respuesta que se puede manifestar tanto a nivel físico, emocional cuando tenemos una gestión no adecuada de las nuevas tecnologías dando lugar a consecuencias negativas tanto para la persona como para su entorno.

P.- ¿Cuáles son los principales factores que contribuyen al tecnoestrés en la sociedad actual?

R.- Al tecnoestrés contribuyen multitud de factores de diversa índole, individual, social, etc. En cualquier caso, algunos de los factores más significativos son la sobrecarga informativa, la hiperconectividad (o falta de desconexión) y la complejidad tecnológica.

P.- ¿Cómo afecta el tecnoestrés a la salud física y mental de las personas?

R.- La exposición prolongada a situaciones de tecnoestrés tiene, como se ha comentado, consecuencias negativas para las personas y una de ellas es la afección a la salud tanto física como mental. A nivel físico nos podemos encontrar desde problemas visuales, trastornos musculoesqueléticos o problemas del sueño entre otros, y a nivel mental la fatiga o cansancio mental, el aislamiento y los trastornos de ansiedad.

P.- ¿Qué roles juegan las redes sociales y la constante conectividad en la generación de tecnoestrés.

R.- Tanto las redes sociales como la hiperconectividad juegan un papel muy importante en la generación de tecnoestrés y ese papel depende fundamentalmente de como gestionemos nuestras redes sociales y el tiempo de conexión. Como se ha dicho al principio es inevitable el uso de las nuevas tecnologías, pero sí está en nuestra mano hacer un buen uso de ellas. Para la adecuación gestión de las nuevas tecnologías es de vital importancia conocer las ventajas y desventajas que ofrecen, así como los recursos o herramientas que podemos usar, como por ejemplo una adecuada gestión del tiempo que nos permita mantener un equilibrio entre el uso de las redes y otras actividades que puedan generarnos bienestar como salir con nuestras amistades o hacer ejercicio al aire libre.

P.- ¿En qué medida el aumento del trabajo remoto ha contribuido al fenómeno del tecnoestrés?

R.- En la medida en la que ha aumentado el uso de las nuevas tecnologías en el ámbito laboral y no se haya implantado una estrategia adecuada de digitalización en la organización. Las ventajas que estas nuevas tecnologías puede aportar tanto a las empresas u organizaciones como a las personas trabajadoras facilitando el desarrollo del trabajo se pueden ver reducidas por una incorporación abrupta y/o poco estructurada de las mismas por encontrarse las personas trabajadoras sin los adecuados recursos para su empleo.

Todo ello impacta en las condiciones de trabajo: tiempo de trabajo, contenido del trabajo, desarrollo profesional, relaciones personales, etc. Si no se tiene en cuenta este tipo de consideraciones en la implantación de una nueva tecnología en la empresa la persona trabajadora puede verse expuesta a factores de riesgo psicosocial como por ejemplo: sentimiento de incompetencia, pérdida de identidad, asilamiento, dificultad para separar la vida personal de la laboral, sentirse constantemente conectado, aumentado la probabilidad de que se materialice el riesgo para la seguridad, salud y bienestar de las personas trabajadoras afectadas, siendo uno de los más presentes en estos casos el tecnoestrés.

P.- ¿Qué impacto tiene el tecnoestrés en las empresas?

R.- El tecnoestrés afecta directamente a la salud de las personas trabajadoras y a su grado de satisfacción y bienestar, lo cual se traduce en una disminución del desempeño de las personas trabajadoras y en un mayor absentismo laboral afectando directamente esto a la competitividad y a la productividad de la empresa.

Por ello es importante controlar los factores de riesgo que pueden producir tecnoestrés por ejemplo a través de la evaluación de los riesgos psicosociales que elabora el Servicio de Prevención.  

P.- ¿Cómo pueden las empresas abordar y mitigar el tecnoestrés entre sus empleados?

R.- Como ya se ha mencionado anteriormente, se puede abordar y mitigar teniendo en cuenta los factores de riesgo psicosocial asociados al tecnoestrés o lo que es lo mismo abordando el posible desequilibrio entre las demandas y los recursos que las personas trabajadoras tienen a su disposición para hacer frente a dichas demandas.

Las medidas a adoptar se centran fundamentalmente en 4 ejes de acción, comunicación, capacitación, liderazgo y coaching y participación e integración. La capacitación contempla no solo la capacitación técnica sino también la cognitivo-emocional. 

P.- ¿Existen diferencias en la experiencia de tecnoestrés entre generaciones, como los millenials y la ‘generación Z’?

R.- Tanto los millenials como la ‘generación Z’ han convivido con las nuevas tecnologías por lo tanto disponen de competencias digitales que es uno de los recursos para afrontar el tecnoestrés. Ahora bien, el tecnoestrés también podía ser causado por otros factores como constante conectividad y la sobrecarga informativa.

Los millenials han podido vivir el proceso y el cambio a lo digital lo que puede darles más opciones de posibilidades además de las que les ofrece el mundo digital. Por otro lado, las personas de Generación Z han nacido inmersas en el mundo digital, cualquiera de sus actividades no es ajena a dicho mundo: la escuela, los juegos, las relaciones sociales, etc. No conciben un mundo no digital, en este caso se hace aún más importante concienciar en los riesgos de las nuevas tecnologías (adicción, presión social, sufrir comportamientos inadecuados como el ciberacoso, etc.) y en competencias emocionales para que tengan una interacción saludable con las mismas.

P.- ¿Cuáles son algunas estrategias efectivas para manejar y prevenir el tecnoestrés a nivel individual?

R.- Teniendo en cuenta los principales factores de tecnoestrés algunas estrategias frente al tecnoestrés son:

    • Limitar el uso de dispositivos y nuevas tecnologías: por ejemplo, tener un tiempo para buscar por internet, ver series, etc. y tener tiempo para hacer deporte, quedar con amigos, hacer actividades en familia.
    • Gestión emocional: el uso de las nuevas tecnologías nos puede generar sentimientos de miedo, de frustración, cambios de humor que pueden afectar a nuestras relaciones y a la experiencia con las nuevas tecnologías. Una buena gestión emocional me puede ayudar a identificar con más claridad mis dificultades con el uso de las nuevas tecnologías y buscar estrategias para superarlas.
    • Tener curiosidad e interés por las nuevas tecnologías: esto permite estar más abierto a las mismas y buscar ayuda, formación e información para aumentar poco a poco nuestras competencias digitales.

P.- Recientemente, en el congreso Ágora Bienestar, participó en una mesa sobre tecnoestrés ¿cuál cree que es el papel de este tipo de congresos en la lucha contra el tecnoestrés?

R.- Con la cantidad de cambios en todos los aspectos (sociales, económicos, industriales, productivos, etc.) y la rapidez con la que estos se producen, cada vez se hace más necesario foros como el de Ágora Bienestar en los que las organizaciones puedan compartir experiencias, inquietudes, etc. de forma que otras organizaciones y otros agentes: personas trabajadoras, clientes, administración, etc. puedan beneficiarse de la información y conocimiento que se genera, que de otra forma sería más complejo de obtener.

 

En este caso el compartir conocimiento y estrategias, como el Proyecto Gesto para la gestión del tecnoestrés en las organizaciones en la que Unimat ha participado junto a otras entidades, para abordar el tecnoestrés en las empresas y poder así mejorar la calidad de vida de las personas trabajadoras.

 

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