Acusado un ginecólogo de extirpar decenas ovarios y úteros a mujeres sin motivo médico
Decenas de mujeres denunciaron que el coctor realizó procedimientos quirúrgicos en ellas, incluidas la extracción de ovarios y útero

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Un polémico caso en Melbourne, Australia, ha puesto bajo escrutinio la práctica médica de un reconocido ginecólogo tras una serie de acusaciones de pacientes y expertos, recogidas principalmente por la investigación de la cadena pública australiana ABC. El especialista ha rechazado las acusaciones, afirmando que jamás realizó procedimientos sin estar «absolutamente convencido» de que eran beneficiosos para sus pacientes, pero la controversia crece a medida que nuevas denuncias y acciones legales se suman al caso.
El ginecólogo en cuestión es el doctor Simon Gordon, un cirujano obstetra ginecológico que trabajó en el Epworth Private Hospital de Melbourne, Victoria, especializado en cirugías laparoscópicas para el tratamiento de endometriosis —una enfermedad crónica que afecta a millones de mujeres en todo el mundo y cuyo tratamiento a menudo incluye cirugía en casos severos.
Según los datos, decenas de mujeres denunciaron que Gordon realizó procedimientos quirúrgicos en ellas —incluidas la extracción de ovarios y, en algunos casos, del útero— pese a que los informes de patología mostraron poco o nada de evidencia de endometriosis.
Algunas pacientes señalaron que, años después de las cirugías, continúan con dolor crónico, infertilidad o secuelas físicas significativas, lo que ha generado un movimiento de mujeres que buscan justicia y respuestas sobre la necesidad real de las intervenciones que se les practicaron.
Respuesta del ginecólogo y el sistema médico
El propio Dr. Gordon ha negado las acusaciones, defendiendo que «nunca realizó una cirugía para tratar la endometriosis, ni ninguna otra condición, a menos que estuviera absolutamente convencido de que era en el mejor interés de la paciente y para mejorar su calidad de vida».
Además, afirmó que durante su carrera, que comenzó en 1997, actuó siempre con ética y responsabilidad, y que no había sido informado previamente de quejas formales sobre sus prácticas.
Sin embargo, las autoridades y colegas han cuestionado vigorosamente su conducta profesional, sugiriendo que algunas de las cirugías pudieron haber sido demasiado extensas o innecesarias frente a las evidencias clínicas disponibles.
Acción legal y respuesta pública
Las acusaciones, dadas a conocer por ABC Four Corners y recogidas por medios nacionales e internacionales, han tenido repercusiones políticas y judiciales:
La Premier de Victoria, Jacinta Allan, declaró que las acusaciones han sido remitidas a la policía para su investigación, subrayando que “realizar cirugías innecesarias o extirpar órganos sin una necesidad clínica es un crimen”.
La autoridad reguladora médica, la Australian Health Practitioner Regulation Agency (AHPRA), ha sido criticada por pacientes y médicos por no haber actuado de forma más temprana ante quejas previas.
Varias firmas legales en Australia están evaluando la posibilidad de acciones colectivas (class action) en nombre de cientos de mujeres que afirman haber sido afectadas por estas prácticas.
Epworth Hospital también ha encargado una revisión externa independiente de sus procedimientos de supervisión clínica, mientras que expertos en salud reiteran la necesidad de mejores pautas diagnósticas y de tratamiento de la endometriosis.
Debate más amplio sobre la salud de las mujeres
Este caso ha reabierto un debate en Australia y en medios internacionales sobre cómo se diagnostica y trata la endometriosis, una enfermedad compleja que a menudo lleva años en obtener un diagnóstico adecuado y para la cual las decisiones quirúrgicas deben ser cuidadosamente evaluadas.
Grupos de defensa de la salud de las mujeres han señalado que la situación pone de manifiesto problemas sistémicos en la supervisión médica y la necesidad de que las instituciones respondan de manera más efectiva a las quejas de pacientes, especialmente cuando hay riesgos importantes de tratamientos invasivos sin claro beneficio demostrado.