La AVT denuncia los «indultos encubiertos» a etarras que no han cumplido «ni la mitad de la condena»
La Asociación de Víctimas del Terrorismo manifiesta que a las familias "nadie les ha pedido perdón"


La Asociación de Víctimas del Terrorismo ha denunciado los «indultos encubiertos» del Gobierno Vasco a presos de la banda terrorista ETA después de los últimos terceros grados concedidos en los últimos días a los etarras condenados. Además, lamentan la condición de semilibertad de un 30% de estos terroristas, un paso previo a que queden libres cuando no han cumplido «ni la mitad» de su condena.
La AVT ha compartido este viernes un comunicado de denuncia en el que se manifiesta que estamos ante «una sucesión imparable de indultos encubiertos» dentro de «una hoja de ruta» de la que la asociación que preside Maite Araluce lleva «muchos años avisando».
«Primero cerca, luego semilibres y, finalmente, libres», reza la nota compartida, donde se critica duramente que se está «en la última fase de esta ignominia», además de que el cumplimiento de pena «es irrisorio». Esta última afirmación se centra en los terceros grados concedidos a personas con sólo una tercera parte de la condena y a los que aún les restaban entre tres y cuatro años por cumplir. AVT destaca que son «asesinos que no han cumplido ni la mitad de la condena» a los que se les concede el tercer grado.
El ejemplo mostrado por la Asociación de Víctimas de Terrorismo es el tercer grado concedido a Juan Jesús Narváez Goñi, que fue condenado al máximo de condena de 30 años por matar a cuatro personas y que, tras 10 años en la cárcel, en 2025 «ya ha obtenido el tercer grado».
La organización de apoyo a las víctimas del terrorismo ha mostrado su deseo de que Carlos García Berro, fiscal de la Audiencia Nacional, «recurra esta concesión de tercer grado tan dolorosa» ocurrida después de que la Consejería de Justicia y Derechos Humanos del Gobierno Vasco haya pasado a manos del PSOE vasco.
«No podemos admitir que la política penitenciaria se convierta en la puerta de atrás del derecho penal y que se vacíen de contenido las condenas, convirtiendo en papel mojado las sentencias dictadas por la Audiencia Nacional», reza el comunicado de AVT. En él, se detalla que las víctimas de Narváez Goñi «se han mostrado absolutamente devastadas y revictimizadas» tras conocer la noticia del tercer grado.
Nadie pide perdón a las víctimas
La AVT ha criticado que frente a los terceros grados concedidos a presos etarras, a muchas de las víctimas «nadie les ha pedido perdón», y ha recordado que, de hecho, en las últimas jornadas de la asociación en Euskadi tanto Gobierno Vasco como Fiscalía de la Audiencia Nacional aseguraron que iban a estudiar «de manera inmediata» cómo hacer llegar «esas famosas cartas de perdón a las víctimas»
De momento, según la asociación de Araluce, han pasado ya 5 meses y no tienen «ninguna noticia». Eso sí, ha apostillado que «casi mejor» que esas cartas no lleguen a las víctimas, porque cada vez «es más que evidente el corta-pega» y de que son «perdones de formulario».
«Con tal de obtener la libertad son capaces de firmar cualquier cosa», subraya la AVT, que ha sostenido que aunque las víctimas no ponen en duda que los terceros grados sean legales, «sin duda» son «absolutamente inmorales». «Lo único que nos queda cuando han asesinado a los nuestros es que el asesino cumpla la pena, y ya hasta eso nos están arrebatando», han zanjado.