Rivera es responsable de lo que ocurra en Murcia y Madrid

Rivera es responsable de lo que ocurra en Murcia y Madrid

Tanto los han insultado y despreciado, que Vox se ha plantado. Tragó en Andalucía, aceptando que les pidieran sus votos mientras les trataban como a apestados. Tragó en los ayuntamientos, consintiendo un acuerdo que el PP no tiene ninguna intención de cumplir para no enfadar a su socio preferente, que es Ciudadanos. Pero el cordón sanitario a Vox ha provocado que la mayoría de sus 2,7 millones de votantes, que ni son fascistas ni ven ningún motivo para que se defina a Vox como un partido de extrema derecha con el que no se puede negociar, le exijan a Abascal que ponga pie en pared y no le consienta a los de Albert Rivera ni un solo desprecio más. Así que en Murcia y en Madrid han dicho que quien quiera entrar en un Gobierno usando sus votos tiene antes que firmarles un acuerdo que garantice que no se van a volver a aplicar políticas de izquierdas, como hizo el PP cuando, con mayoría absoluta, mantuvo toda la legislación ideológica del zapaterismo. Piden la firma de un documento, no reclaman una foto como machaconamente repiten muchos para ridiculizarlos.

Albert Rivera ha pactado con el PSOE en los ayuntamientos de Jaén, Cáceres, Santa Cruz, Albacete, Ciudad Real, etc. No le hace ascos a compartir el poder con el partido que gobernará Navarra gracias a la abstención de Bildu, que se ha repartido la diputación de Barcelona con los golpistas del partido de Puigdemont y que ha logrado arrebatar al PP el ayuntamiento de Badalona pactando con los chavistas de Podemos –Guanyem- y los golpistas de ERC. Pero el cordón sanitario se lo hace a Vox, un partido que no es ni ultranacionalista, ni proteccionista, ni ultratradicionalista, ni xenófobo, ni antidemocrático, ni violento, o sea, que no reúne ni una de las características de los partidos de extrema derecha. Y el PP está contribuyendo a cargar las tintas contra Vox repartiendo la culpa de lo ocurrido, en vez de contar la verdad, porque erróneamente consideran que desprestigiándolos podrán recuperar a algunos de sus votantes.

Absolutamente ridícula fue la reacción de muchos dirigentes de C’s cuando el jueves pasado los de Abascal les impidieron entrar en el Gobierno de Murcia, diciendo que por culpa de Vox el PSOE y Podemos gobernarían la región. “#PorCulpaDeVOX tendrá Murcia un gobierno de Podemos y PSOE” tuiteó sin ningún pudor Juan Carlos Girauta. “VOX prefiere dejar la región en manos de PSOE-Podemos” escribió sin la menor vergüenza José Manuel Villegas. “Lo que sí tienen (los murcianos) #PorCulpaDeVOX es su futuro vendido a Podemos y PSOE” afirmó sin sonrojarse Inés Arrimadas. Los votantes de Cs no pueden estar tan desinformados como para ignorar que los 17 diputados del PSOE en Murcia, junto a los 2 de Podemos sólo suman 19, mientras que los 16 del PP junto a los 4 de VOX suman 20, así que Murcia sólo tendrá un Gobierno de izquierdas si al menos 2 de los 6 diputados de Cs votan a su favor y los demás se abstienen.

Para salir de esta situación de bloqueo, Albert Rivera tiene cuatro alternativas: en primer lugar puede negociar con el sanchista Diego Conesa y permitir que gobierne el PSOE, asumiendo el desgaste que le supondría este giro de veleta después de la campaña #PorCulpaDeVOX, en segundo lugar puede obcecarse en su cordón sanitario a VOX y provocar nuevas elecciones en la región, en tercer lugar puede firmar el acuerdo que le exige VOX para gobernar en coalición con el PP y en último lugar puede permitir que el PP gobierne en solitario abandonando su pretensión de ocupar esas poltronas. Decida lo que decida tendrá que asumir un coste y quizá esta última opción sea la más barata para él. Rivera va a demostrar aquí si defiende los intereses de España o sólo los de su partido.

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