¿Vuelven los abrigos de piel? Polémica entre el sector peletero y las organizaciones animalistas
El mercado mundial de abrigos de piel crece año tras año
Vogue ha dejado de publicar contenidos sobre pieles de animales
Voces del sector peletero sostienen que la piel es más sostenible que las alternativas sintéticas
Los abrigos de piel se han convertido en tendencia entre las nuevas generaciones. Así lo aseguran profesionales de la industria peletera. Sin embargo, desde las organizaciones animalistas se muestran en desacuerdo con esta visión, y recuerdan que los jóvenes son precisamente quienes más se suelen movilizar contra el maltrato animal.
Mientras tanto, las previsiones económicas del sector se muestran optimistas. Según la firma Business Research Insights, el mercado mundial de abrigos de piel está valorado en 3.880 millones de dólares en estos momentos, y los pronósticos indican que alcanzará los 5.130 millones de dólares para el año 2035, a un ritmo de crecimiento anual del 3,5%.
A pesar de este panorama favorable, la consultora destaca la existencia de una «importante restricción de mercado» relacionada con el rechazo a la crueldad animal. «Casi el 47% de los compradores globales cambiaron su preferencia hacia alternativas de piel sintética en 2023 debido a preocupaciones éticas y de bienestar animal», aseguran desde Business Research Insights.
Condé Nast y Vogue
En octubre de 2025, el grupo mediático Condé Nast realizó un importante anuncio: las pieles de animales dejaban de formar parte de sus contenidos editoriales.
La decisión ponía así punto final a un pulso que desde los años noventa mantenían la organización animalista PETA y la revista Vogue, una de las cabeceras más influyentes de la compañía, que además destacaba por dar una amplia presencia a la peletería en sus páginas.
La decisión de Condé Nast se suma a una tendencia ya consolidada en el sector. Revistas de referencia como Elle, InStyle o Harper’s Bazaar también han eliminado la presencia de pieles animales en sus editoriales. Al mismo tiempo, numerosas marcas de lujo, como Gucci, Versace, Prada, Armani o Burberry han renunciado a trabajar con pieles en sus colecciones.
Nuevos consumidores
La situación descrita podría estar a punto de experimentar un giro radical de la mano de las nuevas generaciones de consumidores, que al parecer han recuperado el interés por la peletería, según voces provenientes del sector.
«A los jóvenes les gustan las pieles, han convertido las prendas de pelo en objeto de deseo», asegura la peletera Piedad de Diego, con más de cuatro décadas de experiencia a sus espaldas.

Material biodegradable
«La piel natural es un material biodegradable con una durabilidad excepcional, entre 50 y 60 años, incluso más, y además se puede transformar, reutilizar y pasar de generación en generación», recalca la peletera, que cuenta entre sus clientes con el futbolista Ronaldo y la modelo y empresaria Georgina Rodríguez.
De Diego explica que las pieles más buscadas son la marta cibelina y la chinchilla, las cuales proceden, principalmente, de granjas controladas de Finlandia y se adquieren a través de subastas con certificado de garantía de que esos animales han sido criados en cautividad.
Daño al medioambiente
La peletera sostiene que las pieles sintéticas derivadas de combustibles fósiles, por las que mucha gente apuesta para evitar el consumo de pieles auténticas, pueden ser, paradójicamente, menos sostenibles. «En ocasiones deterioran el medioambiente, precisamente el hábitat de los animales», explica De Diego.
«Lucir una prenda de piel natural es mucho más ecológico que una sintética, ese pelo artificial es supercontaminante, deja una huella en el medioambiente importante», insiste Oscar de Diego, hijo de Piedad, que lleva veinticinco años trabajando en este negocio.

Prendas de calidad
«Se vive una moda acunada por la (mala) cultura de usar y tirar, pero por suerte las nuevas generaciones se han dado cuenta de que no hay un plan B para el planeta y buscan en los armarios prendas de calidad, entre ellas abrigos y cazadoras de piel», dice Oscar de Diego.
Los peleteros consultados consideran que los chicos y chicas de la generación Z (nacidos entre 1997 y 2012) son más atrevidos, quieren prendas con color y con patrones modernos de aire casual que les sirva para el día a día. «El concepto de abrigo de piel para ir a misa los domingos ha desaparecido», apunta el peletero.
Su madre también recuerda las consecuencias que tuvo para la industria la movilización animalista de finales del pasado siglo. «En los años noventa, la presión de los defensores de los derechos de los animales hizo daño al sector, muchos talleres tuvieron que cerrar y con ello desapareció el saber del oficio», lamenta Piedad de Diego.

Sector moribundo
Aïda Gascón, directora de Anima Naturalis, ONG contra la crueldad animal, reconoce que hay una cierta tendencia a favor de la peletería entre la juventud, especialmente entre «grupos de jóvenes de tendencias políticas más conservadoras», pero también considera que es un fenómeno que la industria peletera está magnificando para revitalizar un sector «que en realidad está moribundo», afirma.
«Cada vez hay más marcas que están dejando de comercializar pieles y también está aumentando el número de países que cierran las granjas peleteras», recalca Gascón.
Para la representante de la organización, el balance es claro: «Aunque es verdad que hay cierto repunte, el fenómeno tiene más que ver con usar los abrigos de sus abuelas y por la compra de segunda mano. Recuerdo que además son los jóvenes los que mayor empatía muestran hacia los animales. Por lo que no creo que el sector tenga realmente futuro».

Impacto ambiental
Gascón también pone el foco en el grave impacto ambiental de la industria peletera a lo largo de sus diferentes fases. «Las granjas peleteras contaminan los acuíferos. En estos criaderos aparecen, además, frecuentes casos de enfermedades zoonóticas que pueden ser muy graves, como vimos con la COVID-19 y con los visones aquí, en España».
También resulta problemático el proceso de curtido de las pieles, para el que se recurre de manera habitual a sustancias químicas altamente tóxicas, como el cromo, recuerda la directora de la ONG.
Millones de firmas
Anima Naturalis recuerda que la Comisión Europea está preparando en estos momentos su respuesta a Fur Free Europe, una Iniciativa Ciudadana Europea (ICE)—figura similar a una ILP de alcance comunitario— que ha recogido 1,5 millones de firmas pidiendo el fin de la cría de animales para peletería, así como el fin de la comercialización de las pieles a nivel europeo.
La decisión final se tomará, previsiblemente, a finales de marzo. Mientras tanto, las entidades animalistas siguen presionando para conseguir su objetivo. Para tal fin, han convocado una manifestación el próximo domingo, 8 de febrero, en Barcelona.
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