Munarismo sobrevenido
El munarismo es una doctrina presentada en público en junio de 2001, según la cual el Consell de Mallorca se convertía en el vertader govern de Mallorca, recuperando un autogobierno que tuvo la isla desde la llegada del Rei en Jaume, en visita protocolaria a los árabes de la isla, hasta la imposición del Decreto de Nueva Planta en 1715.
Decía la Munar entonces, henchida de fervor patriótico, «!han hagut de passar 250 anys…!». De ahí en adelante nos prometía lograr una gestión del Consell de Mallorca mas rápida, eficaz y cercana al ciudadano. Pero el munarismo, su fundadora y buena parte de los miembros del partido que lo sustentaba se descarriaron por el camino y acabaron donde ya se sabe por confundir el vertader govern con sus verdaderos intereses. Y es que el infierno, o la cárcel, están empedrados de buenas intenciones.
Ahora, 20 años después de aquello, los socialistas de Mallorca -congreso de por medio donde también ha quedado claro lo que progresan los matrimonios en política- no suficientemente escarmentados en cabeza ajena, quieren resucitar el munarismo y abrir oficinas del Consell en la mayoría de poblaciones de la isla. La idea sobrevenida y actualizada pretende de nuevo desconcentrar sus servicios para que no sólo tenga presencia física en Palma y así, logrando un equilibrio territorial, acercar los servicios de la institución insular a los ciudadanos Todo ello, como la Munar, pero sin la Munar.
Y es que para el PSOE, que ahora gobierna el Consell de Mallorca con Catalina Cladera al frente, éste “debe reivindicarse como la primera institución de gobierno de la isla y hay que potenciar su vertiente de proximidad. Y para ello será necesario que cada día sea más conocido, entendido y valorado. Pero no solo esto, ya que los socialistas son aun más ambiciosos que su precursora, quieren también que el Consell tenga voz y fuerza en el Gobierno central en aquellas competencias que afectan a sus políticas.
Ya sabíamos que reflexionar no es una de las espacialidades del PSOE balear y viene demostrándose su incapacidad para lograr administraciones eficaces y eficientes y su querencia a importar ideas ya caducas en el XXI, mayormente de Cataluña como el federalismo asimétrico o la pureza de la lengua y así lograr imponer la pureza de una raza. O sea, los “Països Catalans, la nostra nació”.
Pero con eso de meter cuchara en la gobernanza de España se habrán pasado, porque ahí está Sánchez, que aunque obsequioso con Cataluña, las islas, tanto si es la de la Palma como la isla de Palma de Mallorca, en opinión de alumnos de la LOMLOE, parecen importarle un pimiento.
Al tiempo, lo único que logrará el munarismo actualizado será duplicar el número de funcionarios y administraciones y complicar un poco más la vida al ciudadano. Pero en el pecado llevamos la penitencia. Resultado: un Govern autónomo que es el vertader govern, un Consell que es otro vertader govern y así suma y sigue.