La formación militar de la princesa Leonor

Leonor

La suerte está echada para la heredera de la Corona en lo tocante a su formación de cara al futuro: primero, la princesa Leonor pasará por las tres academias militares, Tierra en Zaragoza, Mar en Marín y Aire en San Javier. Y después, llegará el tiempo para adquirir la formación académica en las aulas universitarias. Un año en cada una de ellas dedicado no a observar cómo funcionan las personas que cursan sus estudios en los centros de las tres armas del ejército español, sino a ser una más de sus integrantes.

El plan de formación y preparación de la princesa es un calco del que se decidió en el año 1985 para el príncipe Felipe por parte de sus padres, don Juan Carlos y doña Sofía y aprobado por el presidente del Gobierno español, como es preceptivo por ley. Sin embargo, hay que recordar que Felipe González hubiera preferido que el sucesor de la Corona estudiara primero en la Universidad, pero su argumento fue rebatido por el Palacio de la Zarzuela, que consideraba que empezar la carrera militar a la edad en que los oficiales de su misma generación estaban terminándola hubiera sido un serio inconveniente para don Felipe.

Es curioso también observar que algunos de los argumentos que se esgrimen en el comunicado difundido esta semana a favor de la preparación castrense de la primogénita de los Reyes, el inculcarle a Leonor valores como la disciplina, el compañerismo, la lealtad o el compromiso de permanente servicio a los españoles, son los mismos que se citaban en el que comunicado de hace 38 años en referencia a la formación de su padre, el actual monarca.

La princesa de Asturias, en contraste con lo que se encontró su padre a lo largo de su estancia en las tres academias militares, se va a incorporar a una institución profesional muy avanzada en el terreno tecnológico y profesional, en el que muchos de los antiguos prejuicios y mala praxis en el trato a los soldados han desaparecido casi por completo. Y, muy importante, se va a encontrar con una presencia femenina muy consolidada compuesta por mujeres muy bien preparadas que han ido ascendiendo en sus puestos gracias a sus propios méritos. Algo que ha costado mucho en algunos casos, pero que ha ido aceptándose por parte de los militares más recalcitrantes ante la creciente incorporación de mujeres a las Fuerzas Armadas.

Antes de cumplir los 18 años, sin haber alcanzado aún la mayoría de edad que llegará con su próximo cumpleaños, el próximo 31 de octubre y dos meses después de entrar en la Academia General de Zaragoza, la princesa empezará a hacer la instrucción necesaria previa a la Jura de bandera, que llegará en el mes de diciembre. Y ya pasará a ser «dama cadete» del Ejército de Tierra primero, guardiamarina en su segundo año en la Escuela Naval de Marín y en el tercero cursará su formación como alférez alumna. Después de esos tres años, la heredera de la Corona tendrá como primera profesión la de ser militar, al igual que su padre, y con el tiempo estará preparada para ser Reina y capitana general de los tres Ejércitos. Será la primera mujer de la realeza española que asuma un honor tan alto como ése. Algo digno de orgullo para el colectivo de mujeres que aspiran a la igualdad en todos los campos de la sociedad.

Lo último en Opinión

Últimas noticias