Los científicos claman al cielo: un análisis desvela que en Ecuador se venden tiburones como si fuera corvina
Acudir al mercado para comprar pescado fresco es un gesto rutinario que rara vez genera dudas. Sin embargo, en Ecuador esta acción cotidiana puede esconder un engaño de gran alcance.
Un estudio científico ha sacado a la luz un fraude alimentario que no solo afecta al bolsillo del consumidor, sino que también tiene consecuencias directas sobre la conservación de especies marinas amenazadas.
Fraude del pescado en Ecuador: venden tiburón como corvina en mercados locales
La investigación, desarrollada por expertos de la Universidad San Francisco de Quito revela una práctica alarmante. Los científicos analizaron 97 muestras de pescado compradas en mercados de seis ciudades ecuatorianas utilizando técnicas de identificación genética (PCR).
Los resultados muestran que el 47,42% de los productos vendidos bajo nombres genéricos, como corvina, correspondían en realidad a carne de tiburón. Este dato supone un aumento significativo respecto a estudios previos. Hace una década, el fraude alcanzaba el 26,6%, lo que confirma un deterioro progresivo de la situación.
Mercados de Quito y la Sierra: el epicentro del fraude de tiburón vendido como corvina
El estudio publicado en la revista Frontiers in Marine Science identifica un patrón geográfico claro. En ciudades costeras como Guayaquil o Manta no se detectaron irregularidades, mientras que en zonas de la Sierra (Quito, Ambato, Cuenca e Ibarra) el problema es especialmente grave.
En la capital ecuatoriana, hasta el 60% del pescado comercializado como corvina no corresponde con esa especie. La principal causa es que el producto llega ya procesado en filetes, lo que impide a los consumidores identificarlo visualmente.
Estas especies de tiburón amenazadas se venden como pescado común en Ecuador
Más allá del engaño comercial, el hallazgo tiene implicaciones ecológicas preocupantes. Los análisis genéticos detectaron la presencia de varias especies de tiburón incluidas en la lista de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).
Entre ellas figuran el tiburón zorro pelágico (en peligro de extinción), el tiburón martillo liso (vulnerable y protegido en Ecuador desde 2020), el tiburón sedoso (vulnerable) y el tiburón azul (casi amenazado).
Tal como recoge Primicias, los expertos advierten que esta práctica dificulta el control pesquero y favorece la explotación encubierta de estas especies.
Cómo llega el tiburón a los mercados de Ecuador: pesca incidental y vacío legal
El origen de este problema está, en parte, en la normativa vigente. Desde 2007, Ecuador permite la comercialización de tiburones capturados de manera incidental. No obstante, los investigadores sospechan que esta excepción legal se utiliza como vía para introducir capturas dirigidas en el mercado.
El modelo detectado apunta a que las aletas, altamente valoradas en mercados asiáticos, se exportan, mientras que la carne restante se distribuye en el país bajo nombres más comerciales como corvina.
Riesgos de consumir tiburón en lugar de corvina: alerta sanitaria en Ecuador
El fraude no solo tiene consecuencias económicas y ambientales, sino también sanitarias. Los tiburones, al situarse en la cúspide de la cadena alimentaria, acumulan elevadas concentraciones de mercurio y arsénico.
El consumo habitual de este tipo de carne puede suponer un riesgo para la salud humana, especialmente en poblaciones vulnerables. Los científicos advierten de la necesidad de reforzar los controles para evitar esta exposición inadvertida.
Soluciones al fraude del pescado en Ecuador: trazabilidad y controles genéticos
Los autores del estudio insisten en la urgencia de implementar medidas eficaces. Entre ellas destacan la creación de sistemas de trazabilidad que permitan seguir el producto desde su captura hasta su venta, así como la realización de controles genéticos periódicos en los mercados.
Además, subrayan la importancia de informar al consumidor para mejorar su capacidad de decisión. Sin estas acciones, concluyen, el fraude continuará creciendo.