Los zoólogos, anodadados: descubren un ‘tiburón andante’ que rompe cualquier regla reproductiva del mundo animal
Crear descendencia suele ser, desde el punto de vista biológico, una de las tareas más costosas que puede asumir un organismo. La formación de gametos, la gestación o la puesta de huevos exigen un consumo energético elevado que, en la mayoría de especies, se refleja en un aumento claro del metabolismo.
Sin embargo, un pequeño tiburón de arrecife, famoso por ‘caminar’ sobre el fondo marino, ha demostrado que es posible reproducirse sin pagar ese precio fisiológico.
Tiburón charretera: el ‘tiburón andante’ que desafía las reglas de la reproducción animal
El tiburón charretera (Hemiscyllium ocellatum) vive principalmente en aguas poco profundas del Pacífico occidental.
Según un estudio difundido por ScienceDaily y publicado en la revista científica Biology Open, las hembras de esta especie son capaces de producir y depositar huevos sin que su gasto energético aumente de forma detectable durante el proceso reproductivo.
El descubrimiento ha sorprendido a la comunidad científica porque contradice a la zoología. Tradicionalmente, la reproducción se ha considerado un periodo de alto estrés metabólico, especialmente en vertebrados.
En este caso, los investigadores esperaban observar un pico pronunciado de consumo de energía durante la formación de la cápsula del huevo, pero esto no ocurrió. Las mediciones mostraron una estabilidad casi total, lo que apunta a una adaptación evolutiva extremadamente eficiente en el uso de recursos.
Cómo el ‘tiburón andante’ mantiene su metabolismo estable durante la reproducción
Para llegar a esta conclusión, el equipo de la Universidad James Cook diseñó un experimento detallado en instalaciones marinas de Townsville en Australia. Se siguió a cinco hembras adultas a lo largo de ciclos reproductivos completos, que en condiciones controladas duran alrededor de 19 días.
Los científicos analizaron varios indicadores fisiológicos clave antes, durante y después de la puesta de huevos. Estos son algunos de los más destacados:
- Consumo de oxígeno como medida directa de la tasa metabólica rutinaria, mediante técnicas de respirometría.
- Niveles hormonales en sangre, incluyendo testosterona, 17β-estradiol y progesterona.
- Parámetros hematológicos, como hematocrito y concentración de hemoglobina, para evaluar la capacidad de transporte de oxígeno.
Los resultados fueron claros. No se detectaron variaciones significativas en ninguno de estos parámetros. Solo se observó un leve aumento transitorio de testosterona en las fases iniciales del ciclo, en el que cada hembra deposita normalmente dos huevos.
Los autores plantean que estas hembras emplean una estrategia reproductiva de «ingresos», formando folículos ováricos de manera continua y evitando así picos bruscos de demanda energética cuando el alimento está disponible.
Reproducción eficiente del tiburón charretera frente al calentamiento oceánico
Este rasgo no es solo una curiosidad biológica. En un contexto de cambio climático, muchas especies reducen o interrumpen su reproducción cuando el entorno se vuelve hostil, especialmente ante el aumento de la temperatura del agua.
El tiburón charretera, gracias a su eficiencia metabólica, podría mantener su capacidad reproductiva incluso bajo condiciones de estrés térmico. Los investigadores subrayan que este hallazgo cuestiona la idea de que el calentamiento oceánico afectará por igual a todas las especies marinas.
Comprender hasta dónde llega la tolerancia fisiológica de este ‘tiburón andante’ será fundamental para prever el futuro de los arrecifes, ya que estos depredadores desempeñan un papel fundamental en el equilibrio de los ecosistemas costeros.