Luto en la zoología española: liberaron 30 crías de urogallo en Castilla y León, y solo ha sobrevivido una
La ambiciosa estrategia para rescatar al urogallo cantábrico de la extinción ha sufrido un revés demoledor. Tras años de trabajo científico y una inversión millonaria en el Centro de Cría de Valsemana, la primera suelta experimental en la montaña leonesa termina en tragedia.
De los treinta ejemplares liberados para reforzar la población silvestre, la voracidad de los depredadores ha dejado únicamente a una hembra con vida.
Desastre ambiental en la Cordillera Cantábrica: fallecen 29 urogallos de los 30 soltados en León
El programa de reforzamiento poblacional de la Junta de Castilla y León se enfrentó a su primera gran prueba de fuego entre el 23 de octubre y el 4 de noviembre de 2025. Durante ese periodo, los técnicos trasladaron 30 urogallos desde el centro de Valsemana hasta la Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) Alto Sil.
El objetivo de esta fase piloto no consistía solo en aumentar el censo, sino en evaluar la adaptación al medio de aves nacidas en cautividad.
A pesar de que el proceso técnico inicial resultó exitoso, el seguimiento posterior mediante dispositivos GPS y emisores VHF confirmaron la catástrofe. A los 180 días de la liberación, solo una hembra permanecía viva.
Esto representa una tasa de supervivencia de apenas el 3,4%. Según Diario de León, los responsables del programa, citados en el informe de la Dirección General de Patrimonio Natural, explican que la mayoría de las aves mantuvieron una escasa dispersión, permaneciendo en áreas inferiores a las 20 hectáreas cerca de los puntos de suelta.
¿Cuáles son las causas de la alta mortalidad del urogallo cantábrico en libertad?
La investigación técnica identifica a la depredación como el enemigo implacable de la especie. De las 29 bajas registradas, los ataques de fauna silvestre provocaron 26 muertes directas.
El zorro destaca como el principal responsable con 12 capturas confirmadas de urogallos, seguido por las aves rapaces con 6 casos y las martas con 4. Otros cuatro ejemplares murieron por depredadores no identificados, mientras que el informe de la Junta no concreta el destino de las tres aves restantes.
No obstante, la experiencia aporta datos científicos valiosos para el futuro. El análisis revela que los grupos mixtos, integrados por machos y hembras, muestran mejores tasas de supervivencia que los grupos formados únicamente por machos.
Los expertos de la Junta atribuyen este fenómeno a la mayor capacidad de vigilancia de las hembras, quienes detectan amenazas antes y emiten señales de alarma. Por ello, las próximas campañas de suelta priorizarán estas agrupaciones para intentar reducir el impacto de los depredadores.
El Centro de Cría de Valsemana y el protocolo de cooperación con Francia
El contraste entre el éxito en cautividad y el fracaso en el monte resulta paradójico. El Centro de Cría de Valsemana registró en 2025 un hito histórico con el nacimiento de 76 urogallos y una supervivencia superior al 84%.
Estas instalaciones han requerido una inversión que supera los 4,5 millones de euros, incluyendo la construcción inicial, ampliaciones y mejoras del hábitat en León. Para revertir la situación, las autoridades españolas y francesas han prorrogado hasta 2028 un protocolo de cooperación técnica.
Este acuerdo, firmado por la Junta, el Miteco y la región de Occitania, busca fomentar la variabilidad genética mediante el cruce de ejemplares del Pirineo francés con los de la Cordillera Cantábrica.
El esfuerzo conjunto internacional resulta esencial para evitar la extinción de una especie catalogada en peligro crítico, cuyas poblaciones silvestres no logran prosperar pese a los intensos cuidados humanos.