Arqueología

Los arqueólogos se quedan petrificados: encuentran 260 tumbas gigantes de hace 6000 años en pleno desierto del Sáhara

Tumbas AEB en Wadi Khashab, cortesía de Piotr Osypiński. // © 2026 Springer Nature
Tumbas AEB en Wadi Khashab, cortesía de Piotr Osypiński. // © 2026 Springer Nature
  • Naiara Philpotts
  • Editora formada en la Universidad de Buenos Aires, con posgrado en lectura crítica. Escribo sobre ciencia, tecnología y actualidad. Soy escritora de novelas y gran aficionada a la ciencia ficción.

Un equipo internacional de arqueólogos ha identificado 260 monumentos funerarios desconocidos hasta ahora en el desierto del Atbai, en el noreste del Sáhara. Los recintos circulares de piedra se extienden a lo largo de casi 1.000 kilómetros, desde el Alto Egipto hasta las fronteras de Eritrea, y fueron construidos entre el cuarto y el tercer milenio antes de Cristo.

El hallazgo es obra del Proyecto de Prospección del Atbai, liderado por Julien Cooper, profesor del Departamento de Historia Antigua de la Universidad Macquarie de Sídney y director del proyecto.

Por otro lado, el estudio, publicado en la revista African Archaeological Review, combina el trabajo de investigadores de la Universidad Macquarie, la Universidad Lumière Lyon 2, el Centro Nacional de Investigación Científica de Francia (CNRS, por sus siglas en francés Centre National de la Recherche Scientifique) y la Academia Polaca de Ciencias.

El descubrimiento de las 260 tumbas en el desierto del Sáhara

Los investigadores no excavaron ni rastrearon el terreno a pie. El Atbai es un desierto remoto e inaccesible, y el conflicto armado actual en Sudán hace imposible el trabajo de campo convencional. Por esta razón, el equipo usó teledetección satelital a través de imágenes de Google Earth y Bing para analizar sistemáticamente el paisaje desértico durante seis meses, con el apoyo de estudiantes de la Universidad Macquarie.

De las 280 estructuras monumentales registradas en total, 260 son nuevos descubrimientos a través del análisis de imágenes. Las otras 20 ya eran conocidas de expediciones anteriores. La African Archaeological Review confirma que la metodología de detección remota es la única viable para estudiar un territorio de esta escala sin posibilidad de acceso terrestre.

¿Quiénes construyeron estas tumbas hace 6000 años?

Las tumbas son lo que los investigadores denominan «Atbai Enclosure Burials» (AEBs), que se traduce literalmente como «enterramientos en el recinto del Atbai», dispuestos como recintos circulares de piedra con enterramientos humanos y de animales en el interior. Los diámetros oscilan entre 5 y 82 metros. En su interior hay restos de vacas, ovejas y cabras junto a los humanos.

Los constructores eran pastores nómadas que habitaron el Sáhara oriental en los milenios en que esta región todavía tenía agua y vegetación suficientes para el ganado. La cronología se establece entre el 4500 y el 2500 a. C., un período coetáneo al final del Período Húmedo Africano, cuando el Sáhara dejó de ser una región verde y fértil para convertirse en el desierto que conocemos.

El desecamiento del Sáhara comenzó alrededor del año 5300 a. C. y avanzó hacia el sur a un ritmo de unos 35 kilómetros por siglo. A medida que el monzón retrocedía, los pastores se concentraron en refugios donde el agua subterránea o la lluvia orográfica mantenían condiciones mínimas. Los investigadores proponen que la tradición AEB fue en sí misma una respuesta cultural a ese cambio ambiental progresivo.

¿Qué revelan los enterramientos sobre estas sociedades nómadas del Sáhara?

La organización interna de los recintos es sistemática. Un enterramiento humano central ocupa el núcleo de cada estructura, rodeado de enterramientos secundarios de humanos y animales. Esta disposición jerárquica indica que las figuras más prominentes de la comunidad, fueran líderes tribales o religiosas, se distinguían incluso en la muerte.

Los enterramientos de ganado son la clave para entender estas culturas. El bovino tenía un papel central no solo en la economía, sino también en los rituales y la identidad de los pastores del Sáhara. Esta práctica, que otros arqueólogos denominan «conducta centrada en el ganado», está documentada en el Sáhara central, la península arábiga y el Rift keniano durante el mismo período prehistórico.

En el artículo divulgativo que los propios autores publicaron en The Conversation, describen la tradición AEB como «un prólogo del monumentalismo de los reinos de Egipto y Nubia», lo que sugiere una conexión entre estas comunidades nómadas del desierto y el surgimiento de las grandes civilizaciones nilóticas.

¿Qué puede poner en riesgo este patrimonio?

El hallazgo llega en un momento de emergencia para el patrimonio del Sudán. Doce de los 280 monumentos ya han sufrido daños por la expansión de la minería de oro y el vandalismo, sobre todo en el Wadi Gabgaba, el área donde se concentra el mayor grupo de estructuras del Atbai con 112 ejemplos.

Cooper y sus colegas advierten que la teledetección permite documentar estos monumentos, pero no reemplaza las excavaciones. Solo dos de los 280 recintos han sido excavados con rigor científico hasta la fecha.

Los investigadores reclaman trabajo arqueológico urgente antes de que la minería destruya un patrimonio que ofrece la primera prehistoria documentada de las comunidades nómadas del desierto oriental nubio.

«Estos entierros únicos han sobrevivido durante milenios, pero pueden desaparecer en menos de una semana», denuncian los autores.

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