Los 35 millones que Ximo Puig dedicó a comprar edificios a Correos equivalen al coste de 4 colegios
La Generalitat abonó los 35 millones de los cinco edificios con fondos procedentes del plan para construir colegios

Los 35 millones de euros de educación que el gobierno valenciano del socialista Ximo Puig dedicó entre 2022 y 2023 a comprar cinco edificios para sanear las cuentas de Correos, entonces dirigidos por Juan Manuel Serrano, imputado por el caso de las cloacas del PSOE e íntimo de Pedro Sánchez, equivalen al coste que para la Generalitat Valenciana supone la construcción de cuatro colegios.
Es decir, que con aquellos 35 millones de euros procedentes de fondos inicialmente destinados a estructuras educativas valencianas y que Ximo Puig utilizó para comprar cinco edificios de correos, a los que ha costado muchísimo encontrar un uso y de los que dos estaban en estado ruinoso, el Gobierno valenciano de PSOE y Compromís podía haber edificado cuatro centros educativos más, tal como han confirmado las fuentes consultadas por OKDIARIO. Y no lo hizo.
Ximo Puig obtuvo aquellos 35 millones para las compras de los ruinosos edificios de Correos en Castellón y Gandía. Y también para los de Alicante, Valencia y Elche de fondos procedentes del denominado Pla Edificant, como han confirmado las fuentes consultadas por OKDIARIO.
Es decir, que el Gobierno de Ximo Puig sacó el dinero para comprar esos cinco edificios de Correos de una iniciativa cuyo objetivo no era el de adquirir ese tipo de infraestructuras, sino el de crear nuevos colegios e infraestructuras educativas.
El Pla Edificant se encontraba bajo el ámbito de la Consellería de Educación, que en tiempos de Ximo Puig controlaba la coalición nacionalista Compromís. Los dos consellers que en los ocho años de gobierno de Ximo Puig dirigieron esa consellería pertenecían a la citada coalición nacionalista.
En cuanto a los usos de esos cinco edificios, han sido primero el gobierno de Carlos Mazón y ahora el de Pérez Llorca los que han tenido que buscarles utilidades. El Palacio de Comunicaciones de Valencia se destinará a Museo Sorolla, tras el acuerdo alcanzado por el propio Pérez Llorca y la alcaldesa de Valencia, María José Catalá.
El de Alicante, que Ximo Puig quería dedicar a sede del Consell en esa ciudad y donde se hizo construir un despacho de 93 metros cuadrados, fue rechazado por Mazón, que rechazaba de plano tal ostentación. Y se dedicará a una iniciativa denominada 42 Alicante. Un campus de programación para formar a nuevos profesionales en tecnologías digitales.
El de Castellón albergará los servicios territoriales en las plantas superiores y se abrirá al público la planta baja para hacer una superficie expositiva que será cedida al ayuntamiento de la capital de La Plana. El Palacio de Correos de Elche ya pertenece a Patrimonio. El mismo fin que muy posiblemente tendrá el ruinoso edificio de Gandía.