La redención de Lopetegui: estreno a lo grande en el Mundial con Qatar en el aniversario de su cese con España
Julen Lopetegui protagoniza una de las historias de este Mundial cuando se cumplían ocho años de su despido como seleccionador español
Fue cesado a dos días del debut de España en Rusia 2018 al anunciarse su fichaje por el Real Madrid para la siguiente temporada
Qatar destroza el reloj de Suiza en el descuento

Cada Mundial tiene cientos de historias detrás y este, el más grande de la historia, no podía ser menos. La primera tiene como protagonista a Julen Lopetegui. Su sueño se rompió el 13 de junio de 2018 y, aunque quien lo hizo pensaba que no, también había dinamitado el de un país entero, el de España. Fue en el Mundial de Rusia, cuando se le cesó a dos días del debut de la Selección por cometer el mayor de los delitos posibles: fichar por el Real Madrid para la siguiente temporada. Cuando se cumplían ocho años de aquello, ha llegado su redención.
La sorpresa inicial de este Mundial 2026 llega de la mano de la selección de Qatar, entrenada por el técnico vasco. Con un equipo de los más débiles de esta cita, cuya única tradición futbolística es la de haber albergado la anterior, en 2022. Aquello les sirvió para impulsar el deporte rey y tres años y medio después están en este, por primera vez por méritos propios.
Lo han hecho de la mano de un Lopetegui al que la vida le tenía preparada una manera de resarcirse. Su fichaje por el Real Madrid en 2018 causó un tsunami totalmente injustificado que arrasó por completo la concentración de España para aquel Mundial cuando fue cesado. Ocho años después sigue sin tener explicación alguna la manera en la que se trató al entonces seleccionador y la manera de dilapidar las opciones de pelear por el título de aquel equipo.
Su aventura en el conjunto blanco, además, fue corta, puesto que a finales de octubre era relevado del cargo tras caer en el Clásico contra el Barcelona. Sí que se reencontró con el éxito en el Sevilla, con el que ganó una Europa League, antes de pasar por Wolverhampton y West Ham. Pero le quedaba aún esa cuenta pendiente de estar en un Mundial. La oportunidad le llegó el año pasado y, pese a parecer una quimera, no la ha dejado escapar.
Su debut ha llegado justo el día en el que se cumplían ocho años de su precipitado adiós de la Selección. Ese que dejó una imagen para la posteridad: la del técnico llevando las maletas hacia el taxi que le recogía tras ser despedido. El objetivo de Lopetegui ahora es bien distinto al de entonces, pero no por ello sabe peor. Sus gestos tras el pitido final ante Suiza no eran más que el reflejo de esa rabia, por un lado, pero también del orgullo y el sufrimiento tras un partido de lo más complicado.
Lopetegui logra un imposible con Qatar
De la mano de Lopetegui, Qatar ha conseguido lo imposible. Estar en este Mundial ya es para el país prácticamente una gesta. Lo hicieron tras eliminar en octubre a Emiratos Árabes Unidos en el playoff de Asia, contra todo pronóstico. Nada comparado con lo que vivirían en su primer partido en Estados Unidos. Suiza en la primera jornada eran palabras mayores y eso pareció durante todo el encuentro.
Sin embargo, los helvéticos no aprovecharon todas las concesiones defensivas ni las oportunidades que les brindaron los qataríes. Pocos creían en una machada, salvo un Lopetegui que seguía instruyendo en la banda a los suyos y agitando a sus jugadores antes de ingresar en el verde en los minutos finales. Protestaba y discutía con el cuarto árbitro, sufría… pero al final acabó celebrando con rabia y orgullo el punto conseguido.
El sueño está más cerca
Perdonaron una y otra vez los suizos hasta terminar conformándose con una renta mínima que les permitía ganar, sin contar con que enfrente había un rival que, cuando se vio con vida tras un asedio infinito, no dudó en aprovecharlo. Un cabezazo de Boualem desataba la euforia del lado qatarí al hacer el gol del empate. Héroe en la clasificación para este Mundial, también lo ha sido en esta primera jornada al brindarles el primer punto en la historia de las copas del mundo.
Aunque el principal artífice de toda esta gesta del fútbol qatarí ha sido un Lopetegui que, aunque no pueda borrar el pasado, sí que se redime ocho años después de la injusticia que cometieron con él disfrutando a lo grande en el arranque de este Mundial. Lo que era impensable cuando asumió el cargo hace poco más de un año está hoy más cerca. ¿Por qué no soñar con una clasificación para la siguiente fase? Ya no es un imposible. Que pasen Canadá y Bosnia.
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