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El PSOE amenaza por whatsapp a los cargos que denuncian la «vergüenza» del Gobierno en Ceuta: «Borra ese comentario»

Varios militantes denuncian "caza de brujas" y expedientes o expulsiones para los que critiquen al líder Sánchez

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Esther Jaén

El PSOE de Pedro Sánchez no acepta las críticas y lanza a diversos cuadros y dirigentes socialistas autonómicos y provinciales contra los militantes que denuncian la»vergüenza» de lo ocurrido en Ceuta. Según han denunciado algunos de los afectados y ha podido comprobar OKDIARIO, los militantes que manifiestan públicamente o incluso en los chats internos del PSOE sus críticas con la línea marcada por el Gobierno de Sánchez son acusados de «traición», amenazados con sanciones y conminados a retirar sus palabras.

El caso del diputado de Ceuta Melchor León, así como el también ceutí Sebastián Guerrero, que llevan varios días vertiendo críticas sobre la forma en la que el Gobierno de Sánchez ha afrontado la crisis de Ceuta, son solamente la punta del iceberg de la represión que se está ejerciendo desde la cúpula del PSOE en cascada hacia las organizaciones autonómicas, provinciales y locales.

El modus operandi, según aseguran varios de los damnificados, sigue siempre el mismo patrón: si aparece algún mensaje publicado en redes sociales firmado por algún miembro reconocido o reconocible del PSOE, el «lenguaraz» suele recibir una primera comunicación de algún compañero, que acostumbra a ocupar un cargo superior en la Ejecutiva autonómica o provincial, conminándole a «borrar» el comentario crítico e invocando los Estatutos Federales del PSOE, para deslizar la idea de que ese comentario podría ser «motivo de expediente sancionador» y sugiriéndole que se atenga «a las consecuencias» si no enmienda su error rápidamente.

Los siguientes flancos de ataque llegan a través de llamadas telefónicas o de insultos en los chats creados para los militantes de la agrupación en cuestión, donde está integrado el «compañero crítico». Muchos de los que han sido apercibidos prefieren guardar silencio, pero en sus respectivas redes sociales «hacen desaparecer» tuits anteriores críticos con Sánchez y otros miembros del Gobierno.

Así, fuentes socialistas señalan el caso, cotejado por OKDIARIO, de un concejal segoviano que, tras la comparecencia de Sánchez por la invasión en Ceuta, publicó en la red social X que había sido una «auténtica vergüenza» y cuestionaba que desde el Gobierno se atribuyese la avalancha a «las mafias» y se defendiese la «colaboración con el atacante», es decir, Marruecos.

Poco después de publicarlo, el autor lo borró, según afirman varios de sus compañeros de partido, porque «recibió más de 20 llamadas poniéndole a parir o amenazándole». El concejal ha mantenido, en cambio, otras opiniones en sus redes que no coinciden con la posición marcada por el Gobierno y la que se exige que se siga públicamente, desde los diversos niveles de mando de la estructura socialista. Pero ninguna de sus observaciones personaliza en ministros y mucho menos en la figura del presidente Sánchez.

Represión en toda España

Desde el PSdG, los socialistas aseguran que sus «mandos» han silenciado otros comentarios críticos que empezaron a circular por las redes sociales. Concretamente, en este territorio «llueve sobre mojado», según aseguran los consultados por este periódico. Ponen como muestra el caso del que fuera secretario de organización de las Juventudes del PSOE de Orense: «Su pecado fue pedir públicamente la dimisión del presidente de la Diputación de Lugo, Xosé Tomé. Se lo cargaron inmediatamente». El presidente de la Diputación de Orense había recibido, a principios de este año, varias denuncias por supuesto acoso sexual. Así, los consultados concluyen: «Aquí todo el mundo sabe ya a qué atenerse».

Un senador socialista confiesa a OKDIARIO que «en el partido hay una «caza de brujas» contra todo aquel que se atreva a criticar a Sánchez, al Gobierno o a la dirección del PSOE». Y añade que «eso va a seguir siendo así en Galicia, en Madrid, en Castilla y León o en Valencia… en todas las agrupaciones de España, hasta que Sánchez salga del Gobierno».

El PSOE, ahora mismo, es una olla a presión, donde la más mínima crítica, por poco relevante que parezca el cargo socialista que la suscriba y sea sobre el tema que sea, pese a que ahora todos los ojos están puestos en la situación caótica que vive la ciudad autónoma de Ceuta, acaba siendo «señalado», «reprendido», «amenazado» y hasta «insultado» por sus propios compañeros.

Quienes se confiesan víctimas de esas actitudes sectarias aseguran a este periódico que el PSOE ha vuelto sus propios estatutos en contra de la militancia, porque «los están utilizando para amenazarnos con expedientes y sanciones».

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