Síntomas y tratamiento de los parásitos intestinales en gatos
Los parásitos intestinales en gatos pueden originar serios problemas intestinales, y de salud en general, en nuestra mascota. ¿Cómo prevenir y tratar?
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Un gato que no crece, con un pelaje sin brillo y un abdomen hinchado, es indicativo de parásitos intestinales en gatos. Si conocemos los síntomas y el tratamiento, podremos prevenir a nuestra mascota de tan peligroso contagio. Planas, redondas o microscópicas, las conocidas lombrices pueden ocasionar daños irreversibles en el organismo de nuestra mascota felina, incluso la muerte si no se trata a tiempo.
Parásitos intestinales en gatos, síntomas y tratamiento
Nematodos ascáridos
Son redondos. En este grupo se encuentran el Toxocara cati y el toxascaris leonina. El primero es el más dañino, los huevos se instalan en el intestino, de donde toman los nutrientes. Ocasiona vómitos, diarrea, pelo áspero y poco aumento de peso, obstrucción mecánica del intestino y hasta la muerte.
Nemátodos Ancylostómidos
El Ancylostoma tubaeforme y la Uncinaria stenocephala integran este grupo. Tienen un máximo 1,5 centímetros y se anclan al intestino a través de su boca. Para succionar sangre liberan una sustancia anticoagulante, que puede ocasionar una hemorragia dependiendo de la cantidad de parásitos. Sus síntomas son heces alquitranadas, debilidad y anemia; se combaten con antiparasitarios reforzados cada tres meses.
Cestodos o gusanos planos
El dipilydium caninum se hospeda en las pulgas y en los piojos. Presenta pocos síntomas, como prurito anal, partes del gusano en las heces y en el ano. Se combate con antiparasitarios, tanto para el gusano, como para los hospedadores.
Taenia
Nuestro gato puede contaminarse con la Taenia taeniformes cuando caza roedores. Ocasiona distensión abdominal, pelaje sin brillo y picazón en el ano. Se manifiesta con la presencia del parásito en las heces y se combate con la dosis adecuada de antiparasitarios. 
Parásitos microscópicos
Existen criaderos, colonias o albergues de parásitos inadvertidos a la vista. Los protozoos son los más comunes, en especial las giardias. Ocasionan diarrea intermitente, con moco y gotas de sangre fresca. Incluso puede no mostrar síntomas. Se combate con una buena limpieza, superficies secas y desinfectadas, además de las dosis respectivas de antiparasitarios.
Coccidios Apicomplexa
A diferencia de la Giardia, los coccidios no tienen flagelos o apéndices de movilidad. Afectan en especial a gatos jóvenes que sufren distensión abdominal, diarreas amarillentas, retraso en el crecimiento y pelaje áspero. Cuando cohabitan con bacterias los padecimientos suelen agravarse. Se combaten con antibióticos.
Toxoplasmosis
Los felinos, en especial los gatos, son los únicos hospedadores del Toxoplasma gondii. Se contagia a través de carne infectada, en especial de roedores. Ocasiona fiebre, anorexia, lesiones oculares, síntomas neurológicos y disnea. Si la infección se produce en el útero, suele ser mortal. Cuando el gato padece de leucemia o inmunodeficiencia felina, puede desarrollar además toxoplasmosis. Se combate con antibióticos.
Para prevenir el contagio es recomendable mantener limpia la zona donde se desenvuelve nuestra mascota, revisar sus heces y visitar periódicamente al veterinario. Ahora que ya conoces los síntomas y el tratamiento de los parásitos intestinales en gatos puedes actuar con rapidez. No te descuides para que puedas mantener a tu felino sano y contento
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