Un hombre alquila su casa en Estremera y cuando el inquilino se va le deja un okupa dentro
Martín ha tenido que vender el coche familiar para hacer frente a los gastos de la casa y facturas
"Me alucina que la propiedad privada no sea un derecho rotundo. El Gobierno de España se pone del lado de los malos"

Martín es argentino, tiene 45 años y vino a España hace 3 años con su familia para empezar una nueva vida. Aquí gastó todos sus ahorros en comprar una casa en el municipio de Estremera. Una pequeña localidad de 1.500 habitantes en una zona limítrofe entre la Comunidad de Madrid y Castilla-La Mancha. Hace 17 meses decidió alquilar su casa a una familia que, tras 5 meses viviendo en la vivienda y 3 meses sin pagar, abandonó la casa de Martín, con sorpresa dentro, les dejó un okupa en su interior.
Según Martín, todo apunta a que la familia (un matrimonio con su hijo de nacionalidad cubana) convivía con el okupa en esta vivienda de 5 habitaciones. Sin embargo, cuando ellos se fueron, el okupa se quedó en la casa, convirtiéndose en la peor pesadilla de este argentino, que se siente «tremendamente desprotegido» por las leyes españolas.
«He tenido que vender el coche familiar para hacer frente a los gastos de la casa de Estremera, tengo que pagar la comunidad, IBI, facturas de luz y agua, hasta la tasa de basuras del okupa. Me gasto unos 500 euros, a los que hay que sumar 850 euros de un piso que he tenido que alquilar en Madrid para poder vivir con mi familia, más los gastos de procurador y abogado», explicaba Martín a OKDIARIO.
Martín tiene dos trabajos para poder hacer frente a todos estos gatos y acusa al Gobierno de España de ponerse del lado de «los malos» y dar la espalda a quienes hacen las cosas bien y cumplen con las leyes españolas. «A mí me han ofrecido echar a esta persona por mi cuenta, con empresas que se encargan de desalojar, pero he preferido hacer las cosas de manera legal y lo he llevado a la justicia. Ahora mismo estoy esperando una resolución judicial». «Cuando fui a mediar, este señor me dijo que la única manera en la que se iría de casa es porque se lo ordene un juez, y es a lo que estamos esperando», añade.
«Nunca esperé que me fuera a pasar esto en España. Me alucina que la propiedad privada no sea un derecho rotundo. Yo no tengo un piso en Chamberí, sino un piso en Estremera, que son todos mis ahorros. Pedro Sánchez permite que los okupas tengan todos los derechos y los demás no», lamenta Martín a OKDIARIO.
«Yo no tengo libranzas en el mes, tengo dos trabajos y mi mujer también. El que trabaja y el que aporta no tiene derechos y el que vive del Estado tiene más derechos. No puedo entenderlo», dice Martín al tiempo que lamentaba la lentitud de la Justicia y el dinero que se va con ella.
Martín se siente desesperado porque compró la casa con mucha ilusión y la reformó entera, ya que se encontraba en muy malas condiciones cuando la adquirieron. Es una casa de dos plantas y una buhardilla por la que pedía un alquiler de 650 euros. En total tiene 5 habitaciones y un baño, además de un salón comedor que ahora se encuentra en perfectas condiciones. Unas comodidades que desde hace 17 meses disfruta una persona que se ha atrincherado en la vivienda sin pagar nada.