La alcaldesa comunista de Rivas premia a la tránsfuga de Vox con 1.500 € más de sueldo por romper la oposición
La concejal tránsfuga María Guardiola ha pasado de 30.000 a 31.500 euros de sueldo anual
Guardiola ocupa un cargo en la Comisión de Vigilancia de la Contratación que no estaba destinado para ella
La alcaldesa de Rivas (Izquierda Unida), Aída Castillejo, ha premiado con una subida de sueldo de 1.500 euros a la concejal María Guardiola, quien abandonó Vox en 2024 con el respaldo de la propia regidora. Castillejo recompensó entonces su salida del partido nombrándola vicepresidenta de la Comisión de Vigilancia de la Contratación, un cargo que no estaba destinado para ella. Ahora, tras percibir 30.000 euros durante los dos últimos ejercicios, Guardiola pasará a cobrar 31.500 en 2026.
En febrero de 2024, María Guardiola abandonó Vox alegando desencuentros con la dirección del partido. Al dejar la formación con la que había concurrido a las elecciones de mayo de 2023, Guardiola adquirió automáticamente la condición de concejala no adscrita. Meses después, en julio de 2024, la alcaldesa la nombraba vicepresidenta de la Comisión Especial de Vigilancia de la Contratación, un organismo creado para que la oposición pueda fiscalizar los contratos del Gobierno municipal. Si Guardiola no hubiera abandonado Vox, ese cargo no lo habría ocupado.
La decisión de Castillejo chocó frontalmente con el Reglamento Orgánico Municipal vigente del Ayuntamiento de Rivas, que establece que «los concejales que adquieran la condición de no adscritos como consecuencia de un supuesto de transfuguismo no podrán asumir cargos o percibir retribuciones que, antes de pasar a su nueva condición, no percibieran».
Reglamento que se saltó Castillejo, ya que la concejal tránsfuga pasó de no percibir ninguna retribución del consistorio a cobrar 30.000 euros anuales de un cargo que no le habría pertenecido de no haber abandonado su partido.
Debido a esta situación, Vox Rivas denunció públicamente la irregularidad y acusó a la alcaldesa de «querer estar por encima de la ley» y prometió «exigir mayores responsabilidades ante las instancias competentes». La portavoz del PP de Rivas, Jannet Novo, también expresó su rechazo al nombramiento y remarcó que «no se puede premiar con responsabilidades a un concejal que abandona el grupo por el que se presentó a las elecciones», precisamente lo que ha hecho Castillejo.
El Gobierno de Castillejo se defendió de estas acusaciones de ambos partidos alegando que el nombramiento correspondía a una práctica habitual y que la composición de la Comisión se aprobó con unanimidad en la legislatura anterior. Sin embargo, fue en 2023 cuando se aprobó la composición de dicha Comisión, en la que el cargo de presidente le correspondía al PP y el de vicepresidente a Vox, no a ningún concejal no adscrito.
La subida de sueldo de este año supone un nuevo premio de Castillejo a la concejal tránsfuga, cuyo apoyo al Gobierno municipal ha convertido en rutina lo que debería ser una anomalía. Guardiola respalda a un ejecutivo que no es el del partido por el que se presentó a las elecciones, y la alcaldesa lo recompensa con dinero público desde un organismo creado precisamente para controlarlo.
Guardiola no ha sido la única que ha visto aumentado su sueldo como miembro del Ayuntamiento de Rivas. Todos los miembros del equipo de Gobierno han aumentado sus salarios base en más de 2.000 €, incluida la propia Castillejo, quien de los 60.242,14 € que percibía el año pasado ha pasado a cobrar 62.981,52 € este año.