David Gozalo, matemático español: «Todo el mundo elige la opción equivocada en este premio de la lotería»
Cuando alguien gana un gran premio, la mayoría se deja llevar por la intuición y elige lo que suena más seguro, lo que parece durar para siempre o lo que evita decisiones complicadas. Ahí aparece el error. No porque falte sentido común, sino porque entran en juego conceptos que no solemos tener en cuenta cuando pensamos en dinero a largo plazo.
Eso es lo que explica David Gozalo, matemático español, al analizar un premio de lotería que ofrece la opción de cobrar una gran cantidad de golpe o recibir una renta periódica durante años. A primera vista, la segunda parece más tranquila. Sin embargo, cuando se hacen los números con calma, el resultado sorprende.
El cálculo del premio de la lotería y qué opción conviene
A una mujer que se ganó la lotería le ofrecieron elegir entre 1 millón de euros en un solo pago o una renta fija de 1000 euros por semana durante toda su vida. Mucha gente podría optar por la renta ya que da la sensación de estabilidad y evita el miedo a gastar mal el dinero.
Para abarcar el tema, Gozalo empieza por cuánto tiempo necesitas cobrar esa renta para igualar el premio único. Si divides la cantidad total entre lo que recibes de forma periódica, obtienes que llegarías a la cantidad del premio después de dos décadas.
Pero el dinero hoy no vale lo mismo que dentro de 10, 20 o 30 años. La inflación hace que esa renta, que ahora parece suficiente, vaya perdiendo poder adquisitivo poco a poco. Lo que hoy cubre gastos básicos, mañana puede quedarse corto.
El pago único, en cambio, te da margen de maniobra. No te obliga a gastar, pero te permite decidir. Puedes reservar, invertir o simplemente proteger el capital frente al paso del tiempo. Según Gozalo, ahí está la clave para elegir el premio completo de 1 millón frente a la renta semanal.
Opciones de inversión para no perder el valor del premio
Tener el dinero de golpe no implica asumir grandes riesgos. Existen alternativas financieras pensadas justo para conservar el valor y dormir tranquilos. Algunas de las opciones más habituales son:
- Bonos del Estado: ofrecen una rentabilidad moderada y un nivel de riesgo bajo, pensados para proteger el capital.
- Letras del Tesoro: útiles para plazos más cortos y como forma de mantener liquidez sin dejar el dinero parado.
- Fondos conservadores: combinan distintos activos y reducen la exposición a movimientos bruscos del mercado.
- Depósitos a plazo: no dan grandes beneficios, pero ayudan a frenar el efecto de la inflación.
- Diversificación básica: repartir el dinero entre varias opciones de inversión te evitará depender de una sola.
El objetivo es que el dinero no pierda valor mientras pasa el tiempo, justo lo que la renta fija no garantiza. El análisis de David Gozalo no va de apostar ni de asumir riesgos innecesarios, sino de entender que, en este caso, la opción aparentemente más lógica y cómoda termina siendo la menos eficiente.
Cuando se entiende cómo actúan el paso del tiempo y la inflación, gana terreno una elección más coherente. Tomarse el tiempo para analizar el contexto puede cambiar por completo lo que pensamos inicialmente.