Hay hoteles que impresionan por su tamaño, otros por su ubicación y algunos por la forma en la que consiguen hacerte sentir desde el primer momento. Aquí, la llegada transcurre entre mármol, fuentes, jardines y esculturas, con esa mezcla de elegancia mediterránea que recuerda a las grandes villas italianas a orillas del lago Como. La vegetación envuelve los edificios, el agua aparece entre los patios y las columnas enmarcan el paisaje. No cuesta imaginarlo como escenario de The White Lotus o de una película sobre la familia Gucci. Y no es casualidad que haya sido elegido por Michelle Obama, cuya estancia, junto a su marido, dio nombre a una de las villas más exclusivas del resort, ni que Jennifer Lopez también se haya alojado en esa misma villa.