El Ferrari 550 Maranello de Michael Jordan bate récord al venderse por 2,4 millones de euros
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El Ferrari 550 Maranello que perteneció a Michael Jordan acaba de convertirse en una de las piezas de coleccionismo automovilístico más cotizadas de los últimos años. El deportivo, adquirido nuevo por la leyenda de los Chicago Bulls en 1997, acaba de venderse en una subasta por 2,7 millones de dólares, alrededor de 2,4 millones de euros al cambio actual. La cifra supone un récord para este modelo y multiplica con creces las previsiones iniciales de la casa de subastas. Pero el valor de esta unidad no está únicamente en su motor V12, su diseño italiano o su escasa producción: está también en la historia que acumula junto a uno de los deportistas más famosos de todos los tiempos.
El Ferrari que Michael Jordan condujo durante sus últimos años en los Bulls
La historia de este Ferrari comienza el 29 de mayo de 1997, cuando fue entregado a Michael Jordan por el concesionario Foreign Cars Italia, en Greensboro, Carolina del Norte. El jugador se encontraba entonces en plena etapa dorada con los Chicago Bulls y utilizó el coche durante sus dos últimas temporadas en la NBA.
El deportivo estuvo presente en uno de los momentos más recordados de su carrera. El 13 de junio de 1997, pocas horas después de que los Bulls conquistaran su quinto campeonato de la NBA, Jordan abandonó el United Center conduciendo esta Ferrari, con el trofeo y un cigarro en la mano. Aquellas imágenes terminaron convirtiendo al vehículo en parte de la iconografía de aquella época.
La unidad conserva además la matrícula personalizada de Illinois MJ 5, en referencia precisamente a aquel quinto anillo. En el cuentakilómetros aparecen alrededor de 10.300 kilómetros, una cifra especialmente baja para un coche de casi tres décadas.

Un Ferrari muy especial incluso sin el nombre de Jordan
El Ferrari 550 Maranello ya era un modelo destacado dentro de la historia de la firma italiana. Fabricada entre 1996 y 2001, supuso el regreso de Ferrari a los grandes turismos con motor V12 delantero después de dos décadas centrada en otras configuraciones.
Esta unidad equipa un motor V12 atmosférico de 5,5 litros con 485 CV, asociado a una caja de cambios manual de seis velocidades. Su velocidad máxima alcanza los 320 km/h. La carrocería mantiene el característico color Rosso Barchetta, mientras que el interior está acabado en cuero beige y las llantas son unas Speedline cromadas. Ferrari fabricó únicamente 3.083 unidades del 550 Maranello.
Pero el de Jordan cuenta con un detalle añadido. Debido a sus 1,98 metros de altura, el coche fue adaptado para que pudiera conducirlo con mayor comodidad. Se modificaron los raíles del asiento del conductor y se instaló un acolchado más fino, permitiendo retrasar la posición de conducción.

De 700.000 euros estimados a 2,4 millones
La subasta, organizada por Joopiter junto a Curated, comenzó con una estimación situada entre 700.000 y 1,3 millones de dólares, que equivaldrían aproximadamente a entre 625.000 y 1,16 millones de euros según el cambio actual. Sin embargo, la puja terminó disparándose hasta los 2,7 millones de dólares, unos 2,4 millones de euros.
El resultado supone un nuevo récord para una Ferrari 550 Maranello vendida en una subasta pública y cuadruplica aproximadamente el anterior máximo registrado para este modelo. Para poner la cifra en contexto, ejemplares convencionales del 550 Maranello se sitúan habitualmente muy por debajo de este precio, en torno a los cientos de miles de euros.
La subasta recibió 43 ofertas y se cerró el 30 de septiembre, después de que el coche permaneciera prácticamente desaparecido del circuito público durante 24 años.

Dos décadas desaparecida y una investigación para encontrarla
Jordan vendió la Ferrari el 4 de diciembre de 2002 a Lake Forest Sportscars, un concesionario de Illinois. Después pasó a formar parte de una colección privada en California y durante años dejó de aparecer en exposiciones, subastas o registros públicos.
Su localización fue posible gracias a una investigación dirigida por John Temerian, cofundador de Curated. El punto de partida fue un número parcial del chasis que apareció en un antiguo foro de internet. A partir de ese dato, los investigadores pudieron reconstruir la identificación completa del vehículo y seguir su rastro mediante registros históricos de Ferrari.
La documentación original también contribuyó a confirmar su procedencia: conserva la tarjeta de garantía de fábrica firmada por Jordan y los registros del concesionario que acreditan que él fue su primer propietario.

La Ferrari que inspiró unas Air Jordan
La conexión entre el coche y Michael Jordan va incluso más allá de su garaje. La Ferrari 550 Maranello tuvo también un papel en la historia de una de las zapatillas más reconocibles del deportista: las Air Jordan XIV.
Su diseñador, Tinker Hatfield, tomó diferentes referencias del deportivo para crear el modelo, desde los detalles inspirados en las tomas de aire hasta la textura de la suela, relacionada con la de un neumático. También incorporó el emblema de Jumpman dentro de un escudo que recordaba al logotipo de Ferrari.
Jordan estrenó las Air Jordan XIV el 14 de junio de 1998, durante el sexto partido de las Finales de la NBA frente a Utah Jazz. Cinco segundos antes del final, anotó la canasta que dio a los Bulls su sexto campeonato y cerró una de las etapas más importantes de la historia del baloncesto.