Wendy Sachs, autora de ‘8 de octubre’: «El antisemitismo estaba bajo la superficie y explotó tras la masacre de Hamás del 7-O»
"Yolanda Díaz vio 'Somos todos Gaza' sin problemas mientras mi película era rechazada"
"Fuimos rechazados por todas las distribuidoras españolas", afirma la cineasta

El 7 de octubre de 2023, el ataque terrorista de Hamás segó la vida de 1.200 personas en Israel. Pero lo que vino después también merece ser documentado: una explosión de antisemitismo sin precedentes en Occidente. Eso es precisamente lo que recoge 8 de octubre, el documental de la cineasta Wendy Sachs que las salas españolas se niegan a proyectar.
«La reacción al documental ha sido tremenda en Madrid y en todo el mundo», explica Sachs en una entrevista con OKDIARIO. Sin embargo, añade con frustración, «no tenemos distribución convencional aquí en España». La directora se ha visto obligada a organizar proyecciones privadas ante la negativa sistemática de los cines comerciales.
Censura selectiva en Gran Vía
La paradoja es insultante: mientras Sachs batallaba por encontrar una sala en Madrid, la vicepresidenta segunda Yolanda Díaz —la misma que coreó «desde el río hasta el mar», el eslogan que llama al exterminio de los judíos— acudía sin problemas al Capitol de Gran Vía para ver Somos todos Gaza, un documental de signo opuesto.
«Es absolutamente censura selectiva», denuncia la cineasta. Su empresa distribuidora, con sede en Londres, contactó con cuatro compañías españolas. Las cuatro rechazaron representar o distribuir el filme en España.
El miedo a las represalias
¿Por qué este bloqueo? Sachs lo tiene claro: «Hay una sensación de que la película es demasiado política o demasiado radiactiva. Existe miedo a las protestas del otro lado, de aquellos que celebran a Hamás como luchadores por la libertad en lugar de condenarlos como terroristas».
La directora no cree que sea solo antisemitismo en la industria del entretenimiento: «El otro lado es muy ruidoso, protesta, lanza pintura contra edificios. Las cadenas de cines simplemente no quieren lidiar con ese dolor de cabeza. Las plataformas de streaming no quieren ser canceladas ni perder suscriptores».
«El Gobierno español, no el pueblo»
Ante la afirmación de Sachs de que España podría ser el país más antisemita de Europa, este medio le corrige: no es España, es el Gobierno de Pedro Sánchez y sus socios comunistas los que impulsan políticas propalestinas y hostiles a Israel.
«Me alegra escucharlo», responde la cineasta, que traza un paralelismo: «Escuché lo mismo cuando viajamos con la película a Sudáfrica. El pueblo sudafricano no es antisemita, pero su gobierno está alineado con Irán. Desafortunadamente, lo que vemos aquí en España son también muchas políticas muy anti-israelíes procedentes del Gobierno español, pero no del pueblo».
La mano de Irán, Rusia y China
En su investigación, Sachs ha encontrado pruebas contundentes de campañas de desinformación orquestadas por potencias extranjeras: «Está en todas partes. Sabemos que está siendo financiado por Qatar, por Rusia, por China. Hay mucha influencia extranjera creando estas narrativas que presentan a los judíos e israelíes como los parias, como los demonios del mundo».
«Son tropos antiguos», prosigue, «que están siendo difundidos a una escala y magnitud que nunca habíamos visto antes gracias a las redes sociales».
Esta influencia no se limita a la opinión pública. También alcanza a las universidades, donde fondos qataríes promueven una agenda islamista, y a líderes políticos electos. «Tanta gente está comprometida, tanta gente está afectada», lamenta.
El antisemitismo estaba bajo la superficie
Para Sachs, el 7 de octubre no creó el antisemitismo, sino que lo liberó: «El antisemitismo está tan arraigado en el ADN, en la ideología del mundo… Todo lo que había estado burbujeando bajo la superficie durante tanto tiempo de repente explotó».
«No es que alguna vez desapareciera», reflexiona. «No es que estuviéramos en un mundo post-antisemita. Era que no era políticamente correcto ser abiertamente antisemita. No era aceptable, no estaba de moda. Hoy lo está».
Judíos europeos ocultando su identidad
Las consecuencias son dramáticas para las comunidades judías europeas. «Los judíos con los que he hablado aquí en España, incluso los que dicen que no es un país antisemita, reconocen que las políticas gubernamentales están permeando. Llegan a las escuelas, a la educación pública», advierte Sachs.
«Las personas de diferentes edades que estamos conociendo, que tienen hijos pequeños y en universidades, dicen que los judíos ocultan su identidad aquí en España. Lo escucho dondequiera que viajo, ya sea en París o en Ámsterdam. La comunidad judía tiene miedo, están siendo atacados, esconden sus estrellas de David, se las quitan de las puertas. No quieren parecer abiertamente judíos. Y aquellos que son abiertamente judíos, muchos están haciendo aliá. Se están mudando a Israel».
Irónicamente, 8 de octubre fue un éxito en Estados Unidos, donde también enfrentó resistencias iniciales. «Fuimos rechazados por todos los grandes festivales de cine en América y en el mundo», recuerda Sachs. Pero finalmente consiguieron distribuidor y el documental se convirtió en el número uno en taquilla de documentales durante su segunda semana en cartelera.
También lograron acuerdos de streaming y estrenos teatrales en Canadá, Australia, Grecia, Israel y Latinoamérica. Pero Europa, y especialmente España, siguen siendo territorio vedado.