Colapso del sistema eléctrico cubano

Cuba se queda a oscuras: un colapso total del sistema eléctrico deja a toda la isla sin luz

El apagón histórico deja sin electricidad a toda Cuba y afecta a millones de personas

Cuba se queda a oscuras: un colapso total del sistema eléctrico deja a toda la isla sin luz
Marta Torres
  • Marta Torres
  • Corresponsal internacional. He escrito en La Razón, El Mundo, Wall Street Journal Edición Américas.

Cuba ha registrado este lunes 16 de marzo de 2026 un apagón histórico que ha dejado toda la isla del Caribe sin electricidad, afectando a cerca de 10 millones de personas. Según informó la empresa estatal Unión Eléctrica, el Sistema Electroenergético Nacional (SEN) se ha derrumbado por completo, en lo que se considera uno de los fallos más graves de las últimas décadas.

La dictadura cubana ha destacado que el desastre se debe a la escasez de combustible y la falta de importaciones de petróleo, factores que han debilitado la capacidad de generación de energía en un país que depende principalmente de centrales termoeléctricas obsoletas. En los últimos meses, la isla del Caribe ya había experimentado apagones parciales, pero esta vez la interrupción ha afectado a todas las provincias, desde La Habana hasta Santiago de Cuba.

Desde enero, Estados Unidos mantiene un bloqueo petrolero sobre la isla y ha suspendido los suministros de crudo procedentes de Venezuela. Además, el Gobierno estadounidense anunció posteriormente, mediante una orden ejecutiva, la imposición de aranceles a los países que envíen petróleo a Cuba.

Causas del apagón

La dictadura cubana atribuye la crisis a varios factores:

  • Escasez de combustible y falta de importaciones de petróleo, que limitan la operación de las centrales termoeléctricas obsoletas.

  • Bloqueos internacionales: desde enero, Estados Unidos mantiene un bloqueo petrolero sobre la isla y ha suspendido suministros de crudo provenientes de Venezuela, además de imponer aranceles a terceros países que envíen petróleo a Cuba.

  • Infraestructura envejecida y falta de repuestos, lo que ha dejado al SEN extremadamente vulnerable.

En las últimas semanas, el presidente Trump ha advertido de la posibilidad de asumir el control de la isla comunista, ya sea de forma «amistosa» o mediante acciones hostiles. También ha reiterado que el Gobierno de La Habana «caerá muy pronto», argumentando que el país «está en ruinas» tras el bloqueo energético impuesto por Washington a comienzos de año.

Por su parte, el viernes el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, confirmó que existen conversaciones con Estados Unidos destinadas a «buscar soluciones por la vía del diálogo a las diferencias entre ambos Gobiernos». Esa posibilidad ya había sido mencionada previamente por Trump, aunque las autoridades cubanas la habían negado.

Durante esta semana, Díaz-Canel compareció ante la prensa para abordar tanto los contactos con Washington como la crisis energética que atraviesa el país. En el acto estuvieron presentes miembros de la familia Castro, entre ellos el nieto de Raúl Castro, Raúl Guillermo Rodríguez Castro, y también un sobrino-nieto del exmandatario, Óscar Pérez-Oliva.

El apagón no sólo ha interrumpido el suministro eléctrico, sino que también ha afectado a los servicios esenciales como agua potable, transporte público, hospitales, comunicaciones y empresas. Los cubanos han tenido que  improvisar con velas, linternas y generadores, mientras que supermercados y farmacias enfrentan dificultades para mantener servicios básicos.

La situación se debe a una profunda crisis energética de Cuba, marcada por plantas anticuadas, falta de repuestos y dependencia de combustibles importados. La crisis se ha agravado por los efectos del bloqueo energético y económico, que limita la entrada de petróleo y otros recursos clave para mantener la red eléctrica en funcionamiento.

Desde mediados de 2024, la isla del Caribe está sumida en una profunda crisis energética, agravada por el bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos y la falta de combustible que mantiene paralizada gran parte de la economía de la dictadura comunista. Según estimaciones independientes, sanear el sistema eléctrico costaría entre 8.000 y 10.000 millones de dólares, una inversión que el país no puede asumir fácilmente. Los apagones ya han hundido la economía cubana, que se ha contraído más de un 15 % desde 2020, y han sido la chispa de las principales protestas sociales, incluyendo las registradas en los últimos días en La Habana y Morón.

El restablecimiento del SEN será un proceso lento y laborioso. Las autoridades tendrán que iniciar el suministro con fuentes de arranque sencillo, como energía solar, hidroeléctrica y motores de generación, alimentando primero áreas pequeñas que luego se interconectarán progresivamente. Expertos advierten que la recuperación podría durar días, prolongando la incertidumbre y la tensión social.

La combinación de infraestructura envejecida, escasez de combustible y bloqueos internacionales ha convertido a la dictadura comunista de Cuba en un país atrapado en la oscuridad, mientras los ciudadanos sufren las consecuencias de apagones históricos que muestran la fragilidad del sistema eléctrico y la urgencia de reformas estructurales que eviten que la isla vuelva a quedarse sin luz.

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