La violencia sexual de Hamás fue «sistemática» y un «arma de terror», según un informe sobre el 7-O
Un informe internacional documenta testimonios y pruebas que apuntan a una violencia sexual utilizada como instrumento de guerra psicológica

La investigación de la comisión civil sobre los ataques del 7 de octubre de 2023 ha concluido que la violencia sexual ejercida por los terroristas de Hamás y otros grupos terroristas no fue un hecho aislado, sino parte de una estrategia «sistemática, generalizada y deliberada» destinada a sembrar el terror en Israel. La jurista Cochav Elkayam-Levy, responsable de la investigación, ha señalado este martes que los abusos «no buscaban únicamente dañar a las víctimas, sino enviar un mensaje de terror a toda la población». En el informe insiste en que la violencia de género fue utilizada como herramienta de guerra psicológica.
La investigación se ha llevado a cabo por la Comisión Civil sobre los Crímenes del 7 de octubre cometidos por Hamás contra Mujeres y Niños. En el informe se ha determinado que la violencia sexual perpetrada por los terroristas de Hamás y otros terroristas palestinos fue diseñada deliberadamente no sólo para brutalizar a las víctimas, sino también para aterrorizar a la sociedad israelí en su conjunto, utilizando la brutalidad para atormentar a toda la nación.
El informe sostiene que estos abusos formaron parte de una dinámica de violencia planificada que buscaba no solo dañar a las víctimas directas, sino también impactar psicológicamente a la población en su conjunto, utilizando la brutalidad como herramienta de intimidación colectiva.
En el documento, se recogen testimonios y pruebas de violaciones, incluidas violaciones en grupo, mutilaciones sexuales, abusos a hombres y mujeres y agresiones a rehenes trasladados a la Franja de Gaza. También se documentan casos de abuso sexual posterior a la muerte.
Un informe documenta abusos planificados
La comisión civil que investigó los ataques del 7 de octubre de 2023 concluye que la violencia sexual ejercida por Hamás y otros grupos armados no fue puntual, sino «sistemática, generalizada y deliberada». Según el estudio, estas prácticas formaron parte de una estrategia destinada a sembrar el terror en Israel.
«No sólo brutalizar, sino aterrorizar a toda una sociedad»
La jurista Cochav Elkayam-Levy, responsable de la investigación, afirma que los abusos no buscaban únicamente dañar a las víctimas, sino «enviar un mensaje de terror a toda la población». El informe sostiene que la violencia de género fue utilizada como herramienta de guerra psicológica.
Violaciones, torturas y mutilaciones
El documento recoge testimonios y pruebas de violaciones, incluidas agresiones en grupo, mutilaciones sexuales, abusos a hombres y mujeres y ataques a rehenes trasladados a la Franja de Gaza. También se documentan casos de violencia sexual posterior a la muerte.
«Gritos jamás oídos»
Algunos testigos describen escenas de extrema violencia. «Oí una violación en la que la pasaban de uno a otro… gritos jamás oídos», relató un superviviente. Otros testimonios apuntan a víctimas halladas con signos evidentes de agresión sexual.
La violencia como arma en redes sociales
El informe subraya que los propios atacantes grabaron y difundieron imágenes de los abusos. En algunos casos, ese material fue enviado directamente a familiares de las víctimas, con la intención de “intimidar, humillar y multiplicar el impacto del terror”.
Más de 10.000 pruebas analizadas
La investigación se basa en el análisis de miles de fotografías y vídeos, así como en más de 430 testimonios de supervivientes, testigos, rehenes liberados y familiares. También incluye visitas a los lugares de los ataques.
Crímenes de guerra y de lesa humanidad
La comisión concluye que los hechos constituyen crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad y posibles actos genocidas. Por ello, recomienda juzgar a los responsables, incluyendo específicamente los delitos de violencia sexual. El parlamento israelí, la Knesset, ha avanzado en la creación de un tribunal especial.