Familiares de asesinados por Maduro piden que no haya impunidad: «Murieron por una Venezuela libre»
"La lucha de pocos vale por el futuro de muchos", era el lema de Neomar Lander, asesinado por el régimen de Maduro
Los familiares de las víctimas piden que Maduro sea condenado por delitos de lesa humanidad
"Los disparos fueron parte de un plan sistemático. Siempre a la cabeza, cuello y pecho"

Las familias de algunos de los jóvenes venezolanos asesinados en las manifestaciones contra el régimen del narco dictador Nicolás Maduro en la primavera 2017, han ofrecido una rueda de prensa en Madrid para pedir a la Fiscalía de la Corte Penal Internacional (CPI) que acelere la investigación de la denuncia contra el Gobierno venezolano interpuesta en febrero de 2018 por crímenes de lesa humanidad y que emita una orden de detención contra Maduro y su cadena de mando para que los asesinatos de sus hijos no queden impunes.
Los familiares de Diego Fernando Arellano De Figueiredo; Paúl René Moreno Camacho; Daniel Alejandro Queliz Araca; David José Vallenilla Luis, Armando Cañizales Carrillo y Neomar Alejandro Lander Armas han relatado, muy emocionados y entre lágrimas, el clavario que han vivido desde la muerte de sus seres queridos.
«Le destrozaron el pecho»
Zugeimar Armas es la madre de Neomar Lander, que perdió la vida con solo 17 años mientras se manifestaba por una Venezuela libre que nunca conoció. «La lucha de pocos vale por el futuro de muchos», era su lema.
«El castigo que se le está dando a Maduro es muy poco para lo que ha hecho. Pedimos a la corte penal que sea juzgado por crímenes de lesa humanidad», dice su madre visiblemente afectada al recordar aquel fatídico día.
«Murió por un tiro en el pecho en las protestas. Estaba ensangrentado, le hicieron un hueco en el pecho y me hicieron verlo cuando fui a reconocerlo. Es su forma de seguir machacándonos psicológicamente. Voy a seguir pidiendo justicia por mi hijo», relata al tiempo que manifestaba su alegría por la detención de Maduro. «Estoy muy feliz de que el 3 de enero se llevaran a ese cerdo. Confío en que pronto tengamos una Venezuela libre, estamos en el camino.»
Escopeta de esferas metálicas
David Vallenilla es el padre de David José, también asesinado durante las protestas de 2017. «Quería venir a España a vivir. Salió a manifestarse y estaba solo, no estaba al frente, pero fue emboscado por la base militar de La Carlota. El militar le disparó en el pecho. Le disparó a menos de 2 metros con una escopeta de esferas metálicas. Él fue condenado a 23 años, pero esto es una justicia parcial porque justicia plena es que sus superiores reconozcan que dieron órdenes de eso y paguen por ello», explica a OKDIARIO visiblemente emocionado.
David ha mostrado una imagen en la que aparece su hijo minutos antes de morir mientras es apuntado con un arma. Durante el juicio, se encontró frente a frente con el asesino de su vástago. «Le tuve presente en el juicio, le pregunté por qué no le disparó en las piernas si sólo quería neutralizarle como decían…no me respondió», lamenta.
Además, explica que el gobierno del régimen justificó la muerte porque como su hijo iba con una mochila, le dijeron que se trataba de un ataque a la base militar. Sin embargo, David sólo llevaba en el interior de esa mochila tuppers de su última comida.
«Tengo dos sueños: Sueño con volver a Venezuela o vivir en una casita rural en España tranquilo con animalitos como le gustaban a mi hijo. Quiero justicia. Maduro debe ser condenado por delitos de lesa humanidad porque es responsable», sentencia.
«Me repugna Maduro»
Israel y Mónica, son los padres de Armando Cañizales Carrillo, músico de 18 años. «Lo mató alguien que llevaba el uniforme de la guardia nacional. El dolor, la rabia, la decepción es muy fuerte desde el día que ocurrió esta tragedia. No nos abandona esa sensación ni un solo minuto», lamenta la familia.
«Él quería una Venezuela libre. Le parecía absurdo tener que ir con su madre a hacer fila para ver si conseguía un paquete de arroz, pasta o mayonesa o una barra de pan», recuerda emocionado durante la rueda de prensa.
«Cuando él asistía a las protestas pedía permiso en casa y muchas veces le acompañamos, pero ese día no llegué. Le dispararon en el cuello. Los disparos fueron parte de un plan sistemático. Siempre iban dirigidos a jóvenes a la cabeza, al cuello y al pecho y siempre eran los miércoles entre las 15:00 horas y las 15:30 horas.
Israel ha desvelado también que hubo un intento de secuestrar a su hijo mayor el día que estaban enterrando al pequeño. «Ahí decidimos que teníamos que salir del país y nos marchamos a España». «De no haber tenido otro hijo de 21 años, ya no estaríamos aquí. Consideramos la posibilidad de quitarnos la vida muchas veces, pero hay que seguir».
«Pedimos justicia. No sólo a Maduro, sino a todos los gusanos que formaron parte de la cadena de mando y los que accionaron cada una de las armas que mataron a cada una de esas personas. Todos tienen que pagar», concluye Israel no sin antes recordar las sensaciones que le produce Maduro. «No puedo ni pronunciar su nombre, me repugna».
Guerra contra los venezolanos
Por su parte, el hermano de Paul René Moreno, Carlos Moreno, ha insistido en que lo que reclaman es que se juzgue a Maduro y a un sistema completo. «Hay una guerra del Estado contra los Venezolanos. Siguen torturando presos políticos». En sus palabras, se ve también dolor por la postura del Gobierno de este país, muy críticos con la detención de Maduro por parte de Trump: «Muchos venezolanos hemos venido a España a buscar oportunidades. Es nuestra casa, pero no queremos convivir con delincuentes ni criminales que viven a cuerpo de Rey con todos los beneficios de la Ley».
En lo que coinciden todos los familiares que Nicolás Maduro, «que ahora va de víctima», debe pagar por todos los asesinatos. «Hay más de 10.000 víctimas en Venezuela y todos merecen reparación y justicia».