La solución de la IA que Puente se sacó de la manga para evitar otra megatragedia no se usa en ningún país
"Vamos a tener que que recorrer este camino nosotros por primera vez", reconoció el político socialista
El ex ministro dijo que no hay "ningún ejemplo en otro sistema ferroviario de este tipo de mecanismo"
La inteligencia artificial (IA) que el ex ministro de Transportes, Óscar Puente, propuso para evitar otra tragedia como la de Urda, en la que murieron 69 personas tras la colisión de un tren Renfe con otro Iryo parado en las vías, no existe actualmente en ningún país. «Nos adentramos en un terreno ignoto», reconoció el propio político socialista en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros de este martes en La Moncloa. Lo dio a conocer antes de comunicar su dimisión este martes en su petición a petición propia en la Diputación Permanente del Congreso.
Puente anunció la puesta en marcha de 8 medidas para aumentar la seguridad y evitar otro trágico accidente como el de Urda. Y entre ellas, está la creación de un «agente de inteligencia artificial y un gemelo digital de la red» para «supervisar el funcionamiento del sistema, anticipar escenarios, detectar anomalías y monitorizar conversaciones entre maquinistas y controladores».
Su objetivo es, según el ex ministro, «facilitar el trabajo de los empleados y minimizar la posibilidad de fallo humano». Todo ello después de que el Gobierno señalara públicamente y en privado el posible error de un controlador como la causa del choque mortal del pasado miércoles.
En todo caso, Puente admitió que esto significa adentrarse «en un terreno ignoto». «No conocemos ningún ejemplo en otro sistema ferroviario de este tipo de mecanismo o de tecnología y por tanto vamos a tener que que recorrer este camino nosotros por primera vez», ha reconocido el hasta ahora titular de Transportes. Y ha subrayado: «Merece la pena hacerlo, como hemos hecho en otras ocasiones en relación con otros avances tecnológicos».
Anuncio de ocho medidas
El político socialista anunció ocho medidas tras la tragedia de Urda para «recuperar la confianza por parte de los usuarios».
Por un lado, se referió a medidas tecnológicas, con la creación de un nuevo software para los centros de control que emitiese «alertas automáticas, con libros electrónicos de telefonemas, checklist de validación, y una ergonomía visual mejorada de la situación» de los mapas de los trenes y las vías En esa misma línea, anunció que se finalizaría el despliegue total del ERTMS en la línea Madrid-Sevilla, según el calendario fijado. Por último, Puente comunicó que la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria revisiaría los sistemas de seguridad y una reducción de las frecuencias del AVE.
Sobre los nuevos protocolos añadió que habría «mecanismos de validación cruzada», es decir, cuando un operario del centro de control tome una decisión con los sistemas de bloqueo automático caídos (como el LZB), sus decisiones tendrá que ser validadadas un segundo controlador humano. Asimismo, la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria revisaría las normas y un «estudio técnico con expertos independientes» voloraría implantar medidas adicionales de seguridad pasiva en los vagones, como el cierre del espacios de equipajes como en los aviones.
Por último, el entonces ministro anunció la mejora de las condiciones laborales de los controladores así como refuerzo de plantillas en línea con lo acordado con los sindicatos. También comunicó la ampliación de los «mecanismos de formación continua» de controladores. Entre las medidas adicionales estaría la realización de mentorías, nuevas acreditaciones, y simulacros regulares para situaciones no habituales.
Puente, sin embargo, dimitió como ministro de Transportes unas horas más tarde, al final de su comparecencia a petición propia en la Diputación Permanente del Congreso. «Un ministro de Transportes de un país como España no puede continuar en su cargo con dos accidentes de esta gravedad en menos de un año», dijo el ex ministro. Lo hizo, según el político socialista, por «dignidad política, de coherencia y de empatía con las víctimas».