Puente cambia 8 protocolos de seguridad tras 115 muertes en Urda y Adamuz: «Nadie del Gobierno me ha pedido dimitir»
El ministro dice que el tren español está "entre los más seguros" del mundo tras las dos megatragedias ferroviarias
Sin embargo, reconoce que existe una "imperiosa necesidad de reforzar dicho sistema"
El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha anunciado ocho medidas, entre las que están la actualización de los protocolos de seguridad así como mejoras tecnológicas del sistema después de 115 muertes tras las tragedias ferroviarias de Urda (Toledo) y Adamuz (Córdoba). A su vez, ha asegurado que no dimitirá en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros de este martes en La Moncloa.
El ministro de Transportes había comparecido en dos ocasiones, una primera vez desde el centro de control de Atocha y, en otra, desde la sede de la cartera.
«Aunque los organismos internacionales sitúan al sistema ferroviario español entre los más seguros del mundo, reconociendo el rigor de sus protocolos, la calidad de sus mecanismos de seguridad que están catalogados con el máximo nivel y el buen hacer de sus profesionales, los terribles accidentes que se han producido en el corredor Madrid-Sevilla nos demuestran la imperiosa necesidad de reforzar dicho sistema y mejorar sus protocolos de actuación en circunstancias excepcionales susceptibles», ha reconocido el ministro de Transportes.
Los cambios se han realizado en tres aspectos: innovación tecnológica, cambio de protocolos y mejora de los recursos humanos. También ha anunciado la limitación de los precios para el transporte alternativo que conecta las dos áreas incomunicadas tras la tragedia de Urda.
IA para el centro de control
Por una parte, Puente ha detallado que se creará un «software para los centros de control» con «alertas automáticas, libros electrónicos de telefonemas, checklist de validación y una ergonomía visual mejorada que permita entender con más facilidad la ubicación de los trenes y la situación de las vías» en las pantallas del centro de control. Además, se va a poner en marcha un proyecto de «agente de inteligencia artificial y un gemelo digital de la red» para «supervisar el funcionamiento del sistema, anticipar escenarios, detectar anomalías y monitorizar conversaciones entre maquinistas y controladores». Todo ello con el objetivo de «facilitar el trabajo de los empleados y minimizando la posibilidad de fallo humano».
El ministro ha dado a conocer que se finalizará el despliegue del ERTMS en la línea Madrid-Sevilla «de acuerdo con la planificación fijada». En esa línea, ha anunciado una «revisión extraordinaria e inmediata de los sistemas de seguridad de esa línea por parte de la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria». Y hasta que ambos trabajos se completen, el titular ha indicado que van a «reducir el número de frecuencias».
Por otro lado, respecto al cambio de protocolo, se van a introducir «mecanismos de validación cruzada». Esto significa que, a partir de ahora, «todas las decisiones que se tomen en un centro de control cuando no se cuente con la asistencia de los sistemas de bloqueo automático, bien sea LZB o ERTMS, estarán supervisadas y tendrán que ser validadas por al menos un segundo controlador humano».
Por otro lado, en ese mismo aspecto, se ha anunciado una revisión de la normativa por parte de la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria y la elaboración de un «estudio técnico con expertos independientes para valorar la implantación de medidas adicionales de seguridad pasiva en los vagones». Entre otras, un rediseño de los «espacios de equipaje para convertirlos en compartimentos cerrados que eviten proyecciones en caso de frenazos bruscos o impactos».
Por último, respecto a los recursos humanos, han indicado que se mejorarán «las condiciones laborales de los controladores» así como «reforzar las plantillas siguiendo la dirección de los últimos años y los planes acordados con los agentes sindicales». También se cambiarán los períodos de «descanso de los reguladores de tráfico» para adaptarlos a «los picos de mayor exigencia» y se extenderán los «protocolos de control de fatiga actualmente avanzados para maquinistas a otros perfiles críticos como el personal de seguridad en obras ferroviarias encargado de trabajos y pilotos».
Además de todo ello, se ampliarán los «mecanismos de formación continua de los controladores», introduciendo «mentorías, nuevas acreditaciones y simulacros regulares que entren en la gestión de situaciones no habituales» como las de Urda, en la que murieron 69 personas.
Rechaza su dimisión
El ministro ha rechazado su dimisión una vez más. «Ni dentro ni fuera ningún compañero de Sumar me ha pedido la dimisión», ha indicado Puente tras las preguntas de la prensa. Por el contrario, ha dicho que ha habido «muchas muestras de afecto y de cariño» que, asegura, agradece.
«Entiendo los argumentos que se ponen encima de la mesa», ha asegurado, y ha admitido que es «un buen momento para hablar de responsabilidad política». Y ha añadido que no lo acepta de quien «no asume jamás ninguna responsabilidad política», en alusión al líder del PP, Alberto Núñez Feijóo: «No lo acepto ni de él ni de su partido».