Eduardo Inda entrevista al líder de Vox en Amurrio (Álava)

Santiago Abascal: “El 28 de abril nos jugamos la unidad de España y la libertad de los españoles”

Algún proetarra hace sonar como un loco la bocina del coche cuando divisa a Santiago Abascal (Bilbao, 1976). Otros hacen gestos de insolencia cuando se lo cruzan por la acera. Pero, en general, los vecinos de Amurrio saludan con simpatía al presidente de Vox.

Visitamos con él los puntos cardinales que han marcado su vida: la estación de tren, donde trabajó su abuelo materno, originario de Madrid; Moda Abascal, la tienda familiar que fue parcialmente incendiada por los etarras y que ahora regenta su jovencísima madre; los juzgados en los que trabaja su tía Pilar, que también fueron pasto de las llamas etarras hace años; y el lugar exacto en el que expiró, en 1985, el cartero del pueblo, Estanis Galíndez, acribillado a tiros por la banda terrorista mientras hacía su trabajo en bicicleta. Del nivel infinito de maldad de ETA da perfecta cuenta otro gigantesco detalle que nos relata el político de moda: “Estanis era hermano de Félix, asesinado cuatro años antes por la misma gentuza”.

El candidato a La Moncloa, cuyo republicano cumpleaños (14 de abril) coincide con la entrevista, llega con novedades: ya no le acompaña el revólver Smith and Wesson que fue su inseparable compañero de vida los últimos 20 años. Ahora, y tras hacerse de rogar durante meses, el Ministerio del Interior le ha puesto escolta. Al fin.

INDA. Santi, felicidades porque es tu cumpleaños y estamos en tu pueblo, en Amurrio, ¿qué recuerdos te trae? Malos pero imagino que también francamente buenos…

ABASCAL. Bueno, yo soy una persona optimista y positiva y la verdad es que tiendo a olvidar los malos recuerdos. Y, sobre todo, estoy seguro de que no me han afectado, que no me han dejado traumatizado, aunque he aprendido de ellos. En esta calle, precisamente, recuerdo que yo estoy en este pueblo porque mi abuelo, que era ferroviario, fue destinado aquí, a la estación de Amurrio y mi madre comenzó viviendo en la casa de la estación, que está ahí a 100 metros y mi padre nació a otros 100 metros aquí cerquita.

I. Y allí a lo lejos está la tienda de tu madre…

A. Exactamente. O sea, que estoy justo en la intersección entre el primer sitio en el que vivió mi madre aquí y el lugar donde nació mi padre.

I. La tienda de tu madre, que fue atacada por los etarras…

A. En varias ocasiones… Nos la llegaron a quemar, causando destrozos muy graves. Y volvimos a abrirla, eso sí con cristales de banco, no de tienda… A día de hoy es una tienda blindada con cristales de más de tres centímetros.

I. Y por estas calles tú circulabas hasta hace bien poco escoltado cuando eras concejal de la localidad, ¿no?

A. Mi padre era concejal en Amurrio, yo vivía aquí, en la casa de mis padres y bajábamos de casa protegidos hasta el comercio, que son 50 metros. El problema que tenía mi padre, además, era que no podía variar las rutinas. Era un comerciante que tenía que abrir su tienda a las mismas horas, y estamos en una calle en la que lo han quemado todo. Han quemado la estación; aquí estaba el juzgado, en ese lado izquierdo,  que lo quemaron; un poco más allí está la tienda…

I. El juzgado donde trabajaba tu tía…

A. Efectivamente, el juzgado en el que trabajaba parte de mi familia. Enfrente estaba Correos, que también lo quemaron y, un poco más allá, la sede del PP, que también la quemaron. En esta calle lo llegaron a quemar todo.

I. ¿Qué sientes cuando se te califica de fascista, de extrema derecha, de ultraderecha? ¿Lo aceptas? ¿Lo refutas?

A. No pierdo un segundo en justificarme. Cuando se hace eso y la gente les escucha también se siente insultada, porque lo que nosotros defendemos creo que representa a millones de españoles. Y, sobre todo, lo que siento es una gran satisfacción porque percibo los nervios de la  izquierda, de los ‘progres’. Estaban acostumbrados a que no se les discutiera nada, a marcar la agenda política, a imponérnoslo todo.

Hay cantidad de cosas que hemos aprendido en nuestras familias con naturalidad. Sentimientos, convicciones, que poco a poco se habían ido convirtiendo en proscritas. Está mal querer a la patria, identificarte con tu familia, tener sentimientos religiosos… Habían llevado a la gente hasta la esquinita. Y creo que no es Vox, sino un movimiento cultural y patriótico del que Vox forma parte, el que se ha puesto en pie en España y eso se ha acabado. Por lo cual, yo puedo decir que no pierdo ni un segundo en defenderme y me siento muy satisfecho cuando la izquierda nos insulta.

I. Pero tú puedes contraargumentar a todos aquellos que te tildan de extrema derecha, ¿qué contraargumentos darías?

A. Es que, en realidad, nos llaman de extrema derecha por querer a España, por sentir orgullo nacional… Y eso es sentido común. Querer a tu país, querer que España no se rompa, es de sentido común. Querer defender  las fronteras de tu país es de sentido común, no es ni de extrema derecha ni de derecha. Cualquier persona sensata de izquierda lo defendería.

Estoy convencido de que hay muchas personas, mucha buena gente de izquierdas que ha votado al PSOE, que está muy preocupada porque tienen sentido de patria, de la libertad, de la igualdad, porque tienen sentido común y ven que el PSOE se ha convertido en el enemigo de España y se ha echado en manos de los golpistas, de los que han justificado el terrorismo y de los chavistas. Y estoy convencido de que hay muchos españoles de izquierdas que hoy están verdaderamente preocupados y se sienten huérfanos. Y a ellos también les llamamos. Con lo cual, evidentemente no me identifico con esos calificativos de extremista porque lo que defendemos es bastante moderado y de sentido común.

I. Vuestro programa no es desde luego de extrema derecha desde el punto de vista económico. Diría que no es ni siquiera liberal, que es libertario… Que es lo más liberal que hay desde el punto de vista programático económico en Europa…

A. Bueno, creo que más allá de la etiqueta que cada uno quiera ponerle, es una apuesta por la libertad. Porque el día 28 de abril precisamente lo que nos jugamos es la unidad de España y la libertad de los españoles en muchísimos terrenos. También en el terreno económico. Y nosotros pensamos que no es de sentido común arrebatar a los españoles el fruto de su esfuerzo a través de unos impuestos abusivos. Hay que defender la propiedad privada de los políticos que quieren confiscarla, de los okupas que la asaltan y también de aquellos que entran en las casas para robar, y de los que nos tenemos que defender.

I. Creo que vuestra política de fichajes es manifiestamente mejorable. ¿Te arrepientes de haber tenido de candidato en Albacete a una persona que negaba algo tan obvio como el Holocausto?

A. No, porque no lo negaba. Creo que ha habido una guerra…

I. Bueno, lo relativizaba…

A. No me arrepiento. Fernando Paz es un buen amigo, es una buena persona, que quiso dar un paso atrás para no perjudicar al proyecto. Es un historiador y ha entrado en un debate muy complicado. Es un debate que está fuera de la política.

I. ¿Tú crees que el Holocausto no existió, que no hubo seis millones de judíos asesinados?

A. No sé si fueron seis, cinco o cuatro… No soy historiador y no lo sé. Pero no tengo ninguna duda de que existió y que, además, es el crimen más horrendo de la Humanidad en la medida en que fue planificado de una manera sostenida, tuvo un carácter industrial y sólo es comparable con lo que hicieron precisamente los regímenes comunistas. Creo que el comunismo y el nazismo han sido los productores de los grandes horrores de la Humanidad en los últimos tiempos.

I. Cuando circulo por las calles de España no me siento como en algunas ciudades de EEUU o de América Latina o como en el sur de África. Yo no veo un riesgo real como para que tengamos todos que llevar un arma. ¿No se os calentó la boca?

A. Yo tampoco lo veo…

I. ¿Entonces por qué planteáis que todos los españoles puedan tener un arma?

A. No lo he planteado. Hemos abierto un debate.

I. ¿Era entonces una ‘fake new’?

A. En gran medida, sí. Hemos abierto un debate sobre la legítima defensa en el seno del hogar porque sabemos que es un problema creciente. Los asaltos a las casas, los atracos, los robos con intimidación y violencia… Hay personas que, cuando se han defendido con las armas que tenían legítimamente -de caza, de tiro deportivo…- se han visto envueltas en larguísimos procedimientos judiciales. Lo que decimos es que los españoles tengan derecho a tener un arma. Y realmente lo tenemos casi todos. Decimos que queremos cazar o hacer tiro deportivo y es relativamente fácil tener un arma.

I. ¿Tú llevas arma?

A. No la llevo ahora mismo, pero tengo licencia. Entre otras razones, por años de persecución. Lo que defendemos es que quien en casa tenga derecho a tener un arma, el arma que el Estado le concede, tenga la posibilidad de utilizarla. Y que no tenga que andar preguntando al ladrón que entró en su casa, ‘¿qué intenciones tienes?’ O que le pida que encienda la luz para ver si lleva un cuchillo, una pistola… Que no haya que andar pensando…

I. O sea, que planteáis que si un delincuente entra en tu casa y disparas contra él eso sea un eximente.

A. No sólo un eximente. Es que te tienen que dar la medalla al Mérito Civil por defender a tu familia. Lo que decimos es que defender a los tuyos no sólo es un derecho, es una obligación. Es cambiar un poco la perspectiva y la mirada en el seno del hogar. Nuestra casa es nuestro castillo y no podemos admitir que nadie entre y que, al final, los delincuentes tengan más derechos que nosotros y que acaben reclamando daños o denunciando a quien les ha disparado, o a quien se ha defendido con un cenicero o con una silla. Eso es lo que a nosotros nos preocupa.

Hay quien dice: ‘Esto no es mayoritario’. Bien, que sigan diciéndolo. Evidentemente, y por suerte, no lo es, pero no queremos que lo sea. Pero somos conscientes, porque mucha gente nos lo dice, de que cada vez se producen más asaltos en muchas zonas y la Policía no puede defendernos siempre en nuestra casa. Confiamos en las fuerzas y cuerpos de seguridad, probablemente como no lo hace nadie, pero dentro de nuestra casa, si nos ha asaltado un delincuente, no podemos llamar a la Policía…

I. En Andalucía impusisteis la derogación de la Ley de Memoria Histórica que, por otra parte, es una aberración desde el punto de vista histórico, valga la redundancia, y desde el punto de vista ético y fáctico. ¿Vais a plantear lo mismo a nivel nacional? Es decir, si vosotros no sois los más votados de la derecha, si tenéis que dar vuestro apoyo a un hipotético gobierno de derechas en este país, ¿exigiréis que se derogue la Ley de Memoria Histórica como requisito ‘sine qua non’?

A. Bueno, va a haber muchos requisitos ‘sine qua non’. No va a ser todo nuestro programa, lógicamente, porque eso dependerá de la fuerza que nos den los españoles. Si somos los primeros, queremos que quede claro que eso lo haremos. Si no somos los primeros de esas fuerzas de la alternativa, ésa puede ser perfectamente una de las cosas que pongamos encima de la mesa. Creemos que es indispensable, pero, sobre todo, porque es una medida que ataca a la libertad.

Nosotros no queremos imponer a nadie una visión de nuestra Historia. Hay españoles que tenían abuelos republicanos; otros, en el bando nacional. En Vox hay también gente de todo tipo. Y queremos fundamentalmente acabar con las leyes liberticidas de la izquierda. No puede haber una alternativa para mantener un solo vestigio del zapaterismo. En Andalucía, efectivamente, pusimos esa condición. Hemos apoyado la investidura y, sin embargo, no sólo no se ha cumplido, sino que están pensando en dotar presupuestariamente a esa Ley de Memoria Histórica.

I. Entonces, ¿vais a retirar el apoyo al señor Moreno?

A. Llegarán los Presupuestos y tendrán que negociar con nosotros otra vez.

I. O sea, que si no derogan la Ley de Memoria Histórica no habrá apoyo a los Presupuestos.

A. No voy a adelantar acontecimientos. Pero no nos vamos a dejar pisotear ni chantajear.

I. Eso es un ‘sí’.

A. Bueno, los periodistas lo interpretáis y tituláis como queráis.

I. ¿Por qué te opones tanto a la Ley de Matrimonio Homosexual? La homosexualidad es una realidad desde que el hombre es hombre…

A. Tampoco es que me oponga tanto. Lo que decimos es que el matrimonio es la unión de un hombre y una mujer, y que a otro tipo de uniones, que hay que regularlas, las puedes llamar uniones civiles sin necesidad de una provocación, que es lo que buscó el ‘zapaterismo’ llamando matrimonio a lo que no lo es. Eso no significa que no tengamos respeto a las personas homosexuales, que hay muchas en Vox. Pero creemos que hay que regularlo como unión civil. Es bueno que las personas que se quieren, que conviven, independientemente de que haya relación sexual entre ellos, tengan algún tipo de regulación de cara a las gestiones sucesorias, etc. Eso es bueno para la sociedad.

I. O sea, que es una cuestión terminológica nada más.

A. Fundamentalmente.

I. ¿Tú crees que la Ley de Violencia de Género de Zapatero ha sido nociva? Las estadísticas señalan que el número de mujeres asesinadas ha bajado de forma sustancial. Otra cosa es que, por el mismo delito, un hombre y una mujer tengan distinto castigo.

A. Pensamos que no ha bajado tanto. De hecho sigue habiendo muchas mujeres muertas. La ley no está consiguiendo lo que pretende. Y no digo que tengamos una varita mágica para decir: ‘Haremos una ley en la que todas las agresiones a las mujeres desaparezcan’. Lo que sí decimos es que los crímenes sexuales, los asesinatos, van a ser pagados como Dios manda. Es decir, que el que cometa un crimen de ese tipo va a estar en la cárcel toda la vida. A nosotros nos preocupa la violencia contra la mujer, pero no entendemos de ninguna forma que tenga que existir una ley de violencia de género que convierte al hombre en sospechoso y que acaba con la presunción de inocencia y que convierte al hombre y la mujer en ciudadanos con distintos derechos.

I. ¿Estás planteando la prisión permanente para quien ejerza la violencia dentro del ámbito familiar?

A. No, hablo de un asesinato, no de la prisión permanente para quien ejerza la violencia. Lógicamente, hay que analizarlo bien. Pero hay que impedir cualquier tipo de crimen, contra la mujer y contra la persona más débil. Da igual que sea la mujer, los hijos, los ancianos, o un hombre físicamente más pequeño que la mujer en el matrimonio. Hay que proteger al débil. Y esta ley no está protegiendo al débil, lo que busca es sustituir la lucha de clases por la lucha de sexos.

I. Una mujer, normalmente, es físicamente más débil que un hombre.

A. Bueno, en términos normales. Yo he dicho algo parecido ahora en relación al deporte. He dicho que, para apoyar el deporte femenino, las mujeres no pueden competir en las mismas circunstancias que los hombres. Pues ya lo han convertido en una afirmación machista. Claro, no sé si los que me critican por eso quieren que los hombres compitan en boxeo con las mujeres y que les peguen.

I. España tiene una de las tasas inmigratorias más altas de la UE, ¿qué medidas planteáis o vais a plantear si de vosotros depende el Gobierno de España?

A. En primer lugar, acabar con el efecto llamada. Decir a quienes quieren venir a vivir a España, a Europa, que el que entra en España ilegalmente se va de España inmediatamente y que no va a poder vivir en España de las ayudas sociales que no alcanzan a los españoles ni de la sanidad pública en la que los españoles tienen que padecer colas y listas de espera. Eso en primer lugar. En segundo lugar, vamos a defender las fronteras, con la mejora de las infraestructuras. Si la valla no funciona, habrá que hacer un muro en Ceuta y Melilla.

I. ¿Lo pagará Marruecos o España?

A. Lo pagará Marruecos o los partidos responsables de la inmigración masiva. Al final nos tocará pagarlo pero, desde luego, hay que construirlo y hay que dar a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, a la Policía y al Ejército, si es necesario, los medios materiales y jurídicos para defenderlo. Digo jurídicos porque en Bruselas y en el Palacio de la Moncloa nos están mirando a veces a ver qué hace la Policía para evitar que entre la inmigración. La Policía tendrá que impedirlo, hay que darles seguridad para que puedan repeler una incursión. Lo que no podemos hacer es lanzar el mensaje de que en España quien entra dando una patada en la puerta lo consigue y además se queda.

I. Y el muro, ¿de qué características será? ¿Como el que ha hecho Trump en EEUU?

A. Eso ya que lo decidan los técnicos. Pero creo que tendrá que ser por lo menos como el que tiene el ‘marqués de Galapagar’ y, además, protegido por las fuerzas de seguridad, porque estos ‘progres’ que dicen que no tiene que haber fronteras, en cuanto tienen una propiedad privada bien que la protegen. Pero la gente que vivía en sus antiguos barrios tiene que convivir con quienes entran ilegalmente en España.

I. ¿Y qué te parece Pablo Iglesias, que ahora va de víctima? Que le han espiado, que ha sido víctima de una confabulación judeo-masónica… 

A. Es que no me creo nada de lo que dice Pablo Iglesias. Creo que no tiene escrúpulos. Mientras yo estaba en este pueblo pasándolo mal, él estaba en Navarra en una herriko taberna hablando de la perspicacia de ETA. Creo que todo el mundo entenderá que no lo vea con ninguna simpatía. Y cuando él habla del espionaje y se quiere convertir en una víctima no puedo olvidar que nos quería llevar a la Venezuela chavista. Que los podemitas españoles están detrás de la asesoría a uno de los peores regímenes de la Historia y que está llevando al paro, al hambre, y a la violencia a una sociedad magnífica como la venezolana. Con lo cual no me creo nada de lo que dice.

I. ¿A Pedro Sánchez cómo lo definirías?

A. No tiene ni un solo escrúpulo, es pura ambición de poder. Es capaz de decir una cosa y la contraria en muy poco espacio de tiempo. Es un presidente ilegítimo. Se ha entregado a los enemigos de España, ha pactado con ellos… Y yo creo que no todo vale para ser presidente del Gobierno. Yo nunca sería presidente con el apoyo del PNV, de CiU, que ya ni existe… de lo que se llamen ahora o como se llamen dentro de poco. Nunca sería presidente de España con el apoyo de los separatistas.

I. ¿ Y a Albert Rivera?

A. Pues en función de cómo sople el viento. A veces me parece mejor, y otras peor.

I. ¿Por?

A. Porque cambia también de parecer de una manera sorprendente. Creo que es un político que calcula demasiado, producto de márketing, que tiene el mérito de haber hecho algo importante en Cataluña, aunque también luego se ha quedado en poca cosa después de haber ganado las elecciones y que es el mérito que le tenemos que reconocer. Pero, ahora mismo, creo que muchos españoles no tienen claro qué ofrece a la sociedad española.

I. ¿Vas a ganar en las generales a Rivera?

A. Vamos a intentarlo, y espero que los españoles nos concedan eso y mucho más. Pero el enemigo no es Rivera. El enemigo es Pedro Sánchez. Es al que hay que ganar, derrotar y echar.

I.  ¿Y Pablo Casado?

A. Tengo una buena relación con Pablo Casado, a pesar de algunas cosas que va diciendo ahora por los mítines. Pero tengo una buena relación. Creo que el problema que tiene es que un día dice una cosa y al día siguiente le dicen la contraria dentro de su partido. Él defiende unas políticas, hace unas apuestas programáticas y Feijóo hace las contrarias, o Javier Maroto, el número 3 del partido… Lo acaba de hacer. Acaba de tener un debate con Bildu en una radio en el que se ha puesto de rodillas pidiendo prácticamente disculpas por el pacto con Vox en Andalucía. Nada más y nada menos que ante un tipo de Bildu.

I. ¿Qué le dirías a Pablo Casado si el día 28 por la noche hay posibilidad de formar gobierno en España?

A. Que nos tiene que apoyar.

I. ¿Y si es al revés?

A. Si es al revés y los españoles lo deciden así tendremos que hacer un programa para que haya un cambio de verdad en España. Y por nosotros no habrá problemas si de verdad hay un cambio.

I. El viernes, en vuestro mitin de Badalona, hubo agresiones a miembros de Vox. En San Sebastián tuviste un mitin multitudinario en el Kursaal, pero a las puertas había proetarras diciéndoos de todo, agredieron a varias de las personas que fueron al acto. En Bilbao ocurrió tres cuartos de lo mismo, ¿os sentís desamparados? Porque van a por vosotros. No ya a lo intelectual, sino a lo físico.

A. Van a por nosotros los socios de Pedro Sánchez y eso es lo que hay que decir en este momento. Van a por nosotros quienes decretan una ‘alerta antifascista’ en Andalucía provocando el hostigamiento contra los miembros de Vox; quienes, amparados por el gobierno vasco que no disuelve las concentraciones proetarras, agreden a nuestros militantes. Pero lo hacen porque, durante mucho tiempo, esos partidos políticos que hoy están en el Gobierno y los medios de comunicación de la izquierda, masivamente, están demonizando a Vox, diciendo que Vox es un partido xenófobo, machista, homófobo, ultraderechista, nazi, sionista, peligroso…

I. Ser sionista y nazi es incompatible…

A. Lo sé, precisamente lo señalo por eso. Nos llaman de todo. Se está produciendo un proceso de demonización por parte de algunos partidos políticos y medios de comunicación y eso lleva al odio y la violencia.

I. ¿Qué pides a los medios de comunicación y a todos los que os están demonizando y provocan eso? Tú vas protegido y no tienes problema, pero a la gente normal que va con sus familias les pegan, les escupen, les insultan…

A. Pues que tengan un ejercicio de responsabilidad, en primer lugar. Y lo digo, por cierto, separando con toda claridad entre los reporteros, entre los profesionales que van a cubrir los eventos y los jefes que están en los despachos. Porque creemos que hay una gran diferencia. Lo digo porque, a veces, los propios profesionales de la comunicación, en los mítines de unos y de otros, se ven increpados, se pueden llegar a ver zarandeados y eso es algo que a nosotros nos preocupa. No queremos caer en la misma demonización en la que están cayendo los responsables de los medios de comunicación ‘progres’ respecto a sus profesionales, que muchas veces trabajan en situaciones precarias.

I. Tú naciste un 14 de abril, el día de la proclamación de la República.  ¿República o Monarquía?

A. España. Y yo creo que la Monarquía, especialmente Su Majestad el Rey Felipe VI, hoy está en la vanguardia de la defensa de la Nación. Mientras la Monarquía esté al servicio de la unidad de España creo que no hay nada que discutir.

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