Crisis del coronavirus

Sánchez vuelve a llegar tarde: pasa una semana sin informar a las comunidades de la nueva cepa de Covid

nueva cepa
Pista del aeropuerto de Son Sant Joan, Palma.

Pedro Sánchez vuelve a llegar tarde con el coronavirus. La nueva cepa de Covid descubierta en Reino Unido asusta a medio planeta desde hace una semana y justo en todo ese tiempo los equipos técnicos del Gobierno no han trasladado ni una sola referencia de esta mutación del virus a lo largo de todas las reuniones con las comunidades autónomas celebradas la semana pasada.

“Ni una sola referencia”. Así lo definen algunos de los asistentes a las reuniones técnicas mantenidas en la semana clave en la que se han negociado los mecanismos de control de cara a las navidades entre el Gobierno y las comunidades autónomas.

Todas estas reuniones se desarrollaron la pasada semana. Y ni se mencionó el principal problema al que ahora se enfrentan las vacunas: saber si la nueva cepa es también atajada por las vacunas en lanzamiento.
Fue el lunes pasado cuando la Cámara de los Comunes británica oficializó la gravedad de esta versión del cornavirus. Comunicó de forma abierta la existencia de esta «nueva variante» con una capacidad para propagarse a gran velocidad.

Londres y sur de Inglaterra

La explicación corrió a cargo del ministro británico de Sanidad, Matt Hancock, quien en un discurso ante la Cámara de los Comunes, aseguró que en los últimos días los científicos británicos habían detectado «una nueva variante de coronavirus que puede estar asociada a la propagación más rápida en el sur de Inglaterra».

El ministro incorporó partes concretos de los condados de Essex (este de Inglaterra) y Hertfordshire (al norte de la capital); anunció que determinadas zonas pasaban al nivel máximo de restricciones; decretó el cierre de bares y restaurantes salvo para entregas a domicilio, y avanzó todo un plan de medidas si la cepa continuaba su avance.

Durante todo ese tiempo la respuesta del Gobierno español fue ninguna. Ni mencionarlo en las reuniones que se mantenían en esos momentos con técnicos y responsables autonómicos. El resultado es conocido: España ha llegado tarde también en las posiciones de cola a la toma de decisiones como la paralización de vuelos procedentes de Reino Unido.

Países Bajos y Bélgica fueron los primeros países en adoptar la medida de restricción de vuelos británicos, seguido casi de inmediato por Italia y Alemania y Austria. Todos ellos prohibieron los vuelos con Reino Unido con carácter inmediato por la nueva cepa del coronavirus detectada en el país, según comunicaron los diferentes gobiernos de estos países el pasado domingo. Tras ellos, se sumaron a la medida Irlanda, Francia y Suecia. España, sin embargo, mientras el resto cerraban vuelos, se limitaba a asegurar que pensaba intensificar las pruebas PCR a los viajeros.

Los países de la UE convocaron, de hecho, este pasado domingo una reunión por videoconferencia para abordar la respuesta conjunta ante la nueva cepa de coronavirus detectada en Reino Unido.

Reunión de expertos en Bruselas

Además, Bruselas organizó una reunión de expertos del mecanismo de la UE de Respuesta Política Integrada a las Crisis (RPIC) a las 11:00 horas de este lunes. El RPIC es el organismo encargado de hacer el seguimiento de la crisis del coronavirus y de tratar los sistemas de respuesta coordinada en el marco de la UE.

El presidente francés, Emmanuel Macron, y la canciller alemana, Angela Merkel, por su parte, mantuvieron contactos telefónicos con otros líderes de la UE para acordar una respuesta común.

Todo ello, mientras el ministro de Sanidad británico, Matt Hancock, incrementaba gravedad de los anuncios y reconocía que la nueva variante de coronavirus detectada en Inglaterra estaba «fuera de control».
Mientras, España definía los sistemas de control de cara a las navidades sin hacer ni una mención a la nueva y peligrosa cepa. Casi, casi, replicando el despiste mostrado por el Gobierno en la primera hola del coronavirus.

Este lunes, por fin, el Gobierno de Sánchez decidía, de manera coordinada con Portugal, suspender los vuelos desde este martes con Reino Unido ante la nueva cepa de coronavirus detectada este fin de semana. Y así, por fin, España se sumaba a los más de 23 países europeos que ya habían suspendido el transporte aéreo con el país británico después de que el primer ministro Boris Johnson también confirmara que la nueva variante del virus «está fuera de control».

Eso sí, hasta ese momento, la red de aeropuertos españoles gestionada por Aena confirmaba que había operado, sólo este lunes pasado, un total de 201 vuelos (entre salidas y llegadas) con Reino Unido, todo ello pese a la nueva cepa del covid-19.

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