Sánchez pactó con Rabat abrir universidades privadas en Marruecos y ahora las veta en España
Se comprometía a "tomar las medidas necesarias" para que los centros privados españoles abriesen sedes en Marruecos
Ahora, el Gobierno impulsa una nueva normativa que dificulta la creación de centros privados a los que llama "chiringuitos"

Febrero de 2023. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, firmó una declaración conjunta con Rabat en la que se comprometía a incentivar a las universidades privadas españolas para que abriesen centros educativos de estas características en Marruecos. Ahora, dos años después, y con esa adenda aún presente, el Gobierno califica a este tipo de instituciones de «chiringuitos» y ha aprobado un plan para torpedear la creación de nuevas instituciones universitarias privadas en España.
El 2 de febrero de 2023 tuvo lugar la XII Reunión de Alto Nivel entre Marruecos y España, bajo la presidencia conjunta de Aziz Akhannouch, jefe de Gobierno del Reino de Marruecos, y Sánchez. En ella, ambos países llegaron a acuerdos en diferentes materias, expresaban «su compromiso de perpetuar las relaciones de excelencia que siempre les han unido y reafirman su deseo de enriquecerlas permanentemente. En este sentido, España y Marruecos inscriben su cooperación en el marco del Tratado de Amistad, Buena Vecindad y Cooperación, y del diálogo político reforzado derivado de la Declaración Conjunta de 7 de abril de 2002».
Uno de los compromisos que adquiridos eran avances en materia educativa. Concretamente, el Gobierno de Sánchez acordaba «tomar las medidas necesarias» para que las universidades españolas de titularidad privada abriesen centros en Marruecos. «Ambas partes tomarán las medidas necesarias para alentar a las universidades públicas y privadas españolas, cuya oferta universitaria está hoy fuertemente orientada a la internacionalización y cuyas universidades acogen a más de 20.000 estudiantes africanos que se benefician de más de 11.000 becas, a abrir sedes en Marruecos», reza la citada declaración conjunta entre Sánchez y Rabat.
Ahora, estos centros que Sánchez quería impulsar en Marruecos son denostados por el Gobierno, que ha aprobado este mismo martes en Consejo de Ministros un plan para frenar su creación. El Ejecutivo va a reforzar las exigencias a los centros privados, añadiendo al informe de la Conferencia General de Política Universitaria un informe de evaluación preceptivo elaborado por la ANECA o las agencias autonómicas equivalentes. Este informe será vinculante en el proceso de creación de nuevas universidades.
En segundo lugar, se endurecerán los criterios de apertura de nuevas universidades y se exigirá una masa crítica mínima de 4.500 estudiantes en los primeros cinco años de ejercicio. «Vamos a reformar las garantías de solidez económica. Vamos a pedir que se asuma el compromiso de disponer al menos de un 10% de plazas de alojamiento universitario para facilitar el acceso a la vivienda y se va a exigir experiencia en la gestión universitaria a sus promotores. Y tendrán requisitos, por tanto, más estrictos», adelanta el propio Sánchez este lunes.
En materia de investigación, para asegurar un compromiso real con la generación de investigación y de conocimiento, el Gobierno propone que las universidades online se consideren de ámbito nacional «porque su radio de actuación es en la práctica todo el país». De este modo, sólo podrán ser autorizadas con la aprobación de las Cortes Generales «para reforzar la supervisión y garantizar su calidad académica en beneficio de los estudiantes de todo el territorio».
Sánchez, alumno de la privada
El propio Sánchez se sacó la carrera de Económicas en el Real Centro Universitario María Cristina y, posteriormente, presentó su famosa tesis doctoral plagiada en la Universidad Camilo José Cela, ambos centros de titularidad privada. El currículum educativo del presidente del Gobierno ha sido motivo de polémica en muchas ocasiones: Sánchez cursó la licenciatura de Económicas y Empresariales en el Real Centro Universitario María Cristina de El Escorial, una entidad privada adscrita la Universidad Complutense de Madrid, cuyo coste supera los 6.000 euros.
Sánchez intentó desvincularse de la universidad privada, ocultando dónde había estudiado tanto en su primera ficha en el Congreso como en su biografía oficial. Pero no se quedó ahí. Sánchez tiene un doctorado en Economía por la Universidad Camilo José Cela, una universidad privada fundada en 2000 en Villanueva de la Cañada (Madrid), dónde presento su famosa tesis doctoral plagiada de un estudio realizado por un funcionario del Ministerio de Industria.