"Memoria democrática"

Paradores organiza un carnaval con disfraces de presos en un hotel que fue una cárcel franquista

El Gobierno está volcado en la conmemoración de los 50 años de la muerte de Franco

Parador de León
Luz Sela

La red de Paradores, propiedad del Gobierno de España, ha organizado la celebración de los carnavales con distintas temáticas. El caso del Parador de León ha resultado especialmente polémico, pues el establecimiento anima a acudir vestido de preso. Las instalaciones en las que se ubica albergaron una cárcel franquista.

La promoción, Carnaval entre rejas, dice, literalmente: «Si tu disfraz de preso te tiene recluido, el Parador de León será tu prisión de lujo. Ubicado en un antiguo monasterio, este Parador te ofrece una celda de comodidad, con una arquitectura impresionante y una historia que te hará sentir como un recluso real».

«Se trata de una clara banalización del dolor de las víctimas que fueron detenidas y torturadas en sus instalaciones y una convocatoria de mal gusto que atenta contra la memoria de esas víctimas que debe ser respetado y recordada como una pasado traumático que no se debe volver a repetir», han criticado desde la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica.

El Parador de León se ubica en el Convento San Marcos, que en su día fue documentado como una de las más duras cárceles franquistas. Albergó al menos a 15.000 presos, entre ellos, el abuelo del ex presidente socialista José Luis Rodríguez Zapatero.

Esta convocatoria se produce cuando el Gobierno de Pedro Sánchez  está volcado en promocionar el plan España en Libertad para conmemorar los 50 años de la muerte de Francisco Franco.

Se trata de un programa con más de un centenar de actos, de evidente tinte propagandístico, con el que el Ejecutivo pretende «poner en valor la gran transformación de España en este medio siglo de democracia y homenajear a las personas que lo han hecho posible». El Gobierno ha creado incluso un comisionado especial para organizar ese ciclo de actos, que incluye eventos en auditorios y museos, manifestaciones, mesas redondas y actos de declaración de los llamados Lugares de Memoria Democrática.

Para el presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, Emilio Silva, «se trata de una enorme falta de respeto a las víctimas de los miles de prisioneros que sufrieron en sus instalaciones la violencia de los golpistas».

«Por eso exigimos que se retire esa campaña y que se deje de disfrazar ese edificio como un lugar en el que no ocurrieron terribles hechos históricos y que se señalice con todo rigor y visibilidad la historia del sufrimiento de los prisioneros y prisioneras republicanos», ha criticado, señalando que «si algo similar ocurriera en un lugar de detención ilegal del nazismo en Alemania o Austria el responsable acabaría sentado delante de un juez».

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