Moncloa sólo anotó la víspera del 8-M la mitad de los contagios comunicados el día anterior

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El delegado del Gobierno, José Manuel Franco, junto a ministras del PSOE y Begoña Gómez el pasado 8-M.

La serie oficial de los informes de Sanidad sobre el coronavirus fue rota por el Gobierno en dos días muy concretos: el 7 y el 8 de marzo. Esos días no hubo balance de situación del Covid-19 por parte del Ministerio y el único informe oficial que recogió la cifra de contagios y nuevos casos fue elaborado por un departamento bajo las órdenes directas de Moncloa: Seguridad Nacional.

La inexplicable ruptura de la serie histórica no fue casual. Justo el 7-M, Presidencia del Gobierno hizo figurar en el avance de la enfermedad un retroceso: bajó de 128 casos comunicados por las autonomías el 6-M a 65 contagios la víspera del 8-M. De ese modo, según los datos oficiales, ese día 7 de marzo casi bajaron a la mitad los contagios, cuando lo cierto es que todos los días que rodean esa fecha muestran una escalada más que notable día a día. Y esa jornada, el 7-M, es, además, la decisiva para justificar el motivo de haber permitido la manifestación feminista del 8-M.

Esa serie histórica de evolución de los contagios es decisiva en la investigación de la juez Carmen Rodríguez-Medel: debe analizar si el Gobierno fue negligente al permitir la manifestación del 8-M y, por lo tanto, el avance o retroceso de los contagios el 7-M se convierte en un factor más que relevante. Pues bien, los informes de situación de los días 7 y 8 de marzo, donde se refleja la evolución de los contagios de las dos jornadas más relevantes para enjuiciar si el Gobierno tuvo una responsabilidad penal por haber autorizado la manifestación feminista del 8-M, no fueron elaborados por el Ministerio de Sanidad, sino por los mismos que pueden acabar siendo juzgados, según reclaman ya algunas de las querellas, como ya ha publicado OKDIARIO.

Los informes de esos dos días fueron elaborados por Presidencia del Gobierno. Este diario ha repasado, uno a uno, todos los informes de situación elaborados a lo largo de la crisis del coronavirus. Y justo en los días clave para analizar judicial y penalmente si el Gobierno tuvo conocimiento de un estallido de contagios previo al 8-M que le debería haber llevado a desconvocar la manifestación feminista de aquella jornada, es donde los informes del Ministerio de Sanidad se cortan. Esos días sólo hay un documento con capacidad para revelar los contagios y su evolución: el elaborado por uno de los departamentos integrados en Presidencia y en su Gabinete: Seguridad Nacional.

Pero si el corte es ya llamativo, aún lo es más lo ocurrido con sus cifras. El 5 de marzo los nuevos casos diarios confirmados por las comunidades autónomas ascendieron a 39. El 6-M brincaron hasta los 128 contagios diarios. Pero el 7-M, según el informe de Moncloa, sólo se infectaron 65 personas -prácticamente la mitad-. El 8-M, de nuevo según Presidencia, subieron los contagios a 169. Y, de pronto, en la siguiente jornada, justo el día después a la manifestación feminista, el número de nuevos casos, según el departamento dependiente directamente de Sánchez, trepó de golpe en 410 contagios.

El 9-M no podía verse aún el contagio del 8-M, porque el periodo de incubación del virus abarca entre 5 y 6 días, según señalan los propios informes. Por lo tanto, no había una explicación lógica a un incremento de golpe tan elevado.

Las cifras escalaron de golpe el 9-M sin que haya una explicación lógica a que en los datos hasta el 8-M no existieran ya esos casos.

Además, la numeración de los boletines de Sanidad no se rompió durante ese parón. Es decir, que el Ministerio de Salvador Illa actuó como si el fin de semana no hubiera existido. Por ello, el informe de situación del día 6 de marzo llevó el número que le correspondía -el nº 38- y el del lunes siguiente mostró el nº 39.

Pero en medio surgió una laguna de dos informes con firma de Moncloa en los que el ritmo de los contagios descendió de pronto en la víspera del 8-M, y el propio día de la concentración feminista permaneció medianamente tranquilo.

El cambio de autor supuso, además, una ventaja estética para el Gobierno: porque si el informe elaborado por el Ministerio de Sanidad destacaba de forma prioritaria los «nuevos casos» de contagio, el de Seguridad Nacional de ambos días incorporaba una fórmula distinta: «El número de casos notificados en España, hasta el momento, asciende» a «unos 430» contagiados, en el caso del día 7-M, y de «589» el 8-M. El cambio convertía, de ese modo, en menos visible y mucho menos detallado el avance de la enfermedad.

Hay que recordar que Pedro Sánchez aseguró siempre que la escalada de contagios de coronavirus no se supo hasta pasado el 8-M, el día de la manifestación feminista. De hecho, las primeras medidas serias de combate al coronavirus se hablaron a partir del día siguiente, el 9-M, y el estado de alarma no se decretó por el Gobierno socialcomunista hasta el 14-M.

Pero, como ya ha probado este diario, todo ello era mentira. Porque los archivos del mismo Ministerio de Sanidad que en las jornadas del 7-M y 8-M no hizo informes de situación sí albergan los datos con los envíos de notificaciones de contagios y muertes diarios remitidos por las comunidades autónomas.

OKDIARIO ha descargado y analizado igualmente esos archivos territorio a territorio y jornada a jornada. Y la realidad es que los días previos a la manifestación, la escalada de contagios fue brutal. El propio 8-M finalizó con 16 muertos en Madrid. Y todo ello le dio igual a Sánchez: permitió e impulsó la manifestación feminista con más de 125.000 personas concentradas esa misma jornada.

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