Castilla y León

Mañueco moviliza un plan de emergencia para recuperar los municipios afectados por las inundaciones

Nevadas copiosas y lluvias torrenciales provocaron el desbordamiento de numerosos ríos

Mañueco, Castilla y León
El presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco. (EP)
Rodrigo Villar

La Junta de Castilla y León, que dirige Alfonso Fernández Mañueco, ha dado un paso decisivo para socorrer a los municipios golpeados por las violentas inundaciones de febrero. El Consejo de Gobierno ha aprobado, a propuesta de la Consejería de la Presidencia y con la colaboración de las consejerías de Economía y Hacienda, Industria, Comercio y Empleo, y Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio, un ambicioso conjunto de actuaciones extraordinarias orientadas a la recuperación de las zonas afectadas.

Las sucesivas borrascas de alto impacto que cruzaron la Península Ibérica durante este mes de febrero dejaron un rastro de destrucción en Castilla y León. Nevadas copiosas, lluvias torrenciales y fuertes rachas de viento provocaron el desbordamiento de numerosos ríos, con consecuencias especialmente graves en varios municipios de la comunidad. La magnitud del desastre obligó a activar tanto el Plan Territorial de Protección Civil de Castilla y León (PLANCAL) como el Plan Especial de Protección Civil ante el Riesgo de Inundaciones (INUNCyL), evidenciando la gravedad de una situación que ha dejado a familias, comercios y ayuntamientos en una situación límite.

El acuerdo aprobado por el Ejecutivo autonómico articula la respuesta institucional en torno a diez líneas de actuación que abarcan desde la reparación de infraestructuras municipales hasta el apoyo directo a ciudadanos y empresas. Así, el plan contempla la reparación de daños en sedes y edificios municipales y en la maquinaria de servicios municipales, así como en las viviendas afectadas. También se prevé la reposición de mobiliario, electrodomésticos y enseres básicos para las familias que lo perdieron todo, junto con la reposición de contenedores e infraestructuras para la gestión de residuos domésticos.

El plan no olvida la ingente tarea de limpieza que aún queda pendiente, contemplando expresamente la retirada de escombros, troncos y materiales arrastrados por el agua. A ello se suman actuaciones en materia del ciclo del agua —abastecimiento, depuración y saneamiento—, fundamentales para garantizar condiciones mínimas de salubridad en los municipios afectados.

En el plano económico, el acuerdo incluye ayudas específicas para autónomos y pymes con el fin de facilitar la reanudación de su actividad, ayudas a los ayuntamientos para la contratación de personal, apoyo a empresas y trabajadores afectados por ERTEs, y medidas dirigidas a la promoción del sector comercial en los municipios damnificados.

Tramitación de urgencia

Dada la excepcionalidad de la situación, la Junta ha optado por aplicar el procedimiento de urgencia previsto en la legislación administrativa común para agilizar al máximo la tramitación de los expedientes. Los contratos derivados, además, se gestionarán por el procedimiento de emergencia, habida cuenta de la naturaleza catastrófica de los hechos. Las ayudas tendrán carácter subsidiario respecto de las que correspondan en materia de seguros y de las que pueda articular la Administración General del Estado.

Con este acuerdo, la Junta de Castilla y León pretende establecer un marco de actuación inmediata y coordinada que permita devolver la normalidad, cuanto antes, a los municipios que siguen sufriendo las secuelas de unas inundaciones que han marcado un antes y un después en la región.

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