Crisis migratoria

Interior negó PCRs a los compañeros del policía que murió de Covid tras intervenir en la crisis migratoria

Tras la publicación de los detalles de la muerte del agente destinado en Canarias la Comisaría Provincial de Málaga contacta con sus compañeros para hacerles nuevas pruebas.

Interior negó PCRs a los compañeros del policía que murió de Covid tras intervenir en la crisis migratoria
Interior acepta hacer PCRs a los compañeros del policía fallecido.

La muerte de Antonio Jesús Martín Lozano, policía de 51 años destinado en la Unidad de Intervención Policial de Málaga, ha revelado la ineficacia del protocolo de detección de Covid instaurado en el Cuerpo Nacional de Policía durante esta pandemia. 24 horas después del fallecimiento de Antonio, o más bien, después de que los detalles de su contagio y de su muerte se hayan revelado a la luz pública, la Comisaría Provincial de Málaga recoge velas y ha autorizado la práctica de pruebas PCR al resto de compañeros que viajaron con ‘Antoñito’, apodo cariñoso usado por sus compañeros. Los agentes en cuestión, más de 45, llevan desde el día 30 de diciembre haciendo vida normal después de haber dado negativo, como Antonio, en una prueba de antígenos.

La Confederación Española de Policía lleva meses reclamando la práctica de este tipo de pruebas de detección de Covid a agentes que regresan de destinos especialmente delicados y que pueden ser graves focos de contagio. Ya lo exigieron durante el verano, cuando desde Málaga varias dotaciones, entre las que iba el agente ahora fallecido, tuvieron que desplazarse a Cartagena para ocuparse de una llegada masiva de embarcaciones con inmigrantes irregulares hasta las costas de la Región de Murcia.

Sin embargo desde Interior se consideró suficiente llevar a cabo pruebas detectoras de Covid de antígenos para conocer el estado de salud de estos agentes. Antonio dio negativo en la prueba de antígenos el 30 de diciembre. El 1 de enero estaba ingresado, el 3 por la noche en coma y el 4 falleció.

Dos de los policías enviados a Canarias, Antoñito y otro agente, daban un resultado diferente a la prueba que Interior considera suficiente para diagnosticar a agentes provenientes de zonas de extremo riesgo de contagio como son el campamento de Barranco Seco y el muelle de Arguineguín. Entonces, lo normal sería practicar PCRs a todos los demás agentes de ese dispositivo, ¿no? Pues no. A día 4 de enero al resto de los compañeros del agente fallecido y del otro policía contagiado con Covid no se les ha hecho la prueba indubitada y llevan desde el día 30 viviendo, interactuando y deambulando por Málaga con sus familias, amigos y todo aquel con el que se hayan cruzado.

Llamada tras el artículo de OKDIARIO

Sin embargo, algo ha cambiado porque la Comisaría Provincial de Málaga se ha puesto en contacto con todos los agentes que viajaron con Antonio. “Nos han llamado a todos para comunicarnos que el día 5 de enero nos hacen a todos las pruebas PCR para saber si estamos o no contagiados”, confirma uno de los policías afectados a OKDIARIO. Esa llamada se produjo poco después de la publicación en este periódico de la fatídica muerte del agente contagiado con Covid.

Lo más llamativo de esta situación es que en la actualidad la prueba de antígenos no debe resultar demasiado fiable para el Gobierno y por extensión para el Ministerio del Interior, y no debe serlo porque la ha rechazado de plano en lo que a llegada de viajeros desde el extranjero se refiere. De hecho, en los aeropuertos españoles lo que se está exigiendo es llegar a nuestro país con un test PCR negativo en Covid bajo el brazo.

O sea, para los viajeros se exige una PCR y para los policías que han pasado dos semanas custodiando a inmigrantes irregulares que llegan sin control sanitario alguno vale el test de antígenos. La pregunta incómoda es si Antonio habría salvado la vida con otro protocolo.

Dos días antes de volver de Canarias tuvo tos, pero lo atribuyó a su dolencia asmática. Dos días después lo mandaron a casa con un falso negativo y no ingresó en el hospital hasta el día 1, tras dar positivo en una prueba PCR.  Nadie sabe si hubiera salvado la vida, pero lo cierto es que no se le diagnosticó acertadamente hasta pasados cinco días desde su primer síntoma. Sea cual sea la respuesta a la viuda y a los dos hijos de Antonio eso ya les da igual. En las próximas horas sabremos si más compañeros del agente fallecido se contagiaron en Canarias. Al menos uno de ellos y su hija ya han manifestado algún síntoma.

Los compañeros de Antonio se quejan porque piden lo mínimo: “se tira de la UIP para que vayamos a los sitios donde más peligro de contagio hay. Ahora ha sido Canarias, pero en verano ya nos mandaron a Cartagena cuando su puerto se masificó igual o más que el de Arguineguín. Lo mínimo es que nos diagnostiquen de forma segura y no que nos enteremos de que podemos estar contagiados porque un compañero ha perdido la vida”. Descanse en paz.

Lo último en España

Últimas noticias