La IATA revela que los controles de Sánchez en los aeropuertos son inferiores a los de los países occidentales

Francia exige una declaración jurada y un certificado de viaje internacional, mientras Portugal incorpora la cuarentena si el viajero no tiene un certificado con resultado negativo de coronavirus

Pedro Sánchez afirma que los controles que ha impuesto en los aeropuertos españoles para frenar la entrada del coronavirus son los mismos que los que han regulado el resto de grandes países. Pero, una vez más, la afirmación es mentira. Los registros de la IATA, la Asociación Internacional del Transporte Aéreo, revelan que los de países como Francia, Portugal, Holanda, Alemania, Reino Unido o Estados Unidos, son más profundos y serios que los aplicados por España.

España ha centrado sus controles en una triple estrategia que es incapaz de evitar que los casos asintomáticos de coronavirus puedan colarse en España. Los controles en nuestro país son visuales, por medio de cámaras de temperatura y por la cumplimentación personal de un formulario escrito que tienen que rellenar los viajeros que quieren cruzar las fronteras nacionales.

Aunque la práctica totalidad de esas medidas son empleadas en el resto de países, las naciones más concienciadas con el problema del COVID-19 no se han limitado a ellas ante la evidencia de que un contagiado asintomático no puede ser frenado, ni por la medición de su fiebre -que no tiene-, ni por un mero examen visual -porque tampoco muestra signos externos de la enfermedad-.

Resultará igualmente raro que frene a ese foco de contagio el hecho de que cumplimentar un formulario, porque alguien que quiere entrar en el país extrañamente se delatará señalando puntos inconvenientes en un formulario que rellena cada uno sin responsabilidad penal alguna sobre lo escrito.

Controles más rigurosos

Frente a estos controles, Francia incorpora, por ejemplo, sistemas de cuarentena en los 14 días siguientes a la entrada de determinados viajeros, una declaración jurada de ausencia de síntomas de COVID (con responsabilidad penal sobre lo declarado) y la exigencia de un International Travel Certificate, donde, de nuevo, se incluyen acreditaciones sobre el estado del viajero.

Portugal es uno de los más agresivos en esta materia: incorpora la cuarentena en caso de que el viajero no tenga un certificado con resultado negativo de Coronavirus (COVID-19) emitido como máximo 72 horas antes de la salida.

Holanda se suma a las cuarentenas de 14 días al primer síntoma de sospecha o contacto con focos o procedencia de países con elevado nivel de coronavirus. Y ese mismo esquema es incorporado por Alemania, Reino Unido y Estados Unidos.

Grecia, por ejemplo, recoge como medio de control los exámenes médicos y periodos de cuarentena.

Negativa de Sánchez

En España, por el contrario, la petición de más controles se ha encontrado con la negativa directa de Pedro Sánchez. Y es que el presidente, de puño y letra, tal y como demuestra el documento que ha hecho público OKDIARIO, negó la necesidad actual de más controles en el aeropuerto de Barajas el pasado 20 de junio.

Lo hizo ante la insistencia de la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, que llevaba reclamando desde casi un mes antes más controles y test PCR en el país de origen de los viajeros que acuden a España.

Este pasado miércoles, el Gobierno del mismo Pedro Sánchez aseguró que no se pueden exigir los test PCR porque deben pactarse con la UE y porque la petición ha llegado fuera de tiempo. Lo cierto es que la carta de Sánchez a Ayuso deja claro que, ni lo uno ni lo otro. Simplemente se trata de una nueva falta de previsión, porque, según el propio presidente, las medidas necesarias «ya han sido y siguen siendo aplicadas» en el aeropuerto de Barajas.

La carta de Pedro Sánchez remitida personalmente a Isabel Díaz Ayuso respondió a la famosa exigencia de test PCR a los visitantes extranjeros que llegan a Barajas. A la exigencia de la presidenta madrileña del conocido como ‘Plan Barajas’, un plan centrado en evitar que España vuelva a ser el foco de atracción de los contagios.

En el texto de la carta, Sánchez afirmaba que «en cuanto a la pregunta que me trasladas sobre la necesidad de adoptar medidas de control en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid Barajas, quiero transmitirte igualmente un mensaje de tranquilidad, en cuanto que las medidas ya han sido y siguen siendo aplicadas».

Sánchez no mencionaba ni problemas en la UE para implementar controles adicionales, ni necesidades excepcionales de tiempo. Simplemente, que no considera que sean necesarias más medidas de las ya adoptadas. De hecho, el resto de grandes países han implementado más medidas de protección, como se puede ver en la información recopilada por la IATA.

El presidente del Gobierno continuaba en su carta afirmando que «expresas tu preocupación por determinados vuelos procedentes de algunos países que aún están padeciendo la pandemia con virulencia. En estos momentos, dichos vuelos están prohibidos, salvo por razones de repatriación o rescate. Son precisamente esos vuelos los que están aterrizando estos días en Barajas por unas razones que justifican su entrada».

«Plan inviable»

Es más, el Gobierno de Pedro Sánchez afirma ahora que el plan de Isabel Díaz Ayuso de exigir test PCR a los viajeros que llegan al aeropuerto de Barajas es inviable porque se ha solicitado fuera de tiempo. Pero lo cierto es que la presidenta de la Comunidad de Madrid pidió de forma oficial en cuatro ocasiones la implantación del Plan Barajas.

Lo hizo el 24 y 31 de mayo. Y el 7 y 14 de junio, coincidiendo con las videoconferencias de presidentes autonómicos en las que está presente Pedro Sánchez.

Dicho de otra manera: el presidente sabe de primera mano que, efectivamente, la Comunidad de Madrid lleva un mes solicitando esos controles. Y el Gobierno lleva otro mes, desoyendo las advertencias.

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