CAZA DE BRUJAS EN PRISIÓN

La Guardia Civil cree que la subdirectora de la cárcel de Villena también se inventó que la asaltaron

Subdirectora Villena
La subdirectora de Villena, ahora investigada por denuncia falsa, recibió el apoyo público del ministro Marlaska.

La subdirectora de prisiones que provocó una auténtica caza de brujas en la cárcel de Villena contra sus compañeros al denunciar un asalto en su casa por parte de desconocidos está cada vez más acorralada por la Guardia Civil. Si primero los investigadores pudieron demostrar que era mentira que le hubieran mandado amenazas a su teléfono móvil, la última de las conclusiones de la Benemérita apunta a que los hombres encapuchados pueden ser también una invención de la mujer a la que el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska llegó a definir como “una auténtica funcionaria”. El rastreo de varias cámaras de vigilancia de Benidorm y la reconstrucción de su trayecto en coche durante 100 kilómetros hasta la cárcel sólo los lleva a una conclusión: no hay ni rastro de los asaltantes.

Personas en bañador, con toallas y sombrillas. Eso es parte de lo que puede verse en las cámaras de vigilancia de la localidad de Benidorm en los meses estivales, y eso es lo que la Guardia Civil de Alicante se encontró cuando se dispuso a buscar a cinco hombres encapuchados o con mascarillas que deberían aparecer en las imágenes recorrer determinadas calles con cierta prisa tras haber asaltado a una mujer en la puerta de su casa para amenazarla. Pero nada, ni rastro.

Los investigadores habían tomado buena nota de la denuncia presentada por la subdirectora de la cárcel de Villena el pasado 6 de septiembre. Ella tenía que declarar sobre el incidente grabado en vídeo y filtrado por Instituciones Penitenciarias en el que se veía a varios funcionarios reducir por la fuerza a un violento preso. “Mañana calladita”. Eso aseguró la subdirectora de la cárcel de Villena que le dijeron cinco desconocidos que la emboscaron en su casa a las 7 de la mañana. Así que los guardias se pusieron a trabajar revisando cámaras de vigilancia, de uso público y privado, interrogando a los comercios de alrededor del lugar del asalto y reconstruyendo con todo eso los pasos de la funcionaria. Resultados: nada, nada y nada.

Los mensajes, la primera mentira

Algo se olió la Guardia Civil cuando la mujer presentó una serie de mensajes amenazantes recibidos días antes del presunto asalto en su teléfono móvil. El problema es que sólo pudo mostrar pantallazos de los mensajes porque resultaba que el terminal en cuestión se lo habían robado dentro de la propia cárcel. Como contó OKDIARIO ella misma entregó el teléfono que nunca le habían robado cuando los investigadores la detuvieron por mandarse a sí misma esas amenazas y mentir al denunciar un delito que no había ocurrido.

En conversaciones con este periódico la mujer ha sostenido hasta la saciedad que si bien lo del teléfono podía parecer irrefutable ella mantenía lo del asalto. Ahora son las conclusiones de un atestado de la Guardia Civil que ha conocido OKDIARIO lo que pone en duda que siquiera ese asalto existiera y que también haya sido fruto de la imaginación de esta funcionaria respaldada públicamente por el ministro Marlaska y acompañada en una manifestación de repulsa frente a la cárcel por el mismísimo Ángel Luis Ortiz, el número 1 en prisiones colocado en el cargo por el ex juez con cartera ministerial. Ninguno de los dos se ha vuelto a pronunciar sobre estos acontecimientos pese a los abrumadores indicios de su falta de veracidad.

La investigación también detalla aspectos incompatibles con la versión de la funcionaria, cuyo recorrido por carretera desde Benidorm a Villena fue monitorizado íntegramente por los investigadores, quienes nunca entendieron cómo una persona violentamente asaltada a las 7 de la mañana en su domicilio puede llegar puntual al turno de las 8 de la mañana a su trabajo a 100 kilómetros de su domicilio.

La Guardia Civil ha recabado también el testimonio de todos los que vieron a aquella mujer la mañana del asalto en su trabajo y nadie ha referido la menor alteración en su conducta, por no mencionar que no habló del asunto del asalto con absolutamente nadie, un comportamiento repetido porque es exactamente el mismo que tuvo el día del falso robo de su teléfono móvil. No preguntó a nadie por su terminal ni pidió ayuda a nadie para localizarlo, y no lo hizo simplemente, porque era mentira.

Existen otros aspectos de la investigación de la Guardia Civil de los que también ha tenido conocimiento OKDIARIO, pero de los que por el momento no se pueden ofrecer más detalles, pero algunos apuntan a un errático comportamiento por parte de la antigua subdirectora de Villena y otros que apuntarían a la motivación, ayuda e inspiración que pudo recibir para tomar una iniciativa que por ahora ha dinamitado su carrera profesional. La investigación apunta a esa hipótesis, pero para llegar a la certeza de saber quien estuvo incitándola habrá que esperar a que ella se decida a contar cómo, cuándo, por qué y con qué ayuda decidió poner en marcha un asunto que por ahora mantiene suspendidos injustamente a dos de sus compañeros.

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