Crisis del coronavirus

El Gobierno se plantea el cierre de terrazas en pleno verano para luchar contra los rebrotes

Sanidad busca la fórmula para reducir el contacto social que promueve los contagios

fatiga pandémica
Gente en una terraza.

El auge de rebrotes que se están contabilizando en toda España y el incremento descontrolado de positivos de coronavirus obligan al Gobierno de Pedro Sánchez a mover ficha. El Ministerio de Sanidad, que dirige Salvador Illa, planea cerrar de nuevo las terrazas de los bares y restaurantes en pleno verano como medida de prevención de los contagios. Este cierre, según fuentes gubernamentales consultadas por OKDIARIO, iría acompañado de la cancelación de eventos sociales, culturales y deportivos. El objetivo es minimizar el contacto social.

En plena recuperación de la economía, siendo el sector hostelero uno de los más fuertes de nuestro país, y cuando el Ejecutivo ya había impulsado planes de estímulo para ayudarlos a salir de la crisis, el Ministerio de Sanidad vuelve a poner la lupa sobre este tipo de negocios. Reconoce que «propician el contacto social» y aduce que «hemos visto cómo algunos de los brotes nacían alrededor de la mesa de un restaurante, un bar o de una celebración familiar».

El cierto optimismo que se respiraba en el Gobierno cuando se decretó el inicio de la desescalada, abriendo las puertas al turismo de nuevo y con campañas internas que incentivaban a los españoles a viajar por nuestro país, se está tornando en preocupación en el Palacio de La Moncloa. Sanidad, de momento, reconoce hasta un centenar de brotes activos de forma oficial. Extraoficialmente admite que «hay muchos más» que circunscriben «al ámbito familiar». Lérida y Aragón son los que más preocupan en este momento. Lo que ocurre en Barcelona y Hospitalet también ha encendido todas las alarmas.

Ayer, Salvador Illa se reunió con los consejeros de Sanidad de todas las comunidades autónomas para analizar la evolución de la pandemia en cada territorio. Las perspectivas no son buenas. De momento, el Ejecutivo mantiene en manos de las administraciones autonómicas la gestión de la crisis sanitaria. Pero está por ver si será por muchos días más. En Sanidad apuestan por la «cogobernanza» para tener margen de actuación. Sin estado de alarma, además, las posibilidades se reducen. De hecho, ayer, tal como explicó este periódico, el Ejecutivo tildó como «un problema» que una jueza de guardia de Lérida paralizase el confinamiento domiciliario que había decretado el Govern de Quim Torra, a quien animan y recomiendan recurrir la decisión.

El Gobierno espera dar luz verde este jueves a un plan para frenar los rebrotes que, como avanzó ayer OKDIARIO, ya propone esa vuelta a la toma de decisiones conjuntas. El plan, que no descarta en último estadio tener que volver a decretar el estado de alarma, recomienda a las comunidades hacer acopio de material sanitario y médico para resistir un periodo de ocho semanas en caso de una segunda ola que ponga en jaque la capacidad de respuesta y de abastecimiento internacional. Sanidad teme que, en otra situación límite como la de los meses de marzo, abril y mayo, los sanitarios vuelvan a quedarse sin equipos suficientes para realizar su trabajo de forma segura.

Además de las terrazas de los bares y restaurantes, que juegan un papel muy importante en verano en un país mediterráneo como España, el Ministerio de Sanidad también ha puesto la lupa en las competiciones deportivas y en los festivales culturales. Todo ello podría desaparecer de nuestra nueva normalidad en pocos días, si los contagios continúan aumentando.

En el caso de las competiciones deportivas, el Ministerio recomienda al Consejo Superior de Deportes que la nueva temporada empiece sin público en las gradas tal como está acabando la 2019-20. Desde el Ejecutivo también piden «responsabilidad» a los clubes y a los aficionados para celebrar «de forma alternativa» los ascensos de los distintos equipos. Imágenes como las que se vieron en Cádiz, tras lograr subir a Primera División, han provocado un fuerte malestar entre los responsables de la lucha contra la pandemia.

En el Gobierno preocupa mucho también que los nuevos contagiados son cada vez más jóvenes. Eso responde a su forma de relacionarse y vivir la vida, apuntan fuentes del Ministerio de Salvador Illa. Y eso es lo que se quiere limitar de forma abrupta para evitar la transmisión del virus. «No se trata de volver a confinar en el domicilio», sostienen -una medida que genera pánico en Moncloa tener que volver a aprobar-, pero sí obligarles a disfrutar del verano «de forma distinta» y que, en lugar de juntarse en grupos hacerlo con un máximo de cinco o seis personas, y en espacios seguros. «Mientras no se entienda eso, vamos a tener que seguir sumando víctimas a diario», proclaman desde el Ejecutivo.

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