Los eurodiputados de C’s se reúnen en secreto en el Club Argo en pleno choque entre Valls y Rivera

En plena ruptura de relaciones entre Manuel Valls y Albert Rivera, todos los eurodiputados de C’s, a excepción de Luis Garicano, han mantenido un discreto encuentro justo después de recoger el acta de eurodiputado. El lugar elegido ha sido Argo, un selecto club privado ubicado en el centro de Madrid.

La escena sucedía este lunes, justo después de pasar el trámite de acreditación ante el Congreso de los Diputados para recoger las actas de parlamentarios europeos. Tras abandonar el Hemiciclo, los seis electos de la formación naranja se dirigían al Club Argo en la Plaza de Santa Ana -entre ellos, Javier Nart, Soraya Rodríguez, José Ramón Bauzá o Maite Pagazaurtundúa-. Allí debatieron sobre un punto especialmente delicado para todos ellos: la crisis desatada por la injerencia de Francia en las decisiones de la formación naranja sobre los pactos locales en España. Una crisis que amenaza con expulsarlos del Grupo Liberal Europeo si no rompen con Vox y que encima dispara la sensación de su sumisión a Emmanuel Macron.

Todo sucedía mientras esa misma crisis se acrecentaba. La portavoz de Ciudadanos, Inés Arrimadas, de hecho, anunciaba en paralelo al petit comité en el club Argo que su formación rompía el pacto con Manuel Valls, en Barcelona, por "discrepancias importantes”. Tan importantes como la investidura de la populista Ada Colau con el respaldo de tres concejales que llevan la camiseta de Ciudadanos.

Valls lidera el grupo municipal Barcelona Pel Canvi, con seis concejales: tres de ellos pertenecen a Ciudadanos (Mariluz Guilarte, Paco Sierra y Marilén Barceló) y otros tres no están adscritos a este partido (el propio Valls, Eva Parera y Celestino Corbacho). Estos últimos dieron su apoyo a Colau, permitiendo así su reelección. Los otros tres votaron en blanco.

El secretario de Organización autonómico del partido naranja, Carlos Carrizosa, ya destacó este domingo que votar por Colau suponía "dar apoyo a una populista que siempre va de la mano del independentismo". No obstante, aseguró que el partido compartía con Valls "valores y programa”.

La decisión de Valls, ex compañero de Emmanuel Macron, llegaba, además, después de las fuertes presiones de Francia para que Ciudadanos no pactara con Vox. Y todo ello, justo cuando se conforman los grupos europeos y Ciudadanos quiere entrar en el mismo Grupo ALDE de los Liberales Europeos en el que Macron resulta ser hegemónico tras el 26-M y es él el que parece presionar y comandar los movimientos del mismo Valls con el que Rivera cortaba relaciones este mismo lunes. Toda una ecuación de muy difícil solución.

Y en medio se encontraban precisamente esos seis eurodiputados, entre su propósito de seguir en ALDE y de la necesidad de su propio partido de ser coherente. Decididos de su fidelidad a Rivera y de su deseo simultáneo de no ser expulsados del Grupo Liberal Europeo. Todo un dilema que exigía de discreción. La que buscaron en un encuentro para pedir calma y tranquilidad en el muy discreto Club privado Argo.

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