Así quedó el vehículo del Ejército apedreado por 40 ilegales en la emboscada de Ceuta: hay 4 militares heridos
El vehículo no es blindado y los militares se encontraban desarmados y sin medios de protección adecuados
Emboscada en Ceuta: 40 inmigrantes apedrean y golpean a un grupo de militares y la Policía detiene a 12

El vehículo militar que en la madrugada de este jueves ha sido apedreado por 40 inmigrantes ilegales en una emboscada en Ceuta ha quedado con las lunas totalmente destrozadas, como puede ver en las imágenes a las que ha tenido acceso OKDIARIO. El ataque se ha saldado con cuatro militares heridos en acto de servicio y 12 invasores detenidos.
Los hechos han sido denunciados esta mañana ante la Jefatura Superior de Policía de Ceuta. Los detenidos son todos marroquíes, de entre 25 años y 40 años. Se encuentran en los calabozos de las dependencias policiales, a la espera de su puesta a disposición judicial, una vez se tramite el atestado correspondiente.
Los afectados son militares destinados en labores de vigilancia en la zona de Benzú (Ceuta), en apoyo a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
La emboscada se produjo sobre las 5:30, y fue perpetrada por un grupo numeroso de ilegales. Entre 30 y 40 individuos rodearon el vehículo militar, no blindado, en el que se desplazaban los efectivos, y cargaron contra ellos lanzándoles piedras de gran tamaño, obligándoles a abandonarlo para huir a pie mientras eran perseguidos, apedreados y golpeados.
La intervención de Policía Nacional, Guardia Civil y el Servicio Marítimo permitió detener a doce de los atacantes y auxiliar a los militares, que presentan diversas lesiones.
Desarmados y sin medios de protección
«Este grave incidente evidencia la creciente presión en la ciudad autónoma y la vulnerabilidad operativa del personal militar desplegado», declara a OKDIARIO Marco Antonio Gómez, presidente de la Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME), que expresa su «máxima preocupación por la gravedad de los hechos y por la situación de riesgo extremo a la que se vieron expuestos estos cuatro militares, quienes se encontraban desarmados y sin medios de protección adecuados».
ATNE considera imprescindible que el Ministerio de Defensa revise de manera urgente los protocolos de despliegue, los medios asignados y la coordinación con el Ministerio del Interior para evitar que situaciones como la vivida puedan repetirse.
Asimismo, destaca que el personal de tropa y marinería «desempeña funciones esenciales para la seguridad del territorio nacional y debe contar con garantías suficientes para ejercer su labor con seguridad, claridad jurídica y medios adecuados, así como que, de una vez por todas, sea reconocida su profesión como de riesgo.
Esta asociación se ha dirigido por escrito al Ministerio de Defensa planteando «si considera que los protocolos actuales garantizan la seguridad mínima del personal militar desplegado en Ceuta; si, ante estos sucesos, se prevé reforzar los medios de protección personal y material (vehículos, equipamiento, dotación); y qué medidas piensa adoptar para evitar que estos hechos se repitan», sobre todo, cuando los militares van a tener misiones añadidas, como vigilancias en los centros escolares al inicio del curso escolar.
Hace diez días se avisó del riesgo
La Unión de Militares de Tropa (UMT) también ha expresado su «repulsa e indignación» ante estos hechos, denunciando que «resulta inadmisible la situación de indefensión operativa y jurídica a la que se somete a los miembros de las Fuerzas Armadas».
«Nuestros compañeros carecen de un marco normativo claro y de reglas de enfrentamiento que garanticen su seguridad física y les otorguen capacidad de respuesta proporcional ante agresiones de esta gravedad».
«Hace más de diez días, desde la UMT advertimos formalmente sobre el riesgo real al que se exponía a las dotaciones destacadas en la zona», declara Francisco José Durán Baños, presidente de la UMT, señalando que «lamentablemente, la inacción del Ministerio de Defensa y la falta de previsión han desembocado en un suceso que pudo y debió evitarse».
«No es admisible exigir a los militares desplegados la custodia de la seguridad nacional mientras se les niegan los medios de autoprotección y la cobertura jurídica necesaria para actuar», apunta.
Por ello, la UMT también ha exigido al Ministerio de Defensa «una revisión inmediata y urgente de los protocolos de seguridad y del marco legal de actuación de nuestras Fuerzas Armadas». «Quienes tienen encomendada la protección del Estado no pueden permanecer desamparados por su propia administración», sentencia
Exigen que se permita el uso de la fuerza
Asimismo, desde la Asociación Unificada de Militares Españoles (Aume) han manifestado su «profunda preocupación por la situación de desprotección en la que se encuentran los militares de las Fuerzas Armadas desplegados o destinados en Ceuta» tras la invasión.
Esta asociación destaca que los efectivos de la Comandancia General de Ceuta (Comfeceu) y unidades de refuerzo están realizando un esfuerzo extraordinario de presencia, vigilancia y apoyo a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en condiciones de elevada exigencia operativa, pero «carecen en la práctica de un marco claro que les permita ejercer el derecho a la legítima defensa con los medios adecuados y de forma proporcionada cuando se produzcan agresiones o situaciones de riesgo inminente para su integridad física o la de terceros».
Por ello, Aume ha exigido públicamente al Gobierno de España y, en particular, al Ministerio de Defensa, que se adopten de forma inmediata las medidas necesarias para «garantizar que los militares puedan hacer uso de la fuerza de manera proporcionada y racionalmente necesaria en situaciones de legítima defensa, conforme a lo establecido en el artículo 20.4 del Código Penal y a los principios de necesidad, idoneidad y proporcionalidad».
También reclama que se dote a las unidades del equipamiento de protección individual y de los medios adecuados para su propia seguridad, así como del adiestramiento específico para este tipo de escenarios.
Además, exige que se clarifique el marco jurídico y operativo de actuación de las Fuerzas Armadas cuando prestan apoyo a las Fuerzas de Seguridad, «evitando la actual ambigüedad que genera inseguridad jurídica y pone en riesgo a los efectivos».
Asimismo, considera necesario «asegurar que ninguna orden o instrucción impida el ejercicio legítimo del derecho a la defensa propia o de terceros cuando exista agresión ilegítima actual o inminente».
«La experiencia de las últimas semanas demuestra que los militares no pueden ser enviados a cumplir misiones de esta naturaleza sin los medios, la formación y la cobertura legal suficientes», sostiene Iñaky Unibaso, presidente de AUME, subrayando que «la profesionalidad y el espíritu de servicio de los militares no pueden convertirse en un factor de vulnerabilidad».
«Sólo protegiendo a quienes nos protegen se podrá garantizar una respuesta eficaz, segura y responsable ante cualquier eventualidad», concluye Unibaso, reclamando «una respuesta rápida y positiva por parte de la Ministra de Defensa y del resto de autoridades competentes».